El segundo trimestre dejó una sorpresa para las granjas porcinas: los márgenes mejoraron de manera general, aunque permanecen por debajo de los niveles del año pasado.
El diagnóstico lo firman los economistas Juan Manuel Garzón y Franco Artusso, del Instituto de Estudios (IERAL) de la Fundación Mediterránea, que actualizaron su reporte sobre rentabilidad del eslabón primario porcino.
LA RENTABILIDAD DEL CERDO
La combinación de producción récord y precios débiles del capón marcó el primer semestre, con una oferta que presionó los valores hacia la baja.
A pesar de ello, la recuperación de los márgenes se explicó por costos que, desde una perspectiva histórica, se mantuvieron bajos y por diferencias marcadas según eficiencia y localización de la granja.
Los datos muestran una producción histórica de 354,6 mil toneladas, un aumento interanual de 11,8 %.
El consumo aparente entre enero y mayo llegó a 383,1 mil toneladas, lo que implica un crecimiento del 9,3 % y un consumo per cápita de 19,9 kilos por habitante al año.
El informe subraya que el precio del capón prácticamente no subió por el exceso de oferta, y que la contención de costos fue la clave para sostener la rentabilidad.
En una granja de eficiencia media la alimentación fue el principal factor de contención, beneficiada por los bajos precios de los granos, según los autores.
COSTOS, INGRESOS Y MÁRGENES
En valores reales, los ingresos de una granja de eficiencia media cayeron 7,4 % en pesos y 3,4 % en dólares, ubicándose por debajo del promedio de la última década.
Por su parte, los costos subieron solo 0,6 % en pesos y 4,8 % en dólares, quedando también por debajo del promedio decenal en 12,1 % y 2,8 %, respectivamente.
El resultado neto promedio en una granja de eficiencia media fue de $228 por kilo en pesos constantes, un 2,7 % por encima del promedio de los segundos trimestres de la última década.
Medido en dólares constantes, el margen alcanzó USD 0,16 por kilo, un 2,6 % superior al promedio de referencia, lo que explica la mejora relativa pese a la caída de los ingresos.
COSTOS, EFICIENCIA Y LOCALIZACIÓN
La brecha entre productores eficientes y menos eficientes fue significativa: una granja de eficiencia alta obtuvo un margen de $449 por kilo, mientras que una de eficiencia baja registró -$148 por kilo.
Estos contrastes muestran que la eficiencia técnica sigue siendo el principal determinante de la supervivencia económica en el sector porcino.
La localización también incidió de manera concreta en los resultados, por el costo de acceso a las materias primas y los fletes.
Manteniendo constantes otros parámetros, una granja ubicada a 450 kilómetros de los puertos obtuvo $228 por kilo, mientras que a 150 kilómetros el margen fue $174 por kilo y en Rosario bajó a $121 por kilo.
El efecto inverso al de los granos —mejores márgenes cuanto más lejos del puerto— responde a descuentos implícitos por flete en el precio local de los granos.
Para los productores, esto redefine el mapa competitivo: la distancia al puerto puede compensar desventajas técnicas cuando la logística abarata el acceso a la alimentación.
IMPLICANCIAS PARA PRODUCTORES Y MERCADO
Para el productor, la lección es nítida: mantener la eficiencia productiva y controlar la dietética del animal son factores decisivos en un contexto de precios débiles.
Para el mercado y el consumidor, la mayor oferta y el abaratamiento relativo de la carne porcina implicaron mayor colocación interna a precios más bajos, con efectos directos en el bolsillo del consumidor.
Los autores advierten que la situación es sensible a cambios en los precios de los granos o a variaciones de la demanda externa, que podrían revertir rápidamente los márgenes actuales.
Por eso, la recomendación implícita del informe es priorizar inversiones que incrementen la eficiencia y reducir vulnerabilidades logísticas para sostener la rentabilidad en el mediano plazo.
El estudio completo de Garzón y Artusso, disponible en el informe del IERAL de la Fundación Mediterránea, ofrece el detalle metodológico y las series históricas que sustentan estas conclusiones.
Para productores, asesores y operadores de la cadena, el documento funciona como mapa para tomar decisiones tácticas y estratégicas ante un mercado en expansión pero con alta presión sobre los precios.



