Ganaderos estadounidenses llegaron a Argentina y criticaron la medida de Trump que causó revuelo

Una delegación de 62 productores de Alabama recorrió campos y el Mercado Agroganadero de Cañuelas; destacaron la calidad de la hacienda y la genética argentina y contaron cómo atraviesan la caída del stock bovino en su país; también cuestionaron el momento elegido por el presidente norteamericano para aumentar las importaciones de carne, aunque relativizaron su impacto

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Una delegación de 62 productores de Alabama recorrió la ganadería argentina en un momento de alta tensión entre oferta, precios y política comercial, y volvió con impresiones encontradas sobre lo observado y lo que se discute en Washington. La visita expuso, de manera visible, un choque entre la necesidad de bajar precios al consumidor y la inquietud de los productores por la apertura de mercados en un momento de oferta ajustada.

Los visitantes pasaron por San Antonio de Areco, recorrieron un feedlot y subieron a las pasarelas del Mercado Agroganadero de Cañuelas, donde la organización y la calidad de la hacienda llamaron la atención de los estadounidenses. También tienen programada la visita a un tambo robotizado en Castelli, lo que muestra interés tanto por la genética como por la tecnología aplicada en campo.

Desde la experiencia de campo, productores como Jimmy Parnell y Chris Carroll destacaron la calidad de los rodeos argentinos y la posibilidad de ventajas productivas al incorporar nuevas líneas de sangre, algo que hoy está limitado por barreras sanitarias y comerciales. Esa curiosidad por la genética argentina choca con la realidad de un mercado estadounidense con stock en baja y productores envejecidos.

El contexto estadounidense ayuda a entender la reacción de la delegación frente a decisiones de la Casa Blanca: tras años de baja rentabilidad y sequías prolongadas, los precios mejoraron y la actividad volvió a ser rentable en los últimos tiempos. Esa recuperación hace más sensible a la cadena frente a una apertura de importaciones que, según los productores, llegó en un mal momento.

Por qué la medida de Washington generó polémica

En febrero pasado, Estados Unidos amplió la cuota con acceso preferencial para carne vacuna argentina de 20.000 a 100.000 toneladas, y en agosto habilitó de forma temporal otras 300.000 toneladas de carne magra sin aranceles para moderar precios internos. La Argentina quedó excluida del contingente extra porque ya cuenta con una cuota preferencial propia, lo que tensionó el debate político y comercial.

Los productores del sur de Estados Unidos señalaron que el anuncio coincidió con la época en la que muchos establecimientos destetan y venden terneros, por lo que la llegada de oferta externa en ese momento impactó psicológicamente en el mercado. Para ellos, si la medida se hubiera dispuesto en otra etapa del año, su efecto en los precios y en la toma de decisiones de ventas hubiera sido menor.

Jimmy Parnell definió la caída del rodeo estadounidense como resultado de una combinación de factores que incluyen la sequía, la falta de rentabilidad durante la última década y la falta de recambio generacional entre productores. Chris Carroll agregó que el sector atravesó una “tormenta perfecta” con incendios, períodos secos y años de precios bajos que empujaron a muchos a reducir sus rodeos.

En la práctica productiva, Parnell compra terneros de alrededor de 200 kg, los recría a pasto hasta los 400 kg y luego los envía a feedlots para terminación, mientras que Carroll trabaja con animales de entre 180 y 225 kg y procesa entre 3.000 y 3.500 terneros por año en su etapa intermedia. Esos datos muestran las diferencias operativas entre sistemas y cómo una variación en la oferta puede alterar las cadenas de valor.

Genética, tecnología y oportunidades comerciales

Más allá de la política comercial, ambos productores destacaron la potencial contribución de la genética argentina a los rodeos norteamericanos y manifestaron interés en poder acceder a ella, algo hoy restringido por normas sanitarias. El cruce de líneas de sangre, dijeron, puede generar vigor híbrido y ganancias de productividad sin mayores costos directos para los productores.

En su paso por el MAG de Cañuelas, la delegación también valoró la infraestructura y la logística del mercado, aspectos que consideran replicables o adaptables a sus operaciones en Estados Unidos. El contraste en prácticas como el tiempo de permanencia de los terneros en cría —más prolongado en Argentina que en EE. UU.— despertó curiosidad y diálogo sobre eficiencia y valor agregado en origen.

El intercambio dejó claro que la agenda entre ambos países puede ampliar temas más allá de aranceles y cuotas, incluyendo sanidad, acceso a genética, transferencia tecnológica y cooperación en manejo de sequías y resiliencia productiva. Ese marco es clave si se busca una relación comercial que combine seguridad alimentaria, precios razonables y sostenibilidad para los productores.

Para los productores argentinos, la visita representa una ventana para mostrar calidad y profesionalismo productivo; para los estadounidenses, es una oportunidad para reconectar con prácticas que podrían mejorar sus rodeos. En la agenda bilateral próxima, las negociaciones sanitarias y los tiempos de instrumentos comerciales serán determinantes para convertir interés en oportunidades concretas.

Autor: Pilar Vázquez, desde el Mercado Agroganadero de Cañuelas, para Palabra de Campo. La cobertura continúa mientras la delegación completa su recorrido y las discusiones entre productores y autoridades avanzan en Washington y Buenos Aires.

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