Tras once días de movilizaciones y cortes en rutas, el conflicto entre transportistas de granos y acopiadores sigue abierto por la actualización de tarifas. El reclamo surge principalmente por el aumento del combustible y afecta corredores clave de la logística agroexportadora, con puntos calientes en Bahía Blanca, Necochea y otros accesos a puertos.
En las mesas de negociación en La Plata, la Federación de Acopiadores propuso inicialmente un incremento del 10% y planteó revisar la evolución del precio del petróleo en una nueva reunión. Desde los transportistas, en cambio, se exigieron ajustes superiores: algunas cámaras pedían al menos 15% y grupos autoconvocados reclamaban aumentos por encima del 30%, incluso del 40% en casos aislados.
Finalmente, la Confederación Argentina del Transporte Automotor de Cargas (Catac) oficializó una tarifa orientativa del 14%, avalada por otras dos cámaras. Ese porcentaje se acercó a la actualización técnica estimada en torno al 14,2%, pero no alcanzó a unir a todos los sectores y dejó protestas activas en varias localidades.

Protestas de transportistas en la rotonda de Quequén
Focos activos y acuerdos locales
El rechazo al ajuste dejó zonas con bloqueos, sobre todo en el sur de la provincia de Buenos Aires. Según representantes de la Federación de Acopiadores, Bahía Blanca y Necochea siguen siendo los puntos más problemáticos. En algunas localidades del interior ya se cerraron acuerdos a nivel local —por ejemplo Villegas, Rufino y Huinca Renancó—, pero en otras persisten cortes y acampes en rutas como los de Río Cuarto, Vicuña Mackenna e Inriville en Córdoba.
Desde la Federación de Transportistas Argentinos (Fetra) sostienen que existen “acuerdos parciales” y que muchos asociados aplican la tarifa nacional definida por la entidad, pero admiten que la negociación quedó fragmentada y que no hay un consenso nacional único. La Unión Nacional de Transportistas y Afines (UNTRA) señaló que el pacto provincial no satisface y advirtió que nuevas subas en combustibles podrían endurecer las medidas.

Los camiones a la vera de la ruta en Vicuña Mackenna
Causas estructurales y posibles efectos en la cadena agroexportadora
El combustible es el principal componente del costo operativo para los transportistas y entre enero y abril registró aumentos que superaron el 30%, con ajustes vinculados a impuestos y a la política de precios de las petroleras. Además, la eliminación el año pasado, mediante una norma publicada en el Boletín Oficial, de las mesas de trabajo del transporte de cargas a nivel nacional —espacio en el que se consensuaban tarifas de referencia— dejó vacíos institucionales que, según los transportistas, contribuyen a la atomización de acuerdos y a que los conflictos se trasladen a rutas y puertos.
Las partes coinciden en que cualquier mejora por encima del porcentaje de referencia quedará sujeta a arreglos privados entre empresas y transportistas. Mientras tanto, la continuidad de las protestas y la posibilidad de nuevas subas de combustible mantienen la incertidumbre sobre la normalización del transporte de granos en las próximas semanas.

Los transportistas de Bahía Blanca que siguen en la ruta





