Invertir para crecer: por qué hoy es buen momento para reponer vientres según Rosgan
Un informe de Rosgan señala que, aunque los valores de las vaquillonas preñadas se mantienen en niveles elevados, las condiciones actuales configuran un buen momento para incrementar la inversión en vientres. Esta recomendación surge en un contexto de firmeza de precios y expectativas favorables para la actividad ganadera.
El mercado de reposición presentó desde comienzos del año una extrema firmeza, con una marcada apreciación de los vientres destinados a cría. Actualmente las vaquillonas preñadas cotizan, en promedio, cerca de $2,4 millones, mientras que una vaca de descarte ronda los $800.000 por cabeza.
La relación de intercambio entre hacienda de conserva y vientres muestra un cambio estructural: hoy se necesitan aproximadamente tres vacas de conserva para adquirir una vaquillona de reposición. Esa relación supera en casi un 20 % el promedio de los últimos 15 años, lo que refleja una fuerte valorización de la hacienda de cría.
Como consecuencia, los criadores están reteniendo más terneras para asegurar la reposición futura de sus rodeos y evitar dependencia del mercado. Durante los primeros cinco meses del año, apenas el 16 % de las terneras declaradas en stock al 31 de diciembre salieron de los establecimientos, prácticamente la mitad del nivel habitual.
Qué impulsa la compra de vientres
Rosgan aclara que el encarecimiento de la reposición no responde tanto a una caída en el valor de la vaca de descarte, sino a la fuerte revalorización de los vientres destinados a cría por las buenas perspectivas del negocio. Esa expectativa positiva actúa como motor principal de la demanda y la retención.
Otro indicador que confirma la estrategia de retención es la participación de hembras en los ingresos a corrales de engorde, que se mantuvo por debajo del 40 %. En campañas anteriores ese porcentaje promediaba entre el 44 % y 45 %, lo que muestra una menor salida de futuras madres al feedlot.
Además, el informe recuerda que hay episodios puntuales —climáticos, políticos o comerciales— que pueden impulsar una reposición superior a la habitual, favoreciendo la expansión del rodeo. Estas olas de compra suelen acelerar procesos de retención y compra de genética registrada cuando la rentabilidad proyectada lo justifica.
En la práctica, la reposición anual suele equivaler a los descartes necesarios para mantener estable el stock, pero la coyuntura actual está cambiando esa lógica. Los indicadores de mercado ya reflejan una mayor demanda relativa de vientres y una oferta de vacas de descarte más contenida.
Incentivos fiscales que aceleran la decisión
El escenario de precios se complementa con medidas fiscales que reducen el costo efectivo de invertir en vientres con genética registrada, como el Régimen de Incentivo para la Mediana Inversión (RIMI). Este régimen permite aplicar un sistema de amortización acelerada en el Impuesto a las Ganancias, posibilitando recuperar entre el 25 % y el 35 % del valor de la inversión durante el primer año.
Además, el régimen contempla la devolución total del crédito fiscal del IVA una vez cumplidos los plazos previstos, lo que mejora el flujo financiero inicial del productor. Para pequeños y medianos productores, estos beneficios pueden transformar una decisión de reposición en una inversión financieramente más atractiva.
Rosgan advierte que la menor oferta de vacas de descarte podría sostener la firmeza de esa categoría y mejorar parcialmente la relación de reposición. No obstante, el principal impulsor seguirá siendo la expectativa positiva de los productores sobre el negocio ganadero.
Qué deberían evaluar los productores
Los productores que evalúan invertir en vientres deben considerar la combinación entre precios actuales, beneficios fiscales y su propio plan de manejo de rodeo y flujo de fondos. Analizar la genética disponible, costos de recría y el horizonte de rentabilidad es clave antes de acelerar compras por impulso.
En síntesis, el informe de Rosgan plantea que existe una ventana para fortalecer rodeos mediante la reposición de hembras, pero recomienda hacerlo con planificación y aprovechando los incentivos vigentes. La decisión impactará en la composición del stock, la oferta de vacas para faena y la dinámica de precios en los próximos meses.



