Cosecha 2025/26 registra récords en algunas áreas y caídas en sorgo, arroz, maní, algodón

Los números finales de estas producciones, en su mayoría regionales, fueron negativos en comparación con la campaña pasada, según informes tanto públicos como privados.

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La cosecha nacional 2025/26: récord con caras encontradas

La campaña agrícola 2025/26 cierra con un valor agregado récord impulsado por producciones excepcionales de trigo, maíz y girasol, pero esa foto generaliza realidades dispares por cultivo y región. Argentina enfrenta así un ciclo que aporta volumen exportable y, al mismo tiempo, revela pérdidas sectoriales que afectan a economías regionales y a la oferta de algunos granos.

Entender dónde se concentraron las caídas es clave para medir el impacto en ingresos, empleo rural y la logística de puertos y plantas industriales. Clima, decisiones de siembra y dinámicas de precios explican por qué no todos los cultivos acompañaron el impulso general.

LA COSECHA DE SORGO

El sorgo, sexto en importancia entre los granos argentinos, registró una campaña con producción final reportada de 2,8 millones de toneladas según la Bolsa de Cereales de Buenos Aires, lo que implica una baja del 10 % respecto del ciclo anterior. La causa principal fue la menor superficie sembrada, que se redujo de 1.000.000 a 750.000 ha, aún con rendimientos que superaron el promedio reciente.

El rendimiento promedio nacional se ubicó en 40,7 qq/Ha, por encima de la media de las últimas cinco campañas de 35,4 qq/Ha, reflejando mejoras en productividad sobre el área implantada. Sin embargo, la Secretaría de Agricultura, Ganadería y Pesca (SAGyP) aporta una estimación más conservadora de 2,35 millones de toneladas y un rendimiento medio de 40,85 qq/Ha, lo que confirma la caída por ajuste de superficie.

LA COSECHA DE ARROZ

El arroz mostró una retracción importante en la campaña 2025/26, con la SAGyP ubicando el volumen en 1,4 millones de toneladas, un descenso del 12,5 % frente a los 1,6 millones previos. La reducción de área y la concentración productiva explican gran parte de la caída, con señales claras sobre la dinámica regional del cultivo.

El Gobierno nacional proyectó una cifra similar de 1.471.673 toneladas, equivalente a una baja del 14 % y una merma de 247.282 toneladas respecto del año anterior, sobre una superficie de 204.900 ha que fue 12 % inferior a la previa. Otros reportes señalaron que la siembra pasó de 230.000 a 200.000 ha en algunas estimaciones, reflejando ajustes regionales en el Litoral y el noreste.

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En rendimiento, el promedio nacional se situó en 7.184 kg/ha sobre la superficie sembrada y en 7.191 kg/ha sobre el área cosechada, lo que representa una merma interanual del 3 %, equivalente a 239 kg/ha. El tipo largo fino predominó ampliamente, ocupando el 71 % del área (aprox. 145.200 ha) y aportando el 73 % de la producción (1.076.651 t).

El resto de la estructura productiva estuvo compuesto por el tipo largo ancho, con el 17 % del área (34.500 ha) y 221.224 t, y por los tipos especiales (12 %, 25.200 ha) que generaron 173.798 t. La producción arrocera mostró además una marcada concentración territorial, con Corrientes y Entre Ríos explicando alrededor del 74 % del área y el 78,5 % de la cosecha nacional.

LA COSECHA DE MANÍ

El maní, un cultivo clave por su aporte de divisas, sufrió una caída significativa y la SAGyP ubicó la cosecha en 1,3 millones de toneladas, un descenso del 28,2 % respecto del ciclo previo. La combinación de menor área sembrada y rendimientos en baja explica la magnitud de la corrección en la oferta nacional.

La superficie sembrada se ajustó de 530.000 a 420.000 ha (una reducción del 20,8 %), y el rendimiento promedio nacional cerró en torno a 31 qq/ha. Incluso las intenciones de siembra a fines del año pasado mostraron una fuerte caída desde 690.000 a 390.000 ha (-43,5 %), anticipando la contracción observada.

Por provincias, Corrientes concentró el 47,2 % del área y el 48,5 % de la producción, consolidándose como la principal zona productora, con un rendimiento provincial que aumentó interanualmente en 2 % (aprox. 158 kg/ha). Entre Ríos representó el 26,8 % de la superficie y el 30 % de la cosecha; Santa Fe aportó el 15,2 % de la siembra y el 12,4 % del volumen; Formosa y Chaco tuvieron participación menor pero con descensos de rendimiento provinciales que llegan hasta el 19 % en Chaco (aprox. 1.300 kg/ha).

LA COSECHA DE ALGODÓN

La recolección del algodón aún no concluye en varias zonas debido a las persistentes precipitaciones en el norte de Santa Fe, que impiden el ingreso de la maquinaria y condicionan la finalización de la campaña. La falta de piso complica la logística de remoción y secado y puede afectar calidad y costos de la cosecha.

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De todas formas, las estimaciones colocan la cosecha final en torno a 750.000 toneladas, lo que implicaría una caída del 31,8 % frente a las 1,1 millones del ciclo anterior. Ese ajuste refleja la combinación de condiciones climáticas adversas y menores superficies útiles para la trilla.

Qué implica este mapa productivo

El panorama 2025/26 muestra que el récord agregado no alcanza a todos los cultivos y que las economías regionales cargan la mayor parte del ajuste, con efectos en empleo y cadena industrial. Monitorear lluvias, manejo de siembra y precio internacional será clave para la próxima campaña y para mitigar el impacto en provincias más afectadas.

Las cifras oficiales y los reportes de bolsas regionales coinciden en la señal principal: volumen total alto pero distribución desigual, lo que exige políticas y logística focalizada para sostener exportaciones y valor agregado. El desafío inmediato es transformar ese volumen en renta rural efectiva y resiliencia frente a la variabilidad climática.

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