Granja Tres Arroyos, el mayor grupo avícola del país, enfrenta una oleada de ejecuciones judiciales por deudas millonarias que ponen en riesgo su continuidad operativa y afectan a la cadena de proveedores y trabajadores. La litis, impulsada principalmente por Banco Credicoop y otras entidades financieras, suma demandas en pesos y en dólares que revelan una situación financiera agudizada tras la gripe aviar y el cierre de mercados.
Un relevamiento judicial muestra reclamos de capital por $1.657.076.981,55 y ejecuciones en moneda extranjera por US$115.000, además de previsiones procesales y estimaciones para intereses y costas que elevan el monto conjunto. En total, las actuaciones en pesos incorporan provisiones por $981.348.707,22, lo que lleva el monto procesal agregado a $2.638.425.688,77, aunque parte de esa cifra responde a cálculos estimativos del proceso y no a deudas firmes.
Qué reclaman los acreedores y cómo se originaron las demandas
El núcleo de las ejecuciones son pagarés, cheques rechazados y créditos prendarios que habrían quedado impagos, según las presentaciones judiciales consultadas. Entre las causas, la más grande tramita en el Juzgado Nacional en lo Comercial N°19, donde Credicoop exige el cobro de un pagaré emitido inicialmente por $1.500 millones y reclama hoy más de $1.194 millones de capital.
Ese expediente incluye además un cálculo judicial por intereses y gastos por alrededor de $600 millones, con lo que el monto procesal asciende a $1.794.950.496,41. Otra ejecución importante recae sobre Wade SA, vinculada al grupo, donde la demanda señala un pagaré por $250 millones con un saldo de capital de $206.348.707,22 luego de un pago parcial.
En esa causa, la justicia corrigió la certificación inicial y ordenó que la ejecución continuara por $206.348.707,22 de capital más un monto estimado igual para intereses y costas, es decir hasta $412.697.414,44. Por su parte, Avex SA enfrenta una ejecución en dólares por un pagaré suscripto por US$115.000 y con previsiones en el expediente por US$34.500 para intereses y costas.
Los créditos litigiosos incluyen además un cheque electrónico negociado en el Mercado Argentino de Valores por $200 millones que fue rechazado en su presentación porque no hubo fondos, según la documentación. Otra demanda, promovida por la Cooperativa Unicred, reclama $200 millones contra Granja Tres Arroyos y garantes personales de la familia propietaria.
Un quinto expediente, de carácter prendario y también impulsado por Credicoop, reclama $55.777.777,92 de capital por dos préstamos garantizados con maquinaria, donde los saldos adeudados por cada operación quedaron en $27.888.888,96 tras amortizaciones parciales. En esa causa, el banco solicitó el embargo y secuestro de dos tractores que habían quedado en prenda como garantía de los créditos.
Medidas cautelares, bienes embargados y alcance sobre la familia De Grazia
Las estrategias de los demandantes apuntan a preservar cobro a través de medidas sobre el patrimonio societario y los bienes personales de los De Grazia, propietarios del grupo. En distintos autos figuran embargos sobre dos unidades en Francisco Beiró 4557/4561 de la ciudad de Buenos Aires, inmuebles o derechos en Highland Park Country Club, Pilar y una propiedad en Ezeiza.
Los jueces han adoptado resoluciones dispares: mientras en algunas causas se ordenaron inhibiciones generales de bienes, en otras se dispuso aguardar al resultado de los embargos antes de decretarlas. Por ejemplo, en la ejecución principal contra Granja Tres Arroyos el magistrado autorizó embargar los inmuebles denunciados si constaba su titularidad a nombre de la familia y postergó la decisión sobre la inhibición general hasta concluir esas anotaciones.
En cambio, en la causa contra Avex el Juzgado Comercial N°16 sí decretó la inhibición general sobre la sociedad y cinco codemandados, que incluyen a miembros de la familia. Las restricciones patrimoniales y los pedidos de embargo sobre créditos que la empresa tenga a percibir de terceros, como la acción de Unicred sobre fondos que podrían resultar de una cadena de supermercados, aumentan la presión de liquidez sobre el grupo.
Credicoop articuló cuatro de las cinco demandas relevadas, lo que explica la concentración de medidas dirigidas a recuperar garantía y capital. La multiplicidad de juzgados intervinientes y la coexistencia de reclamos en pesos y en dólares complican las alternativas de reestructuración rápida y la previsibilidad para proveedores y empleados.
Contexto sectorial, consecuencias y próximos pasos a observar
La crisis financiera del grupo no puede desligarse del impacto de la gripe aviar, que provocó una caída de producción y el cierre de mercados que eran fuentes de ingreso y flujo de caja. El pasivo total cuantificado del grupo llega a US$350,9 millones, una cifra que muestra la magnitud de la exposición pero que, a su vez, puede incluir pasivos contingentes y proyecciones en distintos tribunales.
Para la cadena avícola local, la situación del mayor jugador puede traducirse en demoras en pagos a proveedores, reducción de compras de granos, y presión sobre empleo en plantas y granjas, aunque la dimensión exacta dependerá de la evolución judicial y de posibles acuerdos con acreedores. Desde el punto de vista jurídico, es importante recordar que parte de lo reclamada corresponde a previsiones procesales destinadas a cubrir intereses y costas; por tanto, no todo está definido como deuda líquida e impuesta.
La empresa fue contactada para brindar su versión y prefirió no declarar, según la nota de prensa consultada, mientras las causas siguen su curso en varias instancias judiciales. Los próximos hitos a seguir serán audiencias clave, resoluciones sobre inhibiciones generales, embargos efectivos y eventuales ofertas de reestructuración que puedan presentarse ante los jueces comerciales.
Para productores, proveedores y consumidores, el caso será una señal sobre la salud del segmento avícola y la capacidad de los grandes grupos para absorber shocks sanitarios y financieros, por lo que conviene monitorear resoluciones y adaptarse a posibles cambios en abastecimiento. Palabra de Campo continuará informando sobre las novedades judiciales y las implicancias económicas y sociales que surjan en las próximas semanas.



