Qué impacto electoral pueden tener los bonos argentinos según Bind Inversiones

El banco Bind Inversiones analiza el impacto electoral en los bonos soberanos en pesos y dólares y señala oportunidades de rendimiento para 2027

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En este sentido, estos expertos locales sostienen que las valuaciones actuales de los activos argentinos “reflejan una prima de riesgo que no termina de corresponderse con la mejora de los fundamentos macroeconómicos” de la Argentina.

En un escenario financiero mundial en el que las tasas de interés están en la lupa, a nivel doméstico los inversores están poniendo atención respecto a cuál puede ser el impacto en los bonos argentinos como consecuencia de la incertidumbre electoral, en la previa a la elección presidencial del año que viene. Al respecto, desde el equipo de Reseach de Bind Inversiones, unidad de negocios de ese banco nacional que provee servicios financieros, se indicó que mantienen “una visión constructiva” sobre el escenario local, por lo que consideran que hay “una oportunidad” en capturar estos mayores rendimientos reales y extender la duration de los activos.

En la curva en pesos, los expertos sostienen que el aumento de las tasas reales desplazó los rendimientos al alza y llevó las paridades de mayor duration a niveles históricamente asociados a escenarios de distress. 

Esto ocurre en un marco en el que, a pesar de la consolidación del régimen macroeconómico, las curvas soberanas en pesos y dólares “comenzaron a incorporar de manera anticipada la incertidumbre de cara al próximo año”. 

Esto ocurre en un marco en que el precio de los futuros de soja superó la barrera de los u$s480 por tonelada en la Bolsa de Chicago (CBOT), en que el fenómeno “Super Niño” pronosticado para la campaña 2026/2027 podría potenciar los rindes del maíz y la soja en amplias regiones agrícolas de Argentina y en que el riesgo país volvió a perforar los 500 puntos básicos, pero la tasa forward de los bonos en dólares entre el 2027 (A027) y el 2028 (A028) se encuentra en torno a 16,5% de tasa efectiva anual (TEA).

Por su parte, consideran que la curva de los bonos nominados en dólares (hard dólar) refleja una “marcada pendiente” entre 2027 a 2028, con vientos de cola estructurales provenientes del agro y el sector energético, por lo que “consideramos que los precios actuales incorporan incertidumbre que no se corresponde con la mejora sostenida de los fundamentos”. 

“El plan económico se encuentra consolidado en sus principales variables macroeconómicas. La inflación mantiene una trayectoria descendente, la acumulación de reservas continúa de manera consistente y el superávit fiscal se sostiene. A esto se suman la promulgación de medidas orientadas hacia la normalización del acceso al crédito y la continuidad de las reformas institucionales“, sostienen los analistas de Bind Inversiones. 

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Asimismo, de acuerdo a los últimos datos publicados por economistas locales, la expectativa por el dato de inflación de agosto pasado es menor al previsto, ya que la cifra estimada ronda entre 1,4% y 1,9% mensual.

Y, a nivel mundial, el mercado financiero atraviesa un escenario en el que las tasas de interés continúan siendo “uno de los principales factores que condiciona la valuación de los activos. En particular, la evolución de los rendimientos de los bonos del Tesoro de Estados Unidos resulta determinante, dado que funcionan como referencia para el costo de financiamiento y la valuación de activos a nivel mundial”. 

En este contexto, consideran que, “aun con una perspectiva constructiva sobre la continuidad del proceso de desinflación, la dinámica de los activos, tanto en moneda local como extranjera, comienza a incorporar una mayor prima por la incertidumbre de cara al próximo año”. 

Qué bonos recomiendan comprar ante la incertidumbre electoral

Toda esta dinámica se observa tanto en las curvas en pesos, a través de una expansión de los rendimientos reales, como en la curva soberana de bonos en dólares (hard Dólar), donde se evidencia un aumento de los rendimientos y un steepening (o empinamiento), que significa una mayor diferencia entre las tasas de interés (o rendimientos) de los títulos a largo plazo y los de corto plazo.

Más allá de cuál sea el próximo movimiento de la Reserva Federal (FED), “el interrogante central para los inversores pasa por entender qué factores podrían mantener elevada la prima exigida para mantener posiciones de largo plazo”, detallan desde BIND Inversiones.

Y agregan: “Dado que no se observaron cambios significativos en las tasas implícitas de inflación, entendemos que el movimiento reciente de las curvas responde, principalmente, a un incremento de la tasa real exigida por el mercado, más que a un deterioro de las expectativas inflacionarias”. 

“Durante el mes de agosto, las curvas tasa fija y CER registraron una expansión, explicada, principalmente, por un aumento de las tasas reales. La curva tasa fija se desplazó entre 180 y 390 puntos básicos de TEA, dependiendo del tramo. A su vez, las tasas reales pasaron de rendir en torno a 8% TEA a niveles de 9% a 9,5% de TEA en el tramo largo”, sostienen desde Bind Inversiones. 

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Por estos motivos, los analistas de Bind Inversiones “consideramos que las paridades actuales no parecen reflejar un deterioro de los fundamentos, sino que incorporan una prima significativa asociada a la incertidumbre hacia los próximos 12 a 18 meses”, por el periodo de resolución de las elecciones presidenciales. 

Asimismo, contemplando la evolución de las paridades, “notamos que a partir de los 2 a 3 años de duration, los niveles actuales se ubican en zonas similares a las observadas durante períodos de distress histórico en Argentina, como el reperfilamiento de la deuda en pesos de agosto de 2019 o la salida de Martín Guzmán en junio de 2022. Sin embargo, el contexto actual combina equilibrio fiscal, desinflación, una mejora en la posición patrimonial del Banco Central y avances en la normalización del régimen económico”. 

“Con una mirada constructiva, basada en fundamentos macro sólidos, consideramos ésta una oportunidad para extender duration de los títulos tanto en CER como en tasa fija. En particular, destacamos el Dual CER/TAMAR al año 2030 por su paridad cercana al 77% y el Bonte al 2030, con rendimientos en torno a 30% TEA”, afirman los expertos.

Más allá de estas cuestiones, los analistas de mercado de este banco inversor sostienen una perspectiva alentadora.

La curva presenta dos niveles claramente diferenciados. Para el tramo correspondiente al período hasta las elecciones, aproximadamente 1,15 años de duration, los bonos de menor duration rinden, en promedio, cerca de 7% TEA, mientras que aquellos con mayor duration, ofrecen 11% TEA. 

En paralelo a la dinámica de los pesos, detallan que la curva de bonos en dólares (hard dólar) ya incorpora una “prima significativa por la incertidumbre de cara al próximo año”. 

Finalmente, al observar la tasa forward entre el 2027 (A027) y el 2028 (A028), “vemos que se ubica cerca de máximos, en torno al 16,5% TEA. Esta forward implica un nivel de Riesgo País de aproximadamente 1.200 puntos básicos hacia el vencimiento del bono más largo. Cada inversor deberá evaluar si esta prima electoral resulta justa, cara o barata, en función de su propio apetito por el riesgo electoral”, concluyen.-

“En este sentido, la pendiente de la curva, de 400 puntos básicos, puede interpretarse como una medida de la prima que el mercado exige para extender el horizonte de inversión más allá de las elecciones”, reflexionan desde Bind Inversiones.

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