Un reciente informe de Coninagro revela que, entre marzo y diciembre de 2024, el poder adquisitivo de los salarios experimentó una mejora significativa, permitiendo a los trabajadores adquirir más alimentos básicos. Este análisis se basa en el RIPTE (Remuneración Imponible Promedio de los Trabajadores Estables), un indicador del Ministerio de Capital Humano.
Según el estudio, los salarios crecieron un 148% interanual, superando la inflación del 117%. Este incremento impactó en la capacidad de compra de productos esenciales como asado, leche, aceite de girasol, yerba mate, huevo y pan.

Aumento en la capacidad de compra de los alimentos
El punto de inflexión se produjo en marzo de 2024, cuando los salarios comenzaron a superar a la inflación. La mejora fue especialmente notoria en los alimentos, cuyos precios subieron por debajo del promedio inflacionario.
De acuerdo con el informe, un salario promedio permitió comprar:
- 24 kilos más de asado: en marzo, alcanzaba para 111 kg, mientras que en diciembre aumentó a 135 kg (+21%).
- 244 litros más de leche: la capacidad de compra subió de 583 a 827 sachets de 1 litro (+42%).
- 109 botellas adicionales de aceite de girasol (1,5 L): de 237 botellas en marzo a 346 en diciembre (+46%).
- 90,5 kg extra de yerba mate: pasando de 356 paquetes de medio kg a 538 (+51%).
- 87 docenas más de huevos: de 293 docenas en marzo a 380 en diciembre (+30%).
- 70 kg más de pan: aumentando de 319 kg a 389 kg (+22%).
Estos datos reflejan una recuperación del poder adquisitivo, lo que favorece el consumo y la economía en general.
Impacto en los productores: un desafío para las economías regionales
A pesar de los beneficios para los consumidores, la situación es menos alentadora para los productores agropecuarios. Según Lucas Magnano, presidente de Coninagro, la mejora del poder de compra de los salarios no se traduce en un mayor ingreso para los productores, ya que el precio de los alimentos se encuentra rezagado respecto de los costos de producción.
“Estos valores benefician a los consumidores, pero impactan negativamente en nuestras cooperativas agropecuarias y en las economías regionales, que enfrentan costos crecientes y precios de venta estancados”, afirmó Magnano.
En particular, el atraso de precios afecta a productos como la yerba mate, donde los costos de producción aumentaron más rápido que los precios en el mercado, deteriorando la rentabilidad de los productores.
Perspectivas: ¿mayor consumo en el futuro?
A pesar de estos desafíos, el informe “Del sueldo al plato” sugiere que el incremento del poder adquisitivo podría estimular la demanda y mejorar el consumo en los próximos meses. Esto podría traducirse en una recuperación progresiva para los productores agropecuarios, impulsada por el aumento de la demanda interna.
“La mejora del poder de compra de los salarios, más temprano que tarde, se convertirá en mayor demanda y consumopara los alimentos y las economías regionales”, concluyó Coninagro.
Se recupera el salario
El informe refleja una recuperación del poder adquisitivo de los trabajadores en 2024, permitiendo comprar más alimentos esenciales con el mismo salario. Sin embargo, el atraso en los precios de los productos agropecuarios plantea un desafío para los productores, quienes ven afectadas sus rentabilidades. La clave estará en observar cómo evoluciona la demanda en los próximos meses y si esta tendencia logra equilibrar la situación en el sector agropecuario.