Productores bonaerenses recibieron miles de intimaciones para inscribirse en el registro hídrico; el gobierno aclaró alcance y abrió una mesa de trabajo
La Confederación de Asociaciones Rurales de Buenos Aires y La Pampa (Carbap) denunció el envío masivo de notificaciones que exigían la inscripción en el Registro de Usuarios del Recurso Hídrico de la Autoridad del Agua (ADA) de la provincia de Buenos Aires. La medida provocó inquietud entre productores porque muchas cédulas llegaron a establecimientos que no realizan riego intensivo, sino usos básicos como el abastecimiento para el ganado.
Qué pasó y por qué generó polémica
En las últimas semanas, productores de distintos puntos de la provincia empezaron a recibir comunicaciones digitales de la ADA con plazos cortos para inscribirse, bajo apercibimiento de ser incluidos de oficio en el registro. Carbap informó que se enviaron cerca de 3.000 notificaciones y advirtió que muchas apuntaban a campos donde solo funcionan molinos o bombas para el consumo animal, no sistemas de riego o actividades intensivas.
El criterio de selección de destinatarios también se vinculó con la información declarada ante ARBA, lo que añadió confusión entre quienes consideran que su uso del agua es mínimo y no encaja con los supuestos de la normativa.
Reunión entre productores y gobierno y cambios en el alcance
Tras los reclamos, Carbap se reunió con autoridades provinciales —incluyendo la subsecretaría de Desarrollo Agrario y representantes de la ADA—, donde el Ejecutivo admitió que las notificaciones se habían enviado de forma amplia mientras intentaba identificar los usuarios del recurso hídrico amparados en la Ley 12.257. En ese encuentro se acordó revisar los criterios y abrir un espacio de trabajo conjunto para analizar casos puntuales y facilitar el cumplimiento o evaluar exenciones.
La Autoridad del Agua publicó luego una aclaración indicando que no deberán inscribirse quienes solo utilizan molinos eólicos para el abrevado del ganado. Además, la administración corrigió la redacción inicial para evitar incluir a quienes cuentan con electrobombas o paneles solares utilizados únicamente como reemplazo de molinos y no para usos intensivos.
Por qué existe el registro y cuáles son las preocupaciones del campo
La provincia sostiene que la implementación del registro busca mejorar la trazabilidad de los usos del agua, promover la transparencia y gestionar el recurso en forma sostenible, frente a su carácter limitado en partes del territorio. Estas son razones habituales detrás de registros similares en otras jurisdicciones.
No obstante, desde Carbap persisten dudas sobre el propósito final del relevamiento. Los productores quieren saber si la inscripción tendrá únicamente fines estadísticos y de control o si podrá derivar en futuros costos, permisos adicionales o restricciones que afecten la actividad. Esa incertidumbre, sumada al momento complicado por las condiciones climáticas, explicó la reacción del sector.
Próximos pasos
Según informaron fuentes oficiales, la mesa de trabajo empezará a operar en mayo con la participación de las asociaciones del sector agropecuario. El objetivo será delimitar con mayor precisión quiénes están alcanzados por la ley, cómo se implementará el registro y qué facilidades se ofrecerán para el cumplimiento.
Carbap anticipó que mantendrá el diálogo con la provincia y reclamará definiciones claras para evitar interpretaciones que puedan imponer cargas administrativas innecesarias a los productores.
En el centro del debate queda la necesidad de conciliar la gestión sostenible del agua con la realidad productiva en el territorio: el desafío será que las medidas aporten información útil sin generar costos o trámites desproporcionados para los usos domésticos y de abrevado.





