Dos noticias fuertes del mundo agroindustrial muestran señales de recuperación financiera y operativa en empresas clave del sector.
Las novedades de Nuevo Vicentin y Rizobacter impactan en la cadena de pagos, el acceso al crédito y la confianza de proveedores y mercados.
NUEVOS AIRES EN VICENTIN
Nuevo Vicentin informó que durante las primeras semanas de junio se efectivizaron pagos conforme a la propuesta de Cramdown homologada por el Juzgado Civil y Comercial de Reconquista.
La compañía detalló que en esta instancia se pagó a 137 acreedores por un valor total de U$S 2.219.805, en el marco del plan aprobado judicialmente.
Además, se ejecutó la primera cuota de la categoría C5 que implicó un recupero del 12 % dolarizado, por un monto de U$S 7.000.000.
Esos pagos alcanzaron a 10 acreedores, entre los cuales figuran los bancos internacionales Credit Agricole, Amerra Capital y la International Finance Corporation.
Un paso clave fue la ratificación de la adjudicación de Vicentin SAIC al Grupo Grassi, tras el desistimiento de medidas judiciales que frenaban el proceso.
La compañía destacó que logró normalizar su situación crediticia ante el Banco Central, alcanzando la condición 1 como sujeto de crédito, lo que habilita mayor acceso a financiamiento.
Nueva dirección y acreedores valoran la continuidad operativa y la puesta en valor de las plantas para mejorar competitividad.
La empresa señaló además su compromiso de invertir en capacidades industriales y agradeció a los trabajadores y proveedores que acompañaron la etapa de regularización.
LA MEJORA DE RIZOBACTER
Rizobacter comunicó que la afiliada de Fitch, FIX SCR, elevó su calificación de emisor de largo plazo a B(arg) desde CC(arg) y la de corto plazo a B(arg) desde C(arg), con perspectiva estable.
La firma atribuyó la mejora al fortalecimiento de su estructura financiera y a medidas que optimizaron su perfil de vencimientos y liquidez.
El informe destaca el exitoso canje de Obligaciones Negociables por aproximadamente U$S 42 millones, que permitió extender vencimientos y aliviar la presión del mercado de capitales prevista para 2026.
También subraya avances en la gestión del capital de trabajo, la generación de flujo de fondos positivos y la reducción del endeudamiento durante el último año.
Para el sector, la mejora de la calificación de una empresa líder en inoculantes y biológicos es relevante porque facilita acceso a financiamiento y capacidad de inversión en I+D y producción.
Mejoras en la salud financiera de jugadores como Rizobacter tienden a beneficiar a productores de soja y a la cadena de valor exportadora por mayor oferta tecnológica y previsibilidad comercial.
En conjunto, ambas noticias muestran una tendencia a la normalización financiera en empresas agroindustriales que estuvieron en crisis o reestructuración.
El mercado seguirá atento a la ejecución de los planes de pago y a la evolución de vencimientos clave, ya que su cumplimiento consolidará la confianza de bancos, proveedores y mercados internacionales.


