Adjudican por 25 años el dragado de la Hidrovía: qué dijo la Sociedad Rural y qué falta para mejorar la logística
El Gobierno adjudicó de forma definitiva la concesión por 25 años del dragado y mantenimiento de la Vía Navegable Troncal a la unión de empresas Jan De Nul y Servimagnus, un paso clave para la salida de granos y cargas argentinas. Esta decisión impacta directamente en costos y tiempos de la cadena exportadora agroindustrial del país.
La Sociedad Rural Argentina (SRA) emitió un comunicado en el que celebra que la adjudicación ponga fin a un proceso licitatorio largamente postergado y aporte previsibilidad a la infraestructura fluvial. La entidad —una de las más cercanas al Gobierno dentro de la Mesa de Enlace— sostuvo que la medida puede mejorar la competitividad externa del sector.
El contrato incluye una profundización paulatina del canal desde los actuales 34 pies hasta 38 pies, con la posibilidad de avanzar luego hacia los 40 pies navegables, además de obras de dragado y la modernización del sistema de señalización y balizamiento. Esas mejoras prometen no solo mayor calado sino también modernización tecnológica del control de la navegación.
Según la SRA, una mayor profundidad permitiría cargar más por buque, aumentar la seguridad marítima, acortar los tiempos operativos y optimizar la logística exportadora. Estas transformaciones buscan reducir la congestión en muelles y hacer más eficiente la salida de productos agrícolas al mercado internacional.
Estimaciones privadas citadas por la Rural indican que la profundización podría evitar entre 189 y 230 embarcaciones anuales para mover el mismo volumen exportado y generar ahorros logísticos de entre U$S 375 y U$S 456 millones por año. Esos números explican por qué la medida tiene un impacto directo en la competitividad de la cadena agroexportadora.
La SRA subrayó que la adjudicación constituye una señal positiva tras más de una década sin mejoras estructurales en la infraestructura de navegación, periodo en el que se mantuvo la operatividad sin avanzar en las obras reclamadas por los exportadores. Sin embargo, advirtió que el efecto real dependerá del cumplimiento de los plazos y las inversiones comprometidas.
La Hidrovía, primer mojón de las mejoras logísticas
La profundización de la Hidrovía es considerada por la Rural como el primer hito de una agenda logística más amplia que aún está pendiente. Expertos y usuarios insisten en que la obra por sí sola no resolverá todos los cuellos de botella del sistema de transporte nacional.
Entre los puntos pendientes la entidad cita la necesidad de modernizar el régimen de cabotaje, fortalecer los puertos regionales y promover una mayor integración entre transporte por camión, ferrocarril y vías navegables. Estas medidas complementarias son vistas como esenciales para reducir costos de logística interna y distribuir mejor el flujo de cargas.
La SRA también recordó que siguen sin resolverse adecuaciones regulatorias e impositivas y que resta poner en marcha los mecanismos de gobernanza y control estipulados en la nueva concesión. El funcionamiento efectivo de estos mecanismos será clave para garantizar transparencia, fiscalización y cumplimiento de los objetivos de la obra.
Para productores y operadores el desafío será que las obras comprometidas se ejecuten en tiempo y forma y que se articule una agenda logística integral que incluya inversiones en rutas, rieles y puertos secundarios. Solo así se podrá aprovechar plenamente el potencial del sistema fluvial argentino y trasladar las mejoras a precios y competitividad reales.
En los próximos meses, los actores del sector seguirán de cerca los plazos de ejecución, los hitos de profundización hasta los 38 pies y las señales de inversión complementaria en infraestructura. La puesta en marcha efectiva y la gobernanza de la nueva concesión definirán si la adjudicación se transforma en un cambio estructural para la logística exportadora argentina.


