La industria aceitera y los gremios acordaron un ajuste salarial del 29,5 % para 2026
Tras un mes de conflicto, la Cámara de la Industria Aceitera y el Centro de Exportadores de Cereales (CIARA-CEC) confirmó un acuerdo salarial con los sindicatos del sector.
El pacto, según la cámara, concentra la negociación únicamente en salarios y busca mantener la actividad sin paros ni conflictos laborales.
CÓMO ES EL ACUERDO SALARIAL ACEITERO
CIARA-CEC informó que el acuerdo cubre todo el año 2026 y se ajusta con referencia al índice de precios al consumidor del INDEC estimado vía el REM del Banco Central.
La industria propuso una fórmula con aumentos mensuales en función del incremento del costo de vida, y esa referencia fue finalmente aceptada como indicador oficial.
Hasta el momento la industria ya había pagado una suba cercana al 14 % durante 2026, mientras la inflación acumulada rondó el 15 %.
Con la nueva pauta, el acuerdo anticipa un aumento acumulado de 29,5 % para todo el año, cifra que la cámara define como suficiente para garantizar la “paz social”.
Reacciones sindicales y contexto político
Los sindicatos SOEA y FTCIODyARA confirmaron que se alcanzó un acuerdo y adelantaron que informarán a sus afiliados el próximo martes.
Desde la industria sostuvieron que la negativa previa a discutir únicamente salarios respondía a posicionamientos con carga política, algo que, según empresas, complicó las negociaciones.
Tomar al REM como referencia implica atar los aumentos a las expectativas de inflación del mercado y no sólo a mediciones realizadas con retraso.
Eso ofrece previsibilidad para empresas y trabajadores, aunque obliga a seguir de cerca la evolución del costo de vida y la capacidad adquisitiva real de los salarios.
Impacto para la cadena productiva y consumidores
Un arreglo que evita conflictos laborales aporta estabilidad a la cadena de molienda y exportación de granos, clave para la economía regional.
Sin embargo, el traslado de costos salariales a precios finales dependerá del contexto de mercado, la competencia y la presión sobre las márgenes industriales.
Para los trabajadores, cerrar una pauta anual evita incertidumbre salarial a corto plazo, pero la discusión sobre cláusulas de revisión o revisiones por inflación futura puede resurgir.
El seguimiento de la implementación mensual del ajuste será determinante para medir si el acuerdo preserva el poder adquisitivo frente a la inflación.
En los próximos días, las partes deberán detallar mecanismos, cronogramas y condiciones de liquidación del aumento, aspectos que los afiliados esperan conocer.
El resultado inmediato es una tregua en el sector que permite continuar con la actividad industrial y las exportaciones sin interrupciones.


