La visita del secretario de Agricultura, Ganadería y Pesca, Sergio Iraeta, a la 79° Exposición Rural de la Sociedad Rural de Jesús María concentró reclamos y propuestas clave para el campo en un acto marcado por una jornada fría y lloviznas.
El funcionario mantuvo su estilo de discursos breves y recurrió a una analogía con el tradicional festival de doma y folclore de la ciudad para definir el actual momento de la economía agropecuaria.
Debate por la ley de semillas y la propiedad intelectual
Antes del breve discurso de Iraeta, el presidente de la SRJM, Eduardo Riera, reclamó una nueva legislación de semillas que proteja la innovación sin limitar el acceso de los productores a genética y tecnología.
Riera enfatizó la necesidad de una solución definitiva para la propiedad intelectual de las semillas y pidió celeridad en las decisiones ante un sector que demanda reglas claras.
En diálogo con el sector, Iraeta aseguró que las discusiones avanzan con un nivel de diálogo que calificó como inédito en los últimos 20 años y resaltó la participación activa de productores, obtentores y empresas semilleras.
Sin embargo, el secretario evitó fijar plazos y señaló que, aunque las conversaciones están “sumamente avanzadas”, no puede confirmar una fecha concreta para la sanción de una ley.
Herramientas y reclamos para apuntalar la ganadería
En su recorrida por la muestra, Iraeta destacó medidas oficiales como los créditos valor producto y el esquema de amortización acelerada para semovientes del RIMI, que según el Gobierno están incentivando la inversión genética.
Los cupos de crédito se agotan con rapidez y desde la Secretaría subrayan el compromiso del Ejecutivo para recuperar la competitividad del sector agropecuario.
Desde la perspectiva de la Rural, el llamado “boom” ganadero responde a una demanda global de carne tras décadas de políticas que estancaron el stock, y hoy la retención de hembras impulsa el aumento del rodeo.
Ese aumento del stock a su vez debería traducirse en mayor disponibilidad de novillos y en una oferta final de carne más amplia, aunque el proceso llevará tiempo.
Presupuesto 2027 e incertidumbre sobre el INTA
El anuncio del Presupuesto 2027 por parte del Ejecutivo abre interrogantes sobre las proyecciones para la agricultura y la situación del INTA, temas que Iraeta reconoció como parte de las negociaciones internas.
El secretario indicó que las cifras aún no están cerradas y que se está trabajando en las proyecciones; por eso no adelantó montos ni medidas específicas para el instituto.
La expectativa es que el paquete presupuestario y la ley impositiva incluyan medidas que impacten en la competitividad sectorial, sobre todo en programas de extensión e innovación tecnológica.
Para el sector agropecuario, la asignación presupuestaria al INTA y el financiamiento a investigación aplicada resultan determinantes para sostener mejoras en productividad y adaptación climática.
Planteos regionales: infraestructura, conectividad y FDA
Riera puso el foco en reclamos del Arco Noroeste: caminos, seguridad, energía, conectividad y una ley de ordenamiento territorial que hoy condiciona la producción en muchas zonas.
Además pidió que el Fondo de Desarrollo Agropecuario (FDA) se convierta en obras concretas y no en recursos subejecutados, insistiendo en la necesidad de ejecución en el territorio.
El dirigente reclamó mayor velocidad en la gestión pública y ofreció la disposición de la Rural para trabajar junto a legisladores y funcionarios en soluciones prácticas.
Su mensaje incluyó que cada camino sin mejora, cada zona sin conectividad y cada limitación energética encarece la producción y desalienta inversiones locales.
Retenciones, regulación y la polémica por el proyecto de “ecocidio”
En materia impositiva, Riera reiteró el pedido de eliminación de las retenciones y reclamó menores cargas burocráticas para facilitar la producción y la inversión.
El presidente de la SRJM consideró que la presión fiscal afecta la viabilidad de las explotaciones y que reglas más simples y previsibles son urgentes para sostener el desarrollo rural.
Otro punto de tensión fue el proyecto de ley que introduce la figura penal del “ecocidio”, sobre el que Riera advirtió posibles riesgos por la amplitud de sus definiciones.
Desde la Rural solicitaron que la protección ambiental no derive en marcos legales ambiguos que puedan criminalizar actividades productivas legítimas y defendieron el uso de las normas vigentes para sancionar conductas dañinas.
Qué está en juego y por qué importa
Las conversaciones sobre la ley de semillas, el financiamiento del INTA, la ejecución del FDA y la definición de cargas impositivas determinan la capacidad productiva y la competitividad de la agroindustria argentina.
Decisiones en estos frentes afectan inversión privada, generación de empleo rural y la oferta de alimentos en un contexto global con demanda sostenida por carne y granos.
La jornada en Jesús María mostró a un sector organizado que combina reclamos técnicos con una oferta de diálogo, y a un Gobierno que busca evitar conflictos y avanzar en acuerdos antes de un año electoral.
En ese escenario, la capacidad de traducir conversaciones en leyes y obras será clave para que el sector transforme el actual impulso ganadero en crecimiento sostenido y desarrollo regional.



