Suba de precios y baja de retenciones alivian presión fiscal e incentivan siembra de trigo

La nueva edición del informe de la Fundación Agropecuaria para el Desarrollo de Argentina (FADA) revela que el **Estado se queda con el 61,9 %** de lo que genera en promedio una hectárea agrícola, un dato que condiciona las decisiones de siembra y la viabilidad económica del productor.
Este porcentaje resume por qué la discusión sobre impuestos, costos y precios vuelve a estar en el centro del debate agroindustrial.

Los resultados por cultivo muestran diferencias relevantes: **soja 61,7 %**, **maíz 59 %**, **trigo 73,6 %** y **girasol 68,1 %**.
Estas cifras ayudan a entender por qué algunos productores están en duda sobre la implantación de determinadas hectáreas esta campaña.

## EL TRIGO, MÁS ALIVIADO

El caso del trigo es el que más atención genera porque la siembra está en marcha y las decisiones todavía están en manos del productor.
Aunque hoy el trigo soporta **73,6 %** de presión fiscal, el indicador mejoró respecto a marzo cuando superaba el **100 %**, según FADA.

La mejora en el trigo se explica por una combinación de **suba de precios** y la **reducción de retenciones** del 7,5 % al 5,5 %.
Antonella Semadeni y Fiorella Savarino, investigadoras de FADA, coinciden en que esa mezcla alivió la foto, aunque los costos siguen pesando.

El precio del trigo por tonelada está **15,5 %** por encima de marzo y **6,8 %** por encima de junio del año pasado.
Esa dinámica, sumada a la baja de retenciones, explica la recuperación parcial de la rentabilidad del cereal.

## LA EVOLUCIÓN DE LA UREA, UN TEMA CLAVE

La trayectoria del precio de la urea sigue siendo un factor decisivo para la rentabilidad de cereales y oleaginosas.
Tras una fuerte suba por el conflicto en Medio Oriente y el bloqueo del estrecho de Ormuz, la urea acumuló un aumento de **48 %** en lo que va del año, aunque en las últimas semanas mostró señales de caída.

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La relación entre insumos y producción pone en evidencia la presión: hoy se necesitan **4 toneladas de maíz** para comprar **1 tonelada de urea**, y **3,4 toneladas de trigo** para la misma compra.
Esos valores complican la ecuación económica, sobre todo cuando el precio del maíz solo aumentó **1,2 %** desde marzo mientras que los costos crecieron a mayor ritmo.

El transporte también influyó en la suba de costos: los fletes subieron **26 %** en tres meses y **37,3 %** en la comparación interanual.
Ese componente es especialmente relevante en cultivos de alto rendimiento por hectárea, donde el costo logístico impacta de forma directa en la rentabilidad.

## LOS IMPUESTOS QUE PAGA EL CAMPO

FADA desglosa cómo se reparte la carga tributaria: **56,7 %** corresponde a impuestos nacionales no coparticipables, **32,9 %** a impuestos nacionales coparticipables, **9,3 %** a impuestos provinciales y **1,1 %** a municipales.
La fundación advierte que la preponderancia de los impuestos no coparticipables implica que los recursos salen de las regiones productivas y no vuelven en forma directa a las provincias donde se generan.

Del dinero que queda en una hectárea, **61,9 %** se va en impuestos, **29,7 %** paga el alquiler de la tierra y solo **8,5 %** queda como ganancia.
Esa distribución muestra por qué muchos productores encuentran limitada su capacidad de inversión y por qué la rentabilidad neta es estrecha.

Las diferencias provinciales también son relevantes: el promedio nacional de **61,9 %** baja a **60,2 %** en Córdoba, **59 %** en Buenos Aires, **55,6 %** en Santa Fe, **58,9 %** en La Pampa y **58,2 %** en San Luis, mientras que sube hasta **65,5 %** en Entre Ríos.
Esos contrastes explican por qué la decisión de producir varía según la ubicación, los costos locales y la estructura de impuestos provinciales y municipales.

## EL INFORME COMPLETO

El balance de FADA vuelve a poner en primer plano la tensión entre precios, costos y carga tributaria en el agro argentino.
Quienes toman decisiones de siembra y política pública deberían considerar estos números porque definen la capacidad de sostener producción, inversión y empleo en el sector.

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