La discusión sobre las retenciones agropecuarias volvió a instalarse con fuerza en Rosario durante la subasta del primer lote de soja, un remate que llamó la atención no solo por el precio y el destino de la mercadería, sino por el hecho inusual de que el comprador fue una entidad bancaria. En ese marco, actores del sector público y privado coincidieron en colocar al gravamen sobre las exportaciones como uno de los ejes del debate económico y político. Este artículo resume y amplía el análisis presentado por la Bolsa de Comercio de Rosario (BCR) sobre el efecto fiscal que tendría la eliminación gradual de esos derechos de exportación, y contextualiza las cifras y los plazos que impulsa el sector agroindustrial.
Las retenciones, impuestos aplicados a las ventas al exterior de granos y derivados, han sido un tema recurrente en la agenda agropecuaria argentina durante las últimas dos décadas. La BCR presentó un estudio que explora cómo cambiaría la producción, las exportaciones y la recaudación del Estado si se retiraran esos gravámenes en un plazo de dos años, empleando para ello un modelo de proyección adaptado a la realidad local.
Impacto fiscal y principales conclusiones del estudio
El documento, elaborado por la Dirección de Información y Estudios Económicos de la BCR utilizando la versión argentina del modelo econométrico AGMEMOD, ofrece escenarios proyectados a un horizonte de 10 años. El análisis compara la trayectoria esperada bajo las alícuotas vigentes con otra en la que las retenciones se eliminan de forma gradual en dos años, y estima efectos sobre producción, exportaciones, valor exportado y recaudación tributaria.
Entre los resultados más relevantes se destacan:
- Sin retenciones, la producción anual de granos podría ubicarse en torno a 183 millones de toneladas; las exportaciones llegarían a cerca de 126 millones de toneladas y el valor exportado a aproximadamente 50.000 millones de dólares.
- En el escenario actual (con retenciones), la proyección apunta a una producción total de unos 165 millones de toneladas hacia 2036, exportaciones por alrededor de 112 millones de toneladas y un valor exportado cercano a 44.000 millones de dólares.
- La eliminación de los derechos de exportación incentivaría la incorporación de unas 2,2 millones de hectáreas adicionales en áreas con potencial productivo que hoy no resultan rentables.
- En términos fiscales, el informe anticipa que la pérdida inicial de ingresos para el Estado nacional sería compensada a mediano plazo por mayores ingresos provenientes de otros impuestos vinculados al crecimiento de la actividad económica.
Plazos y distribución del efecto fiscal
Según la BCR, la dinámica por niveles de gobierno mostraría diferencias temporales: al nivel nacional, la recaudación neta asociada a otros impuestos (+actividad económica) comenzaría a revertir la pérdida provocada por la eliminación del gravamen hacia el cuarto año, de modo que a partir de ese momento el resultado fiscal sería superior al del escenario con retenciones. Si se incorpora la recaudación provincial al análisis consolidado, la recuperación sería más rápida: el equilibrio fiscal conjunto (Nación + provincias) podría alcanzarse hacia el segundo año y cerrar en saldo positivo antes de 2036.
En términos acumulados durante la década analizada, el estudio calcula una pérdida por la supresión de retenciones cercana a 7.000 millones de dólares, frente a un aumento en la recaudación por otros impuestos estimado en unos 8.300 millones de dólares, lo que dejaría un saldo neto positivo de alrededor de 1.300 millones de dólares. De ese resultado aproximado, algo más de 1.000 millones se atribuirían a las provincias y cerca de 300 millones al fisco nacional.
Efectos sobre la economía real y el mercado
Más allá de las cuentas fiscales, los técnicos de la BCR resaltan el efecto multiplicador: mayor inversión, aumento en la demanda de insumos, mayor actividad comercial y más movimiento en puertos y servicios logísticos. Esos canales son los que, según el informe, explican cómo la eliminación de las retenciones puede traducirse en más recaudación por otros conceptos tributarios y en dinamismo para la cadena agroindustrial.
En el contexto del remate, representantes provinciales y autoridades del sector reiteraron su postura a favor de retirar o reducir los derechos de exportación, argumentando que la medida no necesariamente implicaría una pérdida permanente de recursos para las jurisdicciones más vinculadas al campo.
Qué queda por definir
El estudio de la BCR suma elementos cuantitativos a un debate que es, a la vez, técnico y político. Las estimaciones dependen de supuestos sobre precios internacionales, costos locales, ritmo de incorporación de superficie y respuestas de la inversión privada, por lo que cualquier decisión de política pública debería considerar escenarios alternativos y el impacto distributivo entre Nación y provincias. Para quienes siguen la agenda agroindustrial, la discusión no es solo cuánto se recauda hoy, sino cómo se estructura la actividad productiva y fiscal en los próximos años.
El informe completo está disponible en la página de la Bolsa de Comercio de Rosario y puede consultarse para revisar supuestos, metodologías y series históricas utilizadas en las proyecciones.





