En las últimas semanas las proyecciones sobre la cosecha gruesa argentina no dejan de subir. Tres instituciones —la Bolsa de Comercio de Rosario, la Secretaría de Agricultura de la Nación y la Bolsa de Cereales de Buenos Aires— actualizan sus números con frecuencia y empujan las estimaciones hacia niveles inéditos. El resultado: una campaña 2025/26 que podría convertirse en la más grande de la historia del país si se confirman los distintos cálculos.
El Gobierno publicó sus primeros números oficiales para los principales cultivos: maíz en torno a 67 millones de toneladas, soja cerca de 49 millones y girasol estimado en 7,3 millones. Sumadas, esas cifras sitúan la producción total por encima de los 160 millones de toneladas, un techo que Argentina nunca había superado. A la vez, los informes privados mantienen ajustes semanales que, en muchos casos, elevan o afinan esas previsiones según el avance de la cosecha y las condiciones climáticas.
Girasol: casi terminado y con revisiones al alza
La Bolsa de Cereales de Buenos Aires actualizó su panorama y elevó la estimación de producción de girasol desde 6,4 a 6,6 millones de toneladas. Según su informe, la recolección ya cubre cerca del 97% del área apta, lo que indica que la campaña de girasol está en su recta final.
Los incrementos en las proyecciones responden, en gran parte, a rindes superiores a los anticipados por los productores en varias subregiones, destacándose el sudeste de la provincia de Buenos Aires, que concentra aproximadamente el 19% del área sembrada.
Soja: avance sostenido, rendimientos por encima de la media en varias zonas
En el caso de la soja, la Bolsa de Cereales reporta que la cosecha cubre cerca del 28% del área habilitada, tras un avance intersemanal moderado. Los muestreos apuntan a rendimientos que, en promedio, se ubican por encima de campañas recientes en varios sectores clave del país.
- Progreso de cosecha: alrededor del 28% del área sembrada.
- Rendimientos regionales: valores superiores a los promedios históricos en núcleos agrícolas como el Núcleo Norte y el Núcleo Sur.
- Proyección de producción: las estimaciones privadas y gubernamentales se mantienen en el orden de los 48–49 millones de toneladas, con leves diferencias según la fuente.
Las condiciones climáticas han comenzado a mejorar en buena parte del territorio agrícola, lo que facilita la reanudación de tareas de recolección. Sin embargo, en algunas zonas la prioridad sigue siendo la soja de primera, lo que limita el ritmo de levantamiento en otras franjas de siembra.
Maíz: cifras dispersas, pero en niveles elevados
Para el maíz las estimaciones muestran variaciones entre entidades: el cálculo oficial reciente lo ubica en torno a 67 millones de toneladas, mientras que algunos informes privados sostienen una cifra próxima a 61 millones. Esa divergencia responde a diferencias en supuestos de rendimiento y al área efectivamente cosechada hasta el momento.
- Situación del ciclo: un porcentaje creciente de lotes de maíz tardío ya alcanza la madurez fisiológica, mientras el resto del área transita etapas finales del cultivo.
- Condición de cultivo: la mayor parte del área presenta estado de Normal a Excelente según los reportes.
- Avance de cosecha: en algunos relevamientos el progreso intersemanal fue notable, acortando la brecha frente a campañas previas, aunque persiste un retraso respecto al promedio de los últimos cinco años en ciertas provincias.
Qué implica un volumen histórico
Si las proyecciones se confirman y la cosecha total supera los 160 millones de toneladas, habrá impactos en varios frentes: mayor oferta para exportación y molienda, presión sobre la logística portuaria y de almacenaje, y efectos en los precios locales e internacionales de commodities. También se amplían las condiciones para que la industria aceitera y los exportadores planifiquen embarques y contratos con mayor certidumbre, aunque las cotizaciones seguirán sensibles a la demanda global y a factores cambiarios.
Qué seguir en las próximas semanas
- Actualizaciones semanales de las Bolsas y la Secretaría de Agricultura, que pueden ajustar cifras según nuevas mediciones.
- Consumo de lluvias y temperatura: cualquier cambio climático relevante en las próximas semanas puede modificar rindes en áreas tardías.
- Capacidad logística: rapidez en la descarga y disponibilidad de silos y transporte para evitar retenciones que afecten precios y costos.
- Mercados internacionales: demanda de China, Unión Europea y otros compradores principales que influirá en las cotizaciones y decisiones de exportación.
En síntesis, la campaña 2025/26 se perfila como extraordinaria en volumen, con revisiones al alza que provienen de resultados de cosecha y mejores rendimientos en zonas clave. No obstante, pequeñas variaciones climáticas, operativas o de mercado pueden ajustar las cifras finales, por lo que las próximas semanas serán determinantes para confirmar si Argentina alcanza ese récord histórico.





