La ceremonia se celebró en la sala de la Protomoteca del Campidoglio, el lugar donde en 1957 se firmaron los Tratados de Roma y en 1998 el Estatuto de Roma que dio origen a la Corte Penal Internacional (CPI).
Junto a familiares y amigos participaron el presidente de la República, Sergio Mattarella; la primera ministra, Giorgia Meloni; el presidente del Senado, Ignazio La Russa; el vicepresidente de la Cámara, Giorgio Mulè, y el presidente de la Corte Constitucional, Giovanni Amoroso, además de dirigentes políticos de distintas tendencias.
El féretro, cubierto con la bandera europea, fue acompañado durante cerca de una hora por discursos que reivindicaron las causas que Bonino defendió durante décadas: la construcción de unos Estados Unidos de Europa, el derecho a una muerte digna, el apoyo a Ucrania, la defensa de la CPI y una política migratoria orientada, en sus palabras, a “salvar vidas humanas”.
“El mejor modo de recordarla es continuar luchando por las cosas que ella quería hacer”, afirmó el líder de +Europa, Riccardo Magi, visiblemente emocionado. Entre las prioridades mencionó la cuestión europea, la ley sobre el final de la vida y la defensa de la CPI, que, señaló, se encuentra bajo presión de Estados Unidos, China y Rusia.
El ex primer ministro Romano Prodi destacó el compromiso de Bonino con los más débiles y su convencimiento de que el destino de Italia estaba “inseparablemente ligado” al de Europa, pese a los obstáculos que los nacionalismos representan para el proyecto comunitario.
También el ex primer ministro Enrico Letta, quien tuvo a Bonino como ministra de Exteriores, recordó su defensa de la operación Mare Nostrum, creada para evitar que el Mediterráneo se convirtiera en “un mar de muerte”, y su respaldo a Ucrania frente a la invasión rusa.
“Admiré su capacidad de ser una mujer de las instituciones sin dejarse atrapar por ellas”, dijo Letta, quien añadió que Bonino pertenece también a las nuevas generaciones: “A los jóvenes de hoy”.
Durante el homenaje, Filomena Gallo, secretaria de la Asociación Luca Coscioni, destacó el papel de Bonino en la creación de la Corte Penal Internacional y aseguró que hoy habría defendido un respaldo “tanto concreto como simbólico” a la institución, incluso mediante su candidatura al Premio Nobel de la Paz.
Carla Taibi, una de sus colaboradoras más cercanas, la recordó como una inspiración para muchas mujeres y destacó su tenacidad, precisión y exigencia: “Estudiaba cada cuestión, no se rendía realmente nunca”.
El homenaje reunió a representantes de prácticamente todo el arco político italiano, incluidos Elly Schlein, Giuseppe Conte, Massimo D’Alema, Matteo Renzi, Carlo Calenda, Paolo Gentiloni, Romano Prodi, Enrico Letta y Angelo Bonelli, además de ministros y dirigentes de la coalición de Gobierno.
Miles de personas habían acudido en los últimos días a la capilla ardiente y a la vigilia celebrada en la plaza del Campidoglio. Se estima que unas 4000 o 5000 personas participaron en esos actos y dejaron cerca de 500 páginas de mensajes, condolencias y agradecimientos a Bonino.
Los reyes de España también expresaron sus condolencias a la familia en un telegrama en el que destacaron su “sentido de la justicia” y su defensa constante de los derechos de las mujeres, y la definieron como una figura de referencia en la lucha por la dignidad de la persona (ANSA).



