Se confirmo la presencia de la polilla del alamo (Leucoptera sinuella) en las cercanias de Campo Grande, provincia de Rio Negro, cuando comienza una etapa clave para la cosecha fruticola en el Alto Valle. Esta deteccion pone nuevamente la atencion en la sanidad de las cortinas forestales de alamos que protegen y rodean muchos establecimientos productivos de la region, y eleva el riesgo sanitario y comercial sobre chacras y lugares de acopio cercanos.
La polilla del alamo es una especie que, en condiciones habituales, afecta sobre todo a plantaciones forestales de Populus spp. Sin embargo, especialistas senalan que en las generaciones finales del ciclo anual las larvas pueden completar su desarrollo en las cortinas y, en algunos casos, dispersarse hacia cultivos fruticolas proximos, en particular cuando las cortinas estan muy proximas a zonas de cosecha y empaque. Esto convierte a las alamedas en focos potenciales que requieren seguimiento durante la cosecha.
Descripcion y ciclo biologico relevantes para su manejo
– Adulto: pequenas polillas blancas de unos 3-4 mm de largo y una envergadura aproximada de 9-10 mm. Presentan escamas plateadas, alas aguzadas, una mancha negra en el primer par de alas y tres franjas anaranjadas hacia los extremos; las antenas son relativamente largas.
– Larva: de hasta 7 mm, aplanada y de color blanco amarillento. Se alimenta del tejido interno de las hojas, produciendo galerias o “minas” visibles en el mesofilo foliar.
– Pupa: de alrededor de 3 mm y normalmente ubicada fuera de la hoja, en grietas del tronco u otros refugios; se encuentra cubierta por un capullo sedoso blanco con una forma en “H” caracteristica.
La identificacion temprana de estas etapas es fundamental para tomar medidas de control oportunas y eficaces. En particular, la presencia de minas en las hojas y de capullos sedosos externos permite distinguirla de otras plagas foliares.
Riesgos para la fruticultura y puntos criticos
Las principales preocupaciones derivan de la proximidad de las alamedas a zonas de cosecha, patios de estiba y plantas de empaque. Las larvas que migren o los adultos que vuelen hacia areas productivas pueden provocar dano directo al follaje y, mas importante para la cadena comercial, generar restricciones fitosanitarias si la plaga se establece en areas de produccion. Por ello, la vigilancia en cortinas forestales y en los accesos a los empaques es especialmente recomendada.
Medidas de monitoreo y deteccion
– Monitoreo visual regular: inspeccionar hojas en distintos estratos de la alameda buscando minas foliares y capullos sedosos. Revisar brotes nuevos y hojas maduras, ya que las larvas suelen minar el mesofilo.
– Frecuencia: intensificar controles en periodos de alta actividad del insecto y al iniciarse la cosecha; realizar recorridos sistematicos con registro de hallazgos.
– Uso de redes de vigilancia: informar y coordinar con las agencias regionales como INTA y SENASA (Sistema Nacional de Vigilancia y Monitoreo de Plagas, Sinavimo) para validar identificaciones y acceder a herramientas de seguimiento.
– Trampas y metodos complementarios: donde esten validadas, utilizar trampas adhesivas o tecnicas de captura para detectar adultos. Cualquier metodo debe consultarse y coordinarse con los tecnicos locales.
Recomendaciones de manejo y control
– Notificacion inmediata: ante deteccion o sospecha comunicar de inmediato al responsable tecnico del establecimiento, a la agencia de extension del INTA o a los organismos de sanidad vegetal locales. La comunicacion temprana facilita acciones coordinadas y reduce la dispersion.
– Eliminacion de brotes afectados: la medida prioritaria es cortar y destruir los brotes o material con minas y pupas. La eliminacion debe garantizar la destruccion efectiva de pupas y larvas (por ejemplo, mediante enterramiento profundo, incineracion o tecnicas autorizadas), evitando dejar material que pueda albergar individuos viables.
– Manejo quimico: en zonas altas o de dificil acceso donde la eliminacion fisica no sea suficiente, puede evaluarse la aplicacion de insecticidas; siempre considerando productos registrados y autorizados por las autoridades sanitarias y respetando las buenas practicas agricolas y los intervalos de seguridad antes de la cosecha. Los tratamientos deben aplicarse bajo asesoramiento tecnico.
– Medidas preventivas en areas de acopio y empaque: extremar cuidados en los lugares de estiba de fruta cosechada cercanos a cortinas forestales; controlar accesos a los empaques, limpiar y desinfectar areas de trabajo y patios, y revisar fruta o material que pudiera contener larvas o restos de hojas.
– Manejo integrado: combinar vigilancia, eliminacion de plantas afectadas, medidas de higiene y, si corresponde, aplicaciones de control quimico o biologico autorizadas. Registrar todas las acciones para seguimiento y trazabilidad.
Comunicacion, coordinacion y difusion
Los equipos tecnicos del INTA y otras instituciones continuan con los relevamientos en distintas alamedas de la region y enfatizan la difusion de informacion para facilitar la identificacion temprana y un manejo oportuno de la plaga. Informes publicos y canales oficiales (redes sociales institucionales, boletines tecnicos y lineas de reporte de SENASA o INTA) permiten que productores y tecnicos esten al tanto de detecciones y recomendaciones. Ante cualquier sospecha, documentar fotografias claras de hojas afectadas, capullos y ejemplares adultos, y compartirlas con el servicio tecnico o la autoridad responsable.
Buenas practicas y recomendaciones finales
– Mantener un programa de vigilancia activo durante la temporada de cosecha y en meses posteriores, especialmente en cortinas forestales contiguas a areas productivas.
– Priorizar la eliminacion y destruccion del material afectado como primera linea de accion.
– Coordinar con el servicio de extension para determinar medidas de control quimico o de otra indole, garantizando que los productos utilizados esten autorizados y que se cumplan plazos de seguridad.
– Implementar controles en los puntos de ingreso y en los patios de empaque para minimizar la posibilidad de introduccion o salida de la plaga desde y hacia otras zonas productivas.
– Capacitar a operarios y personal de campo en identificacion basica de la plaga y en protocolos de reporte y manejo.
La deteccion en Campo Grande marca una alerta sanitaria de relevancia para la fruticultura del Alto Valle. Con el avance de la cosecha, la deteccion temprana, la comunicacion rapida y la aplicacion de medidas coordinadas son claves para evitar que la polilla del alamo se convierta en un problema mayor para la produccion y el comercio regional. Para informacion y asesoramiento, se recomienda contactar a los tecnicos del INTA Alto Valle y a las autoridades de SENASA a traves de sus canales oficiales.





