El negocio exportador de maíz argentino avanza a ritmo acelerado y podría marcar una temporada histórica si se confirman las proyecciones para 2025/26. Con un potencial exportador de 45 millones de toneladas, la campaña despierta atención por su impacto en precios, rentabilidad y logística portuaria.
En lo operativo, el volumen de negocios anotados para embarque en agosto muestra un pulso intenso del mercado y confirma la demanda externa. Al viernes 14 de agosto las empresas registraban 6,44 millones de toneladas con inicio de embarque en el mes, la segunda marca mensual más alta del ciclo detrás de marzo.
EXPORTACIONES DE MAÍZ: LOS LÍDERES DEL NEGOCIO
La colocación de ventas deja a varias empresas con posiciones destacadas que concentran casi la totalidad del flujo comercial. Desde marzo y hasta la fecha se anotaron 31,7 millones de toneladas, un volumen que ya supera al total de la campaña 2024/25 que fue de 29 millones de toneladas.
En el ranking de operadores, la norteamericana Cargill lidera con un volumen significativo y reciente, que incluye una anotación puntual que sorprendió al mercado. Cargill suma 7,25 millones de toneladas y declaró 1,2 millones adicionales en una jornada reciente.
Por detrás, ADM aparece con una posición fuerte seguida por la ahora fusionada Bunge-Viterra y la china Cofco, todas muy cerca en volúmenes. ADM 4,96 millones, Bunge 4,63 millones y Cofco 4,60 millones son las cifras que ilustran la competencia entre grandes traders.
El grupo de ocho compañías más activas concentra casi la totalidad de las anotaciones y deja un mapa de actores claro para la campaña. Molinos Agro ronda el millón de toneladas y entre las ocho firmas acumulan aproximadamente el 97 % de las exportaciones declaradas.
En el rango intermedio hay una disputa por liderar el bracket entre dos y tres millones de toneladas, con presencia de jugadores extranjeros y nacionales. LDC 3,10 millones, ACA 2,95 millones y AGD 2,40 millones muestran esa pelea por participación en volúmenes relevantes.
El contexto internacional influye directamente sobre las decisiones de embarque y la estrategia comercial de las empresas locales. El recrudecimiento del conflicto entre Rusia y Ucrania y los daños a infraestructura portuaria elevan la aversión al riesgo y refuerzan la demanda hacia proveedores alternativos.
ARGENTINA, UN LÍDER GLOBAL EN MAÍZ
Si se confirma el saldo exportable estimado, Argentina recuperaría un puesto relevante en el podio mundial de suministradores de maíz. Con 45 millones de toneladas exportables el país quedaría segundo detrás de Estados Unidos, que proyecta 86,4 millones, y por delante de Brasil, que rondaría 42 millones.
Las condiciones climáticas en otras regiones refuerzan el papel argentino como proveedor alternativo para mercados faltantes. La ola de calor y sequía en Europa reduce producción y eleva necesidades de importación en torno a 5 millones de toneladas.
Ucrania mantiene un potencial exportador significativo, pero las vías marítimas y fluviales permanecen condicionadas por ataques y problemas logísticos. El potencial ucraniano de 23 millones de toneladas no puede desplegarse con normalidad por el Mar Negro y el Danubio enfrenta restricciones y riesgos por acciones bélicas.
En términos domésticos, una cosecha superior a los 65 millones de toneladas crea margen para un saldo exportador holgado, aunque no exento de desafíos. Una cosecha por encima de 65 millones y un saldo exportador estimado en 45 millones permiten optimismo, sujeto a la evolución del clima, la capacidad logística y las condiciones de mercado.
Las semanas que vienen serán clave para definir si la campaña concreta un récord de embarques y ventas acumuladas, y para medir el efecto sobre precios en la plaza local. Hay potencial para una segunda parte de campaña favorable, pero los actores seguirán atentos a la demanda internacional, la oferta disponible y los factores geopolíticos que marcan el ritmo del comercio.




