La Secretaría de Agricultura, Ganadería y Pesca (SAGYP) confirmó que la Unión Europea reabrió el mercado para la exportación de carne fresca aviar mediante el Reglamento de Ejecución (UE) 2026/1813, publicado en el Diario Oficial de la UE. Esta reapertura habilita envíos comerciales que, según la SAGYP, podrán comenzar a partir del 17 de agosto de 2026.
La medida es relevante porque la Unión Europea es un destino estratégico por sus exigentes estándares de sanidad e inocuidad, y porque Argentina podrá aprovechar la cuota preferencial contemplada en el acuerdo Mercosur–Unión Europea. El acceso al mercado europeo además aporta precio, visibilidad y la posibilidad de consolidar nuevos canales de salida para la producción avícola nacional.
La reapertura responde al trabajo conjunto entre la SAGYP, el Senasa, la Cancillería y la cadena avícola, así como a misiones oficiales realizadas recientemente a la Unión Europea. Ese esfuerzo permitió demostrar la eficacia del sistema sanitario argentino tras controlar y erradicar los brotes y recuperar el estatus de país libre de influenza aviar altamente patógena conforme a las recomendaciones de la Organización Mundial de Sanidad Animal (OMSA).
Desde la Secretaría destacaron que la habilitación “fortalece el posicionamiento de la producción nacional y contribuye a generar confianza para el acceso y la consolidación de otros mercados internacionales”. Ese respaldo técnico es un aval para negociaciones comerciales y para que empresas y frigoríficos retomen programación de embarques.
Dentro del bloque europeo, los principales destinos apuntados por la SAGYP son Países Bajos, España y Alemania, mercados con demanda estable de pollo y cortes aviares frescos. El aprovechamiento de la cuota preferencial del acuerdo Mercosur–UE podría mejorar la competitividad frente a otros proveedores internacionales.
Como referencia, la SAGYP informó que en 2025 las exportaciones de carne aviar a la UE sumaron más de U$S 14 millones, un aumento del 32 % respecto de 2024. Ese volumen incluye carne sin trocear, trozos y despojos comestibles congelados, segmentos con salida comercial consolidada en Europa.
La reapertura tiene impacto en toda la cadena: productores, plantas faenadoras, operadores logísticos y exportadores verán oportunidades de mayor demanda y mejor precio. Al mismo tiempo, exige preparación operativa para cumplir requerimientos sanitarios y de trazabilidad que exigen los importadores europeos.

Impacto comercial y desafíos para exportadores
Los exportadores deberán acreditar ante la UE las certificaciones sanitarias, protocolos de bioseguridad y sistemas de trazabilidad exigidos por los compradores europeos. La coordinación entre autoridades y privados será clave para evitar demoras en certificaciones y abrir líneas regulares de embarque.
Desde el punto de vista logístico, reanudar envíos a la UE implica ajustar la cadena de frío y las frecuencias de transporte para cumplir ventanas de ingreso y requisitos fitosanitarios. También implicará negociaciones sobre la asignación de la cuota preferencial derivada del acuerdo Mercosur–UE y estrategias comerciales para posicionar producto argentino.
El contexto sanitario internacional sigue exigiendo atención: la influenza aviar es una amenaza latente que obliga a mantener sistemas de vigilancia y planes de contingencia actualizados. La recuperación del estatus sanitario no elimina el riesgo, por lo que la prevención y la respuesta rápida seguirán siendo prioridades.
En términos políticos y económicos, la reapertura representa una prueba temprana de los beneficios que puede traer la entrada en vigor del Mercosur–Unión Europea para sectores con potencial exportador. Para sostener la oportunidad, la industria requerirá políticas claras, inversión en bioseguridad y apoyo a la internacionalización.



