“El trabajador también tiene derecho al descanso, tiene derecho a disfrutar de su familia, tiene derecho a viajar.
El mandatario del Partido de los Trabajadores (PT), de izquierda, participó en la ceremonia realizada en el Legislativo de promulgación de la Propuesta de Enmienda Constitucional a través de la cual fue establecido el régimen de 5 días de trabajo y dos de descanso, 5×2, en reemplazo de la escala 6×1, seis de actividad y uno de receso.
El veterano político y exdirigente sindical Lula, de 80 años, rompió la solemnidad del evento, donde sus predecesores leyeron los discursos, y habló de forma improvisada con un ejemplar de la Constitución en la mano, con el lenguaje corporal de quien parece estar en un acto de campaña.
Quiero decirle gracias, Senado, gracias a la Cámara de Diputados, gracias, pueblo brasileño, que fue a las calles a decir: ‘Quiero trabajar 5 días y descansar 2 días’, dijo el mandatario.
La Constitución de 1988 fue proclamada cuando el país estaba en medio de la transición democrática.
“Fui diputado constituyente, estuve el 5 de octubre de 1988 cuando se promulgó esta Constitución, una de las más modernas del mundo, que enfrentó críticos como hoy enfrenta el fin del régimen 6×1”, comparó.
Luego, y sin nombrar a su adversario, Flávio Bolsonaro, conservador, cuestionó a los sectores autoritarios que no se adaptan a las divergencias propias de un debate republicano.
Al aludir a ese momento histórico, Lula dijo que solo en un régimen institucional se logran cambios positivos para la población.
Lula elogió entonces a los líderes del Senado, Davi Alcolumbre, y de Diputados, Hugo Motta, con quienes estuvo distanciado recientemente, pero lo apoyaron en la modificación del sistema laboral.
También dirigió una indirecta a su adversario cuando dijo que este prometió acabar con reformas, como la tributaria, la cual fue sancionada durante el gobierno petista.
El acto en el Legislativo contó con la presencia de decenas de parlamentarios oficialistas, sin la asistencia de opositores como el senador Flávio Bolsonaro, quien el miércoles votó a favor de la reforma, pese a sus críticas anteriores.
“El día de hoy nos muestra que las democracias valen la pena. Hace un tiempo tú (Alcolumbre) y yo parecíamos ser enemigos, pero hoy estamos acá. (Demostramos) que las divergencias hacen a la democracia”, enfatizó. Si no hubiera convivencia entre el Ejecutivo y el Legislativo, “la democracia habría acabado en el tacho de basura”, opinó.
Esas encuestas indicaron, además, que Flávio sigue siendo el favorito para el balotaje, aunque con ligera ventaja, en lo que los expertos ven como un “empate técnico”. En un sondeo publicado este viernes por CNT/MDA, el senador del PL tiene el 50,5 % de los votos válidos contra el 49,5 % de Lula.
Ambos actuaron con instinto electoral: Lula al usar el aparato del Estado para que la norma sea votada en plena campaña, Bolsonaro cambiando de posición y respaldando la medida, a sabiendas de que cuenta con alta aprobación en la opinión pública, según sondeos recientes.
Esas dos mediciones y otras divulgadas esta semana ponen a Bolsonaro en primer lugar, pero en empate técnico con Lula, ya que las diferencias están dentro del margen de error.
El conteo de los válidos excluye los votos en blanco y nulos, y es que vale para el Tribunal Superior Electoral. Otra encuesta publicada el jueves a la noche, por el instituto Datafolha, mostró a Bolsonaro con el 51 % contra el 49 % del presidente.
El planteo de Bolsonaro puso contra las cuerdas a Lula, quien siempre atacó la reducción de la imputabilidad, pero el jueves respaldó la baja de la edad a 16 años en una entrevista exclusiva dada a la TV Globo.
Y así como Lula espera obtener rédito político con el régimen de trabajo 5×2, Bolsonaro reforzó en los últimos días la defensa de la reducción de la edad penal a 14 años, como eje de su política de seguridad pública en caso de ganar el balotaje.
El duelo de posiciones seguramente reaparecerá el domingo, cuando Bolsonaro y Lula participen por primera vez en un debate televisivo, en los estudios del canal Band, en San Pablo.
Prácticamente en tiempo real, Bolsonaro, que estaba transmitiendo en vivo en las redes sociales, criticó el jueves a la noche, cuestionó el “oportunismo” de su adversario Lula, en razón de su cambio de postura por motivos “electoalistas”.
(ANSA).



