Conflicto en Pauny escala y trabajadores ocupan la planta en protesta por condiciones laborales

La empresa de tractores de Las Varillas, Córdoba, no presentó propuestas de pago de las deudas salariales acumuladas, lo que agravó la relación con los empleados, que retienen tareas

Se agrava el conflicto en la fábrica de tractores Pauny: 450 trabajadores hacen retención de tareas

Los empleados de la fábrica Pauny, con planta en Las Varillas, decidieron permanecer en el establecimiento y realizar una retención de tareas hasta obtener una respuesta concreta de la empresa. Esta cronista informa para el medio digital Palabra de Campo sobre una medida que expone la vulnerabilidad de la industria nacional de maquinaria agrícola y el impacto social en una ciudad del interior.

Los delegados del gremio informaron que son 450 los trabajadores afectados y que se adeudan dos meses de sueldos, en un conflicto que acumula un año y medio de cobros irregulares. Además, los empleados denuncian retenciones de aportes no liquidados a los organismos previsionales y de seguridad social, mientras un cartel en el frente del predio indica “Fábrica tomada”.

Contexto financiero y estructura de la empresa

La empresa, según fuentes sindicales y registros oficiales, tiene alrededor de $1000 millones en cheques rechazados y figura en la Central de Deudores del BCRA con obligaciones frente a varias entidades. En la lista de acreedores encabeza el Banco Nación y le siguen el Banco de Córdoba, BBVA y el Banco Provincia, lo que complica las alternativas de financiamiento inmediato para pagar salarios y proveedores.

En audiencias laborales recientes la compañía no presentó un plan de pagos concreto, lo que motivó la permanencia de los trabajadores en la planta y la protesta en la delegación de Trabajo local sin soluciones. El titular de la UOM San Francisco, Lucas Sarmiento, señaló que la situación es crítica por la falta de certezas y por casos de trabajadores que sufrieron desalojo de sus hogares.

Impacto en la cadena metalúrgica y el sector agroindustrial

La parálisis en Pauny repercute en una red de proveedores metalúrgicos de la zona que dependen de facturación estable para sostener sus plantas y empleos. Los retrasos en pagos y la inestabilidad financiera pueden generar efecto dominó en comercios locales y en la provisión de repuestos y servicios para productores agrícolas que usan estos tractores.

El gremio también atribuye parte del deterioro a la creciente importación desde Asia de maquinaria a precios y niveles tecnológicos difíciles de competir para industrias locales. Esa presión externa, sumada a restricciones financieras internas, explica por qué una firma con historia desde 2002 y expansión posterior enfrenta hoy una crisis que amenaza continuidad industrial.

Reclamos, escenarios y próximas instancias

Los trabajadores reclaman pago de salarios y la regularización de aportes mientras mantienen la retención de servicios hasta una solución; los representantes sindicales advierten que la medida se sostendrá si no aparece un plan efectivo. Del lado empresarial, según fuentes, existe la promesa de un inversor potencial que aún no se materializó, por lo que la conflictividad sigue sin horizonte claro.

En lo inmediato las opciones pasan por una negociación supervisada por el Ministerio de Trabajo, la presentación de una propuesta de pago por parte de la compañía o la búsqueda de alternativas judiciales como un concurso preventivo. A mediano plazo, el conflicto subraya la necesidad de una política industrial que apoye a las PyMEs metalúrgicas frente a la competencia externa y a la volatilidad del crédito.

La comunidad de Las Varillas y las familias de los trabajadores esperan respuestas concretas mientras la empresa, hasta el cierre de esta nota, no había respondido oficialmente a las consultas. Palabra de Campo seguirá la evolución del conflicto y las decisiones de la UOM San Francisco y las autoridades para informar sobre el impacto en el sector agroindustrial.

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