El gobierno británico anunció este lunes una ley que designa a los Guardianes de la Revolución de Irán y a un movimiento acusado de estar detrás de ataques contra la comunidad judía como organizaciones que suponen una amenaza para la seguridad nacional.
La legislación, sobre la que el Parlamento deberá pronunciarse esta semana con el objetivo de reforzar la lucha contra sus actividades, también incluye al “Cuerpo de Voluntarios” del Gru, el servicio de inteligencia militar de Rusia.
“Toda persona declarada culpable de apoyar o ayudar a estos grupos se enfrentará ahora a una pena de hasta 14 años de prisión”, declaró el primer ministro, Keir Starmer.
La medida llega después de que un movimiento identificado por el gobierno británico con las siglas IMCR, también conocido como Harakat Ashab al Yamin al Islamiyya (HAYI), que significa “Movimiento de los Compañeros de la Mano Derecha del Islam”, reivindicara siete ataques contra lugares vinculados a la comunidad judía o a Israel, así como contra el medio en lengua persa Iran International, según informó el Ministerio del Interior.
El ministerio añadió que “detrás del IMCR había miembros de la Fuerza Quds de los Guardianes de la Revolución iraníes, que con toda probabilidad coordinaron los ataques (de ese grupo) en toda Europa”.
Según la secretaria de Estado para la Seguridad, Angela Eagle, Reino Unido ha detectado actividades relacionadas con los Guardianes de la Revolución que “incluyen amenazas de muerte y actos de intimidación en territorio británico”.
El 11 de junio, 22 países, entre ellos Reino Unido y EE.UU., acusaron a los Guardianes de la Revolución iraníes y a la Fuerza Quds, su unidad de élite encargada de las operaciones en el extranjero, de atacar a disidentes iraníes, periodistas y comunidades judías.



