CLAAS presentó en La Rural de Buenos Aires a la **JAGUAR 1200**, la picadora de forraje más potente del mercado, y la mostró equipada con el cabezal **ORBIS 12.000** de 12 metros de ancho de trabajo. La presencia en el predio ferial entre el **16 y el 26 de julio** convirtió al stand A26a del Pabellón Azul en punto de observación para productores y técnicos interesados en eficiencia de picado.
La marca alemana reivindica su liderazgo global en picado con una máquina que, según la empresa, ofrece hasta **20 %** más potencia que lo conocido hasta ahora y motores que van de **850 a 1.110 CV**. Esa potencia se combina con soluciones para mantener calidad del forraje y seguridad en el traslado por ruta, dos demandas centrales del productor moderno.
La nueva serie JAGUAR 1000 ostenta un récord certificado: capacidad de trabajo de hasta **500 toneladas por hora**, según el Guinness World Records. A pesar de su tamaño, el diseño incluye un sistema de plegado que permite un ancho de transporte de **3.30 metros** sin necesidad de descender de la cabina, un detalle relevante para logística y seguridad vial.
En la configuración exhibida, el cabezal **ORBIS 12.000** incorpora sistema **AUTO CONTOUR** y ruedas palpadoras que mejoran el copiado del terreno y la precisión de corte. Los elementos de alimentación, discos y tambores funcionan de forma independiente y sincronizada para ajustarse a la velocidad de avance y a la naturaleza del cultivo, buscando un picado homogéneo.
El operador encuentra en la cabina un alto grado de automatización, aunque mantiene la posibilidad de intervenir manualmente cuando la condición de cosecha lo exige. Entre los sistemas de asistencia se destacan **CEMOS AUTO HEADER**, **CEMOS AUTO PERFORMANCE** y **CEMOS AUTO CROP FLOW**, que regulan parámetros clave para optimizar rendimiento y consumo.
Además, la máquina integra la terminal **CEMIS 1200** y la plataforma **CLAAS connect** para centralizar datos y análisis operativos, lo que facilita la toma de decisiones en tiempo real. El nuevo sensor **NUTRIMETER** permite visualizar calidad y rendimiento durante el proceso, aportando información que impacta en la gestión del silo y en el manejo posterior del forraje.
Tecnología que busca mejorar la calidad del silo
El tambor de cuchillas **V-FLEX**, de **910 mm** de ancho, promete un corte preciso que se adapta a distintas condiciones de cosecha, un aspecto clave para la conservación del material en silo. La cuchillería cuenta con recubrimiento antidesgaste, lo que extiende su vida útil y reduce tiempos de mantenimiento, un dato relevante para la productividad del equipo.
Para el acondicionamiento del grano y del forraje, la JAGUAR puede incorporar el **MULTI CROP CRACKER XL** con dos rodillos de **310 mm** de diámetro, que aumenta la superficie de contacto y mejora el procesamiento del material. Ese acondicionamiento tiene impacto directo en la fermentación del silo y, por ende, en la calidad nutricional del alimento del ganado.
La ergonomía de la cabina y la dirección por joystick están pensadas para reducir la fatiga del operario y facilitar un manejo preciso en jornadas largas de cosecha. Según CLAAS, esos aspectos de confort se traducen en menores errores operativos y en un mejor aprovechamiento de la capacidad técnica de la máquina.
Para Reynaldo Postacchini, vicepresidente de CLAAS Argentina, las novedades de la JAGUAR apuntan a un doble objetivo: aumentar la productividad y elevar la calidad del forraje, dos variables que impactan en la rentabilidad de la producción. Postacchini enfatiza que no alcanza con llenar silos; es imprescindible mejorar la calidad del material para aumentar, por ejemplo, los litros de leche por vaca por día.
Qué ver en el stand y por qué importa al productor
En el stand A26a los visitantes pueden ver la JAGUAR 1200 en detalle, conocer el funcionamiento de **CLAAS connect** y acceder al SHOP con merchandising y soluciones para toda la familia. El equipo comercial estará disponible durante los once días de la muestra para brindar información técnica y opciones de financiamiento, lo que facilita la evaluación de inversión por parte del productor.
La aparición de máquinas de esta potencia pone sobre la mesa decisiones prácticas: inversión, logística de transporte, mantenimiento y capacitación de operadores. Para los productores, la pregunta central es cuánto mejora la calidad del forraje y el rendimiento por hectárea frente al costo de incorporación de tecnología de alta capacidad.



