El dedo acusador de Martínez apuntó contra el belga Romelu Lukaku, hoy en Fenerbahce, contra el croata Marcelo Brozovic, hoy en el qatarí Al-Sadd, y contra el neerlandés Denzel Dumfries, transferido al Real Madrid en el mercado de pases, tres jugadores que estuvieron presentes en la final que Inter perdió por 1-0 con el City en Estambul por el título de la Champions en esa temporada en la que había conquistado la Copa y la Supercopa de Italia.
“Había tres o cuatro compañeros con problemas físicos que estaban pensando más en el Mundial que en el equipo”, afirmó el delantero que en aquella Copa del Mundo se consagró campeón con la “albiceleste” capitaneada por Lionel Messi al derrotar en la final a Francia por penales en Lusail y que este año cayó en la definición con España en Nueva Jersey y resignó su corona.
Sobre aquella primera final de Champions perdida por Inter al mando de Inzaghi, Martínez destacó: “Yo siempre he sido fiel a quienes me abrieron sus puertas y a quienes me tratan bien. Soy responsable en mmi trabajo porque así lo siento y en ese momento sentía que no podía abandonar a mi club y seguí jugando sin perderme ningún partido” a pesar de la lesión que sufría por entonces en un tobillo. (ANSA).
El “nerazzurro” era entrenado por aquellos tiempos por Simone Inzaghi, quien al año siguiente logró el “scudetto” y en la temporada posterior volvió a disputar la final del torneo continental, nuevamente con derrota, por un más categórico marcador de 5-0 ante París Saint-Germain, que al mando del español Luis Enrique repetiría halago derrotando por penales al Arsenal en la del año pasado.



