El Gobierno pierde la paciencia con Bullrich, que trabaja en su fortalecimiento interno

En Casa Rosada le piden a la senadora que limite sus contrapuntos y evite exponerlos. Las reuniones del bullrichismo.

Buenos Aires, 5 noviembre (NA) — Los últimos movimientos de la senadora Patricia Bullrich, con los que volvió a marcar sus diferencias públicas con la conducción de La Libertad Avanza, profundizaron el malestar de la secretaria general de la Presidencia, Karina Milei, y comenzaron a incomodar también al presidente Javier Milei.

“Empezamos a perder la paciencia. Hay un umbral de tolerancia que se está pasando”, admitió ante la Agencia Noticias Argentinas una fuente oficial, luego de una serie de episodios que incomodaron a la cúpula libertaria.

Tras la sucesión de contrapuntos de Bullrich, que incluye diferencias por el rumbo económico, las críticas al maltrato a la prensa y algunas posiciones internacionales, en Casa Rosada le cuestionan las formas y le piden que evite exponer públicamente sus diferencias con el Gobierno.

La última diferenciación se produjo este martes, cuando Bullrich se adjudicó la iniciativa de las medidas para aliviar la situación de las pequeñas y medianas empresas (pymes) que anunció el ministro de Economía, Luis Caputo, y luego se viralizó una fotografía de una reunión con sus principales colaboradores en sus oficinas.

Desde el entorno de la senadora revelaron ante este medio que la referente reactivó las reuniones con equipos técnicos y economistas, además de consultar a otros dirigentes políticos, en busca de mostrarse activa y recuperar iniciativa política. “Hará lo que haya que hacer para que no gane el peronismo”, garantizaron ante esta agencia.

La frase expone una de las claves de la estrategia de Bullrich: preservar su autonomía y sostener su proyección política sin plantear, al menos por ahora, una ruptura con el oficialismo.

Sin embargo, a diferencia de las últimas ocasiones, sus recientes gestos de diferenciación comenzaron a incomodar también al mandatario, quien hasta ahora se había mostrado permeable a las expresiones públicas de disidencia. Incluso, había impartido la orden de evitar confrontaciones internas.

Según comentaron fuentes del entorno presidencial, Milei habría pedido internamente bajar los “ruidos internos” que calificó de “innecesarios”.

PUEDE INTERESARTE  El precio del petróleo perforó la barrera de los US$100

Por su parte, desde el entorno de la senadora sostienen que no recibió ningún reproche en esos términos y recuerdan que, durante una reunión en la Quinta de Olivos, Bullrich le anticipó al jefe de Estado que mantendría su estilo de exposición pública.

“Vivimos una sensación de hartazgo. Todo tiene un límite. Esto no quiere decir que vayamos a romper, pero acá donde te ven débiles te hacen carne picada y no somos ni débiles ni sumisos”, planteó un dirigente cercano a la legisladora, quien también reconoció el desgaste que atraviesa su sector dentro del espacio libertario.

En Balcarce 50 interpretan que los movimientos de la legisladora responden a la necesidad de mejorar su posicionamiento de cara a la negociación de las candidaturas para 2027. “No está marcando diferencias, está diciendo que quiere ser ella la candidata”, deslizó un funcionario.

Cerca de Bullrich, por su parte, rechazan que sus diferencias respondan a una especulación electoral y consideran que en el Gobierno realizan una lectura equivocada de sus planteos. “Le importan tres rabanitos. Están haciendo un análisis equivocado y, si te equivocás en el diagnóstico, le errás a la cura”, respondieron desde su entorno.

Agencia NA

MAS NOTICIAS

Most Popular