Una asamblea de más de 200 productores agropecuarios en la ciudad bonaerense de Junín expresó su fuerte malestar por el deterioro de los caminos rurales y lanzó una propuesta concreta: suspender el pago de la Tasa de Red Vial que cobra el municipio. El encuentro, que tuvo lugar el pasado lunes en el predio de la Sociedad Rural local sobre la Ruta 7, fue convocado por las entidades agropecuarias más representativas de la región.
Participaron activamente la Sociedad Rural de Junín (CARBAP), la Federación Agraria Argentina filial Junín, la Asociación de Productores de Junín, la Sociedad Rural Argentina y la Liga Agrícola Ganadera Cooperativa Ltda.Todas ellas respaldaron la iniciativa de autoconvocados que reclaman desde hace años una solución al mal estado de los caminos que conectan los campos con los centros urbanos y las rutas troncales.
Un reclamo histórico que se vuelve insostenible
Los productores denunciaron que la situación ha llegado a un punto límite. Los caminos rurales en varios sectores del partido de Junín se encuentran intransitables, lo que dificulta el acceso a las escuelas rurales, complica la salida de la producción y eleva los costos logísticos.

“No podemos seguir pagando una tasa que no se refleja en el mantenimiento de los caminos”, afirmaron varios de los presentes durante la asamblea. La mayoría coincidió en que la falta de obras por parte del municipio ha sido sistemática en los últimos años, a pesar de los reiterados reclamos formales e informales.
El reclamo tiene sustento legal y político. Según los productores, la tasa por Red Vial debería destinarse exclusivamente a mejorar los caminos de tierra, pero ese destino no se está cumpliendo, lo que convierte al cobro en un tributo sin contraprestación.
Impacto productivo y educativo
Además de las consecuencias económicas, los asistentes subrayaron el impacto social de la situación vial. En los días de lluvia, muchos caminos quedan completamente cortados y las familias rurales no pueden sacar a los chicos a las escuelas ni acceder a servicios médicos de urgencia.
La logística del agro también se ve afectada. Tractores, cosechadoras y camiones deben operar en condiciones extremas para sacar los granos y otros productos a los centros de acopio, lo que genera daños en los vehículos, demoras en la comercialización y pérdidas económicas.
En este contexto, varios productores plantearon que la única forma de que el municipio reaccione es mediante una medida de fuerza que incluya la suspensión del pago de tasas hasta que se vean mejoras reales en la infraestructura vial rural.
Reclamo coordinado y advertencias al municipio
Los organizadores informaron que se elevará un documento oficial con el petitorio a las autoridades municipales, exigiendo un plan de acción con plazos concretos. También advirtieron que, de no haber respuestas en el corto plazo, podrían tomar medidas legales para exigir que los fondos de la tasa se destinen exclusivamente a su objetivo original.

Desde la Sociedad Rural de Junín, una de las entidades motoras de la asamblea, explicaron que la decisión de retener el pago de la tasa es colectiva y busca un cambio estructural. “Esto no es una rebelión fiscal, es una reacción ante la desidia. Queremos caminos transitables, no más promesas incumplidas”, expresaron.
Contexto político y precedentes en la provincia
Este tipo de reclamos no es nuevo en el interior bonaerense. En los últimos años, otros distritos como General Villegas, 9 de Julio o Carlos Tejedor también han registrado protestas similares. Incluso en algunos casos, los productores recurrieron a la justicia para que se declare la inconstitucionalidad del cobro cuando no se garantizaba la contraprestación del servicio.
La Comisión de Caminos de CARBAP viene advirtiendo en diversos informes sobre el deterioro generalizado de la red vial terciaria, clave para la economía agropecuaria, y la falta de inversión de muchos municipios.





