Con más de 250 asistentes, la tercera edición del Foro Público-Privado de Biocombustibles y Bioenergías se realizó en la ciudad de Córdoba con el lema “Los biocombustibles como vector energético federal”.
Representantes del sector público y privado se reunieron para debatir un nuevo marco regulatorio nacional y proponer medidas que impulsen la producción de bioetanol y biodiésel.
Debate por los biocombustibles
El encuentro contó con la presencia de funcionarios nacionales como los ministros Fabián López y Sergio Busso, y legisladores como las senadoras Alejandra Vigo y Flavia Royón, entre otros representantes provinciales.
La discusión se inscribe en un contexto político clave: el Senado otorgó media sanción al proyecto de la ley de biocombustibles y ahora la decisión depende de la Cámara de Diputados.
Desde la apertura, el ministro López remarcó la necesidad de avanzar hacia una consolidación normativa que brinde previsibilidad al sector y permita planificar inversiones.
Asimismo, López sintetizó la visión regional con la expresión “la vaca viva”, aludiendo al potencial complementario de la bioenergía frente a otras matrices energéticas nacionales.
Inversiones y expectativas
La senadora Flavia Royón destacó el liderazgo histórico de Córdoba y afirmó que el proyecto de ley podría movilizar USD 500 millones en inversiones para plantas y desarrollo provincial.
Royón recordó que Córdoba logró cortes más altos en las mezclas en su experiencia previa y que el proyecto toma ese modelo como referencia para extenderlo a otras provincias.
La legisladora también planteó la necesidad de incorporar soluciones como el biometano y el combustible de aviación para ampliar el alcance de la normativa y la competitividad del sector.
En este marco, los actores políticos y técnicos pidieron un tratamiento urgente en Diputados para que la norma pueda sancionarse dentro del año y dar previsibilidad a la cadena productiva.
Mesas técnicas y propuestas
El foro se organizó en mesas de trabajo sobre oferta agroindustrial, demanda de biocombustibles y aportes del conocimiento académico, con la participación de cámaras, asociaciones y universidades.
Se analizaron la capacidad instalada, las posibilidades de industrialización en origen y los desafíos para acceder a nuevos mercados con criterios de sostenibilidad.
La mesa dedicada al transporte evaluó las oportunidades para ampliar el uso de biocombustibles en el transporte de cargas y pasajeros y las condiciones logísticas para reducir las emisiones.
Entre los planteos técnicos figuraron la necesidad de mejorar la infraestructura de distribución y de impulsar mezclas con mayor contenido de biocombustibles en las flotas públicas y privadas.
El cierre político-legislativo buscó trasladar las conclusiones sectoriales al ámbito nacional y aportar elementos concretos para el tratamiento en Diputados.
La mirada académica, a cargo de referentes como el ingeniero Miguel Ruiz, subrayó el rol de la investigación y el conocimiento como insumo técnico para diseñar políticas públicas eficientes.
Como resultado, las mesas consensuaron ejes clave: reglas claras y previsibles para la inversión, fomento del consumo, alternativas de financiamiento y reconocimiento de las particularidades productivas provinciales.
La instancia dejó un mensaje central: avanzar hacia una ley nacional que potencie desarrollo económico, empleo y descarbonización de la matriz energética con un marco que garantice previsibilidad para inversores y productores.



