Hay máquinas que nacen para resolver una necesidad productiva y otras que, además, terminan obligando a una empresa a repensar su propia escala industrial. Eso ocurrió con la Apache 90000 Air Drill, una sembradora desarrollada en Las Parejas, Santa Fe, que acaba de recibir el Sello de Buen Diseño Argentino.
El reconocimiento fue otorgado por la Secretaría de Industria y Comercio del Ministerio de Economía y distingue a desarrollos nacionales por aspectos vinculados con innovación, calidad funcional y posicionamiento estratégico. En este caso, el proyecto combina ingeniería mecánica, agricultura digital y una concepción que desde el comienzo tuvo al mercado internacional entre sus objetivos. SELLO BDA.pdfPDF
Una sembradora para trabajar en distintos planteos
Uno de los desafíos del desarrollo fue evitar que la máquina quedara atada a una única configuración productiva. La 90000 Air Drill puede utilizarse para granos finos, pasturas y cultivos gruesos, con diferentes alternativas para la dosificación y distribución de semillas.
La sembradora cuenta con un chasis modular compuesto por tres cuerpos y un sistema de rodado con balancines, una combinación pensada para mejorar el copiado del terreno y mantener estabilidad durante el trabajo. A eso se suma un carro neumático para semillas y fertilizantes de gran autonomía.
Esa versatilidad también busca responder a uno de los cambios que atraviesa la maquinaria agrícola: productores que exigen equipos capaces de adaptarse a diferentes ambientes, planteos agronómicos y escalas de trabajo sin quedar rápidamente desactualizados.
“Apache no buscaba desarrollar una máquina para un momento determinado, sino una plataforma que pueda seguir evolucionando”, plantea la compañía al describir el concepto que guió el proyecto.
Agricultura 4.0 y una máquina preparada para evolucionar
La tecnología electrónica fue contemplada desde las primeras etapas del diseño. La sembradora puede incorporar ISOBUS, motores eléctricos para la distribución a chorrillo y distintos grados de automatización, de acuerdo con las necesidades de cada establecimiento o mercado.
Esto permite que la plataforma pueda sumar nuevas funciones sin tener que modificar completamente su arquitectura. La lógica es particularmente relevante en una maquinaria agrícola donde la electrónica, la automatización y el manejo de datos avanzan a una velocidad cada vez mayor.
Rubén Yappert, responsable del Departamento de Investigación y Desarrollo de Apache, aseguró que la distinción representa el trabajo acumulado detrás del proyecto. “Recibir el Sello de Buen Diseño Argentino tiene un significado especial para nosotros. Detrás de ese reconocimiento hay dos años de diseño, pruebas, ajustes y, principalmente, el esfuerzo de todo un equipo”, señaló.
El diseño también se pensó para exportar
Otro elemento central aparece lejos del lote: la logística. La 90000 Air Drill fue concebida bajo formato CKD —Completely Knocked Down—, que permite transportar el equipo desarmado para facilitar operaciones de exportación y posterior montaje.
Apache apunta con esta plataforma a mercados que presentan condiciones productivas muy diferentes entre sí, entre ellos Bolivia, Paraguay, Uruguay, Sudáfrica y países de Europa del Este. La configuración modular permite adaptar el producto y, al mismo tiempo, reducir las dificultades que implica transportar una sembradora de grandes dimensiones.
Ese enfoque terminó teniendo consecuencias dentro de la propia fábrica. Según informó la empresa, el esquema productivo y las perspectivas comerciales de la nueva sembradora impulsaron la construcción de una planta industrial de 3.600 metros cuadrados en Las Parejas.
De una idea al lote
El desarrollo estuvo encabezado por un equipo integrado por Rubén Yappert, Nancy Acuña, Damián Passone y Fernando Núñez, mientras que Oscar Vega y Lucas Murialdo participaron en la construcción del prototipo, junto con Osvaldo Menseguez.

“Una máquina como esta se ve cuando está terminada, pero detrás hubo muchas horas de trabajo, reuniones, decisiones y ensayos”, explicó Yappert. Para el responsable de Investigación y Desarrollo, uno de los principales logros fue precisamente “haber podido transformar una idea en una máquina concreta junto con todo el equipo de Apache”.
Con base industrial en Las Parejas y casi siete décadas de trayectoria, Apache busca ahora que esa ingeniería también gane terreno fuera del país. El premio a la 90000 Air Drill expone así otra cara de la maquinaria agrícola argentina: la de empresas que ya no diseñan solamente para el productor local, sino pensando desde el tablero en cómo competir en otros mercados.



