El Comité Evaluador del Régimen de Incentivos para Grandes Inversiones (RIGI) aprobó el ingreso de dos proyectos estratégicos impulsados por la transportista de gas TGS. Las iniciativas, focalizadas en el procesamiento, transporte y exportación de líquidos del gas natural (NGLs), contemplan un desembolso conjunto superior a los u$s 3.200 millones.
El primer módulo de la obra se ubicará en la cabecera del sistema, en la provincia del Neuquén. En el nodo Tratayén, TGS desplegará una infraestructura de acondicionamiento e instalará una planta de procesamiento apta para tratar hasta 43 millones de metros cúbicos diarios de gas. La instalación incluirá un gasoducto de segregación de corrientes de aproximadamente 100 kilómetros, concebido para separar el propano, el butano y la gasolina natural directamente en origen.
Para cumplir con las exigencias normativas del RIGI, la compañía estructuró la inversión a través de dos sociedades compuestas: Procesadora de Gas del Sur (PGS) y Midstream de Gas del Sur (MGS). La decisión ejecutiva consolida los acuerdos preliminares suscriptos a mediados de año con productores clave como YPF, Pluspetrol y Chevron, actores que ya comprometieron más del 80% de la capacidad operativa inicial.
El segundo pilar de la iniciativa comprende el tendido de un poliducto de 577 kilómetros de extensión, cuyo trazado conectará el polo productivo neuquino con el nodo industrial y portuario de Bahía Blanca, en el sur de la provincia de Buenos Aires. En el extremo atlántico, el proyecto prevé la construcción de una planta de fraccionamiento, unidades de almacenamiento refrigerado y obras de ampliación de la infraestructura operativa en la terminal marítima de Puerto Galván.
Aprovechamiento de los líquidos del gas para 2030
La extracción incremental de petróleo no convencional en la cuenca incrementó de forma proporcional los volúmenes de gas asociado con alta carga de líquidos. Sin la capacidad adecuada para separar y procesar estos componentes, la especificación técnica de la mezcla impone restricciones severas al transporte por los gasoductos troncales y condiciona el ritmo de perforación de crudo.
Las estimaciones de la compañía y del Ministerio de Economía proyectan la generación de 19.000 puestos de trabajo directos e indirectos durante la fase de construcción. Hacia 2030, con la entrada en operaciones de la totalidad de los módulos técnicos, se proyecta un aporte de divisas del orden de los u$s 1.100 millones anuales por exportaciones energéticas.
La infraestructura costera permitirá despachar anualmente alrededor de 2,7 millones de toneladas de productos procesados. La posición geográfica del complejo portuario bahiense refuerza su perfil logístico como puerta de salida hacia mercados internacionales de consumo de GLP, permitiendo a las operadoras diversificar destinos fuera de la región suramericana, como los envíos directos concretados hacia países asiáticos.
La adquisición de terrenos adyacentes en el nodo Tratayén prevé la incorporación futura de hasta cinco equipos adicionales de procesamiento. A su vez, el poliducto iniciará sus operaciones utilizando un tercio de la capacidad máxima de diseño, margen que posibilitará acompañar la expansión paulatina de la producción no convencional sin requerir intervenciones estructurales adicionales.
El diseño integral prevé escalabilidad
Estos proyectos, que implican una inversión de más de u$S3.200 millones, generarán 19.000 empleos durante la construcción, y a partir de 2030, cuando entren en operación, aportarán u$s1.100 millones anuales en exportaciones.
La puesta en marcha de estas obras ampliará la capacidad de evacuación de la cuenca, dotará de mayor previsibilidad a las operaciones en Vaca Muerta y fortalecerá el perfil exportador de la Argentina.
Con la aprobación del Comité Evaluador, la iniciativa queda a la espera de la resolución formal del Ministerio de Economía en el Boletín Oficial, donde se fijarán los cronogramas de inversión mínima y los encuadres tributarios requeridos por la normativa.
Esta iniciativa de infraestructura contempla una inversión superior a los u$s 560 millones y está orientada a ampliar en 14 millones de metros cúbicos diarios (MMm³/d) la capacidad actual del ducto en el tramo comprendido entre Tratayén, en la provincia del Neuquén, y Salliqueló, en la provincia de Buenos Aires. El proyecto involucra la instalación de tres nuevas plantas compresoras a lo largo del trazado y el agregado de potencia en instalaciones existentes, sumando un total de 90.000 HP de compresión.
Ampliación del Gasoducto Perito Moreno
La reciente aprobación del ingreso al RIGI no constituye la única iniciativa de magnitud que la compañía mantiene bajo este régimen. Meses atrás, la empresa logró la aprobación oficial para el desarrollo del plan de expansión de la capacidad de transporte del Gasoducto Perito Moreno (anteriormente denominado Néstor Kirchner), enfocado en incrementar la evacuación de gas natural desde el corazón de Vaca Muerta hacia los centros de mayor consumo.
El despliegue de esta infraestructura posibilitará alcanzar un volumen total de transporte de 35 MMm³/d en la traza troncal. La mayor disponibilidad de moléculas no convencionales permitirá sustituir importaciones de Gas Natural Licuado (GNL) durante los períodos de mayor demanda invernal y reducir el uso de combustibles líquidos en la generación eléctrica, fortaleciendo la balanza energética y reduciendo los costos operativos del sistema.
Para garantizar que el caudal adicional entregado en el nodo bonaerense pueda ser inyectado eficientemente hacia el Área Metropolitana de Buenos Aires y el litoral del país, el esquema integral incluye obras complementarias en el sistema regulado por más de u$s 200 millones. Estos trabajos comprenden el tendido de 20 kilómetros de cañerías paralelas y la incorporación de potencia adicional en el sistema Neuba III, junto con las adecuaciones técnicas para operar a mayor presión operativa.



