Cosecha récord impulsa llegada de más de 4.200 camiones a puertos del Gran Rosario

Hoy el movimiento creció un 37,6% frente a la jornada anterior y un 23% en la comparación interanual; en una terminal de Bunge, en Puerto General San Martín, se observaron largas filas para descargar; el maíz es el cultivo protagonista

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Puertos del Gran Rosario registran un pico de camiones por la aceleración de embarques de maíz

Un fuerte movimiento de camiones volvió a observarse en los accesos a los terminales del Gran Rosario, reflejando la intensidad de los embarques de la campaña de maíz. Esta dinámica tiene impacto directo en la logística, los precios y la posición de la Argentina en mercados internacionales.

La Bolsa de Comercio de Rosario proyectó una cosecha récord de 70,5 millones de toneladas, dato clave para entender por qué se intensificaron las salidas hacia los puertos. Con más oferta disponible y barcos programados, el flujo terrestre hacia las terminales se aceleró en las últimas jornadas.

En concreto, fuentes de la cadena logística contabilizaron 4.258 vehículos ingresados en los turnos de descarga, cifra que representa un aumento de 37,6 % respecto a los 3.095 del día anterior y un crecimiento de 23 % frente a la fecha comparable de 2025. De ese total, 2.232 camiones transportaban maíz, más de la mitad del flujo registrado.

Los datos oficiales consignan una carga estimada en los accesos de 136.256 toneladas para esa jornada, con 1.484 camiones cargados con soja, 417 con trigo y unidades menores con sorgo, girasol y cebada. La composición de cargas muestra la preeminencia del maíz en el actual tramo de la campaña comercial.

Compromisos de venta y destinos: Asia y el Norte de África impulsan la demanda

El acelerado ingreso de mercadería responde, según operadores, a embarques comprometidos para las próximas semanas y a una mayor competitividad del cereal argentino en destinos no tradicionales. Entre los mercados que muestran mayor participación aparecen Vietnam y Malasia, mientras que el avance sobre el norte de África y el Medio Oriente —con compradores como Libia, Argelia, Egipto, Marruecos y Arabia Saudita— es uno de los cambios más destacados de la temporada.

Especialistas ligan esa diversificación a las tensiones geopolíticas y a problemas logísticos en proveedores tradicionales, lo que abre oportunidades para la Argentina como proveedor confiable. “La disponibilidad de oferta y precios competitivos permiten colocar maíz argentino en mercados que antes abastecían cereales de otras regiones”, explicó un referente del sector exportador.

Las Declaraciones Juradas de Ventas al Exterior (DJVE) muestran que, al 24 de agosto, había comprometidos 6,51 millones de toneladas de maíz para despachos durante el mes y otros 3,51 millones de toneladas con embarque previsto para septiembre. En el inicio de la campaña comercial, las DJVE ya habían alcanzado un récord de 6,84 millones de toneladas para ese período.

Desde la comercialización, varias consultoras estiman que el sector exportador y la industria llevan compradas cerca de 38,3 millones de toneladas de maíz de la campaña actual, de las cuales alrededor de 32 millones de toneladas ya cuentan con precio fijado. Ese volumen contribuye a explicar la mayor actividad en la cadena logística.

Precios y señales de mercado: el flujo de entregas presiona a la baja

El avance de la cosecha y la mayor oferta disponible se reflejaron en los precios: el maíz disponible cotizaba cerca de US$ 190 a mediados de julio y se ubicó en torno a US$ 178 con el pico de cosecha y la demanda de buques. Esa corrección es interpretada por analistas como el efecto natural del mayor flujo de entregas y la menor tensión en el mercado físico.

Analistas de mercado señalan que alrededor del 60 % del maíz de la campaña ya está comprometido y que un 49 % de la producción tiene precio fijado, porcentajes superiores a los registrados en etapas similares del ciclo anterior. Ese grado de cobertura aporta previsibilidad al sector, aunque mantiene la atención sobre la evolución de la demanda externa.

Desde cámaras y consultoras advierten que el potencial exportable de la campaña puede ubicarse entre 43 y 45 millones de toneladas, lo que dejaría margen para que las exportaciones cierren con volúmenes elevados si la logística y la demanda se mantienen firmes. En este escenario, la tarea logística de los puertos del Gran Rosario será clave para transformar oferta en embarques efectivos.

En la práctica, la combinación de una cosecha amplia, compromisos de venta ya registrados y la reorientación a mercados del sudeste asiático y del norte de África explican el inusual movimiento de camiones. El desafío inmediato para el sector es sostener ritmos de descarga eficientes y minimizar cuellos de botella para aprovechar la ventana de demanda internacional.

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