La ganadería argentina atraviesa uno de los momentos más favorables de las últimas décadas. Los precios acompañan, la demanda mundial de proteínas sigue creciendo y los productores vuelven a mirar la actividad como un negocio capaz de generar rentabilidad de largo plazo.
En ese escenario, Agroactiva 2026 se prepara para exhibir no sólo animales, genética y remates, sino también las tecnologías que están transformando la producción ganadera. La muestra, que se realizará en Armstrong, Santa Fe, volverá a tener a la actividad pecuaria como una de sus grandes protagonistas.
“Siempre Agroactiva tuvo la intención de incorporar a la ganadería porque entendía que el sector agropecuario no es solamente agricultura. La parte pecuaria también consume tecnología, implementos y servicios”, explicó Pablo Soracio, médico veterinario y coordinador general del sector ganadero de la exposición.
Aquella apuesta comenzó hace varios años y hoy muestra resultados concretos. La ganadería ocupa una superficie cada vez más importante dentro de la exposición, con infraestructura específica para reproductores, invernada, ovinos y caprinos, además de espacios destinados a los remates presenciales y televisados.
Menos stock y más demanda: las claves del nuevo ciclo ganadero
Para Soracio, el buen momento actual no es casualidad. La actividad llega a esta etapa después de años de políticas que desalentaron la producción y provocaron una reducción del stock bovino nacional.

Al mismo tiempo, el mercado mundial comenzó a mostrar una tendencia muy diferente a la observada años atrás. El crecimiento económico de numerosos países impulsó una mayor demanda de proteínas animales y modificó los hábitos de consumo de millones de personas.
“La gente en el mundo intenta comer más carne. Los países que se vienen desarrollando han dejado de tener una dieta basada en cereales para pasar a una dieta basada en proteína animal”, señaló Soracio.
Ese fenómeno encuentra a la Argentina en una posición privilegiada. Históricamente, el país construyó una reputación internacional asociada a la calidad de su carne y mantiene ventajas competitivas ligadas a sus sistemas productivos.
Sin embargo, el especialista remarcó que durante mucho tiempo se instaló la idea de que la carne era un recurso abundante y permanente, cuando en realidad detrás de cada kilo producido existe inversión, trabajo y planificación.
La combinación entre un stock ganadero más ajustado, una demanda internacional creciente y una fuerte participación de las exportaciones terminó impulsando los precios y mejorando los márgenes para los productores.
Según Soracio, este escenario no parece transitorio.
“Estamos en un momento de auge que creo que va a durar bastantes años”, aseguró.
La razón principal es el propio ciclo biológico de la actividad. Mientras la agricultura puede responder rápidamente a una mejora de precios aumentando la superficie sembrada en una sola campaña, la ganadería necesita mucho más tiempo para incrementar la oferta.
“Un novillo tarda tres años en llegar. La recuperación es muy lenta”, resumió el coordinador de Agroactiva.
Agroactiva apuesta a los negocios, la genética y la innovación tecnológica
Con ese contexto de fondo, la muestra santafesina prepara una agenda especialmente orientada a los negocios ganaderos.
Uno de los principales atractivos serán los remates de hacienda física de invernada organizados junto a Agricultores Federados Argentinos (AFA). A eso se sumarán los remates televisados coordinados por Campo y Ganado y Ariel Sáenz, que reunirán cerca de 10.000 cabezas.
La genética también ocupará un lugar destacado. Talano Hermanos tendrá a su cargo los remates de reproductores y presentará alrededor de 100 ejemplares de distintas razas bovinas, además de ovinos y caprinos.
El sector destinado a pequeños rumiantes aparece además entre los espacios con mayor crecimiento dentro de la muestra. La carpa de ovinos y caprinos estará completamente ocupada y contará con actividades comerciales específicas durante las cuatro jornadas.
Pero Agroactiva también pondrá el foco en la innovación tecnológica.

Los visitantes podrán conocer nuevos sistemas de identificación electrónica, lectores automáticos, microchips, caravanas inteligentes, balanzas de precisión y herramientas digitales para el monitoreo de rodeos. Estas tecnologías permiten mejorar la trazabilidad, optimizar la gestión y tomar decisiones más precisas dentro de los establecimientos ganaderos.
La oferta se completará con fabricantes de corrales, mangas, instalaciones ganaderas, maquinaria para confección de silos, equipos para producción de forrajes y empresas proveedoras de servicios especializados.
En definitiva, Agroactiva buscará mostrar una fotografía completa de una actividad que recuperó protagonismo dentro del agro argentino. La ganadería vuelve a atraer inversiones, genera expectativas positivas y encuentra en la tecnología una herramienta clave para sostener el crecimiento.
Con productores más optimistas y un mercado internacional que sigue demandando proteína animal, la exposición de Armstrong promete convertirse en uno de los principales puntos de encuentro para un sector que atraviesa una etapa de expansión y que, según los propios protagonistas, todavía tiene varios años de recorrido por delante.


