El Senado de la Nación convocó a una reunión plenaria en el Salón Illia para tratar los proyectos que buscan actualizar el régimen que regula al biodiésel y al bioetanol en Argentina, con la participación de las comisiones de Minería, Energía y Combustibles y de Presupuesto y Hacienda. La cita pone en juego cambios que pueden redefinir el abastecimiento interno, la capacidad exportadora y la estabilidad de las economías regionales.
El debate se concentra sobre todo en el biodiésel, donde las grandes plantas exportadoras buscan abastecer al mercado local —lo que hoy está limitado— y las pymes proveedoras de las petroleras se oponen a esa apertura. Esa tensión entre escala exportadora y protección de los productores locales define la discusión legislativa en curso.
La sesión, prevista para comenzar a las 13, incluirá el tratamiento de siete proyectos que, en líneas generales, coinciden en elevar los cortes obligatorios de bioetanol y biodiésel en naftas y gasoil. La decisión que se adopte en las próximas horas puede marcar la hoja de ruta para inversiones y contratos en el sector.
CON EL NORTE EN LOS BIOCOMBUSTIBLES
La segunda edición de la Cumbre de Bioetanol, celebrada en Tucumán, volvió a ubicar al NOA en el centro del debate por tratarse de una región donde la caña de azúcar es pilar económico. Representantes provinciales, autoridades nacionales y el Instituto de Promoción del Azúcar y Alcohol de Tucumán (IPAAT) buscaron coordinar una posición común ante la reforma de la ley.
Los gobernadores del norte y dirigentes del sector plantearon la necesidad de inversión y seguridad jurídica para acompañar la transición energética, y reclamaron que el corte vigente pase del 12 % al 15 % sin dilaciones. Ese aumento del corte aparece como una medida clave para sostener la demanda interna y promover la producción regional.
En ausencia del gobernador Osvaldo Jaldo, su vice Miguel Acevedo reclamó reglas claras para reducir las asimetrías internas y garantizar previsibilidad frente a las compañías petroleras. La senadora jujeña Carolina Moisés y la legisladora Alejandra Vigo, junto a la Liga Bioenergética, son algunas de las voces que impulsan iniciativas desde el Congreso.
EL MARCO REGULATORIO DE LOS BIOCOMBUSTIBLES
Un panel sobre regulación reunió a funcionarios del IPAAT y a especialistas del sector, entre ellos Eduardo Castro, Jorge Etchandy y Claudio Molina, para analizar alternativas de actualización normativa. El eje fue otorgar previsibilidad para atraer inversión y evitar decisiones de política que modifiquen abruptamente la demanda.
Previsibilidad
La idea central fue que la actual norma está agotada y que el Senado es el ámbito adecuado para consolidar una nueva regla que proteja inversiones y a las provincias productoras. Legisladores como Beatriz Ávila señalaron que hoy existe un amplio consenso que incluye a gobernadores, la Unión Industrial y actores del sector biocombustible.
Ávila comparó la discusión con la de 2021 y propuso medidas más ambiciosas, como elevar el corte hasta el 18 %, mientras otras iniciativas plantean un objetivo más moderado del 15 %. Ese abanico de propuestas refleja la tensión entre maximizar inserción ambiental y proteger la cadena productiva local.
Diversificación
Otro argumento recurrente fue el aporte de los biocombustibles a la diversificación de la matriz energética para reducir dependencia de los combustibles fósiles y mejorar resiliencia frente a crisis internacionales. Legisladores y especialistas preguntaron si es posible diseñar una apertura de mercado que no perjudique a las economías regionales.
Competitividad
La búsqueda de competitividad se debatió en paralelo con la necesidad de proteger a los ingenios y a las pymes, evitando una liberalización que derive en concentración y cierres. Expertos advirtieron sobre riesgos como dumping, sobreproducción y tensiones geopolíticas que pueden erosionar la viabilidad de la industria local.
En ese marco, sectores proponen enfoque gradualista para no exponer a los productores a cambios repentinos que erosionen márgenes y empleo. El diputado Andrés Leone sostuvo que una apertura desordenada podría generar cierre de plantas, por lo que planteó una transición por etapas.
LOS BIOCOMBUSTIBLES, EN EL PLANO INTERNACIONAL
El análisis internacional comparó el caso argentino con Brasil, donde los cortes son mayores y la política de bioenergía fue sostenida en el tiempo, y se subrayó la dinámica positiva de la caña local en los últimos años. Según datos presentados, la superficie cultivada aumentó 50 %, pasando de 280.000 hectáreas en 2010 a 430.000 hectáreas en 2025.
El intercambio contó con la participación virtual de la coordinadora de Etanol y Biometano del Ministerio de Minas y Energía de Brasil y con especialistas del IICA y la CPBIO, lo que aportó una mirada regional sobre políticas públicas y cadenas de valor. Ese contraste internacional funciona como referencia para calcular impactos en empleo, comercio y emisiones.
La decisión que tome el Senado en esta jornada no solo define porcentajes de mezcla, sino que condiciona inversiones, la competitividad exportadora y el futuro de las economías del norte argentino. Por eso la discusión sobre la ley de biocombustibles es, en los hechos, una definición estratégica entre desarrollo regional, soberanía energética y sostenibilidad ambiental.
Habrá que seguir de cerca el resultado de la reunión plenaria y sus efectos sobre precios, contratos y empleo en el sector azucarero y oleaginoso, así como las señales que envíe a inversores nacionales y extranjeros. La reforma que se acuerde en las próximas horas marcará el escenario para los próximos años en una industria en la que se cruzan política, clima y economía.




