Los frigoríficos exportadores empezaron a definir condiciones de compra y descuentos para la hacienda que no pueda acreditar el cumplimiento del nuevo Reglamento europeo contra la deforestación, lo que ya tensiona precios y destinos en la cadena ganadera argentina. El Reglamento (UE) 2023/1115 —conocido como EUDR— exige acreditar que la carne provenga de tierras libres de deforestación antes del 31 de diciembre de 2020 y que la producción respete las leyes del país de origen.
La medida adquiere urgencia por la logística: entre la compra de hacienda, la faena y el embarque, la carne puede tardar semanas en llegar a Europa, por lo que lo que se compre en noviembre puede ingresar a la UE ya en enero. Aunque la norma comenzará a aplicarse oficialmente el 30 de diciembre de 2026 para operadores grandes y medianos, la industria opera con el calendario práctico de las cargas para evitar rechazos.
Impacto inmediato en precios y destinos
Varios frigoríficos anunciaron diferencias de precio según la trazabilidad y la acreditación ambiental de la hacienda, y ponen en riesgo ventas por cuota hacia Europa. Una empresa reportó una brecha de hasta $600 por kilo entre categorías comerciales, mientras que otra estimó inicialmente una diferencia cercana a $300 por kilo.
Como referencia de mercado, un novillo orientado a la cuota Hilton/Europa se ubicó en torno a $8.100 por kilo frente a $7.500 por kilo para destino consumo, y otra empresa citó valores de $8.000 versus $7.700. La industria advierte además de una posible pérdida de valor del 10 % para el novillo que quede fuera del circuito europeo y recuerda que la cuota Hilton puede cotizar hasta US$24.000 por tonelada en mercados fidelizados.
Herramientas de trazabilidad: Visec Carne y alternativas públicas
Visec Carne aparece como la plataforma privada más utilizada para reunir y gestionar la información que exige el importador europeo, aunque la industria aclara que no es un certificador ni impone un sello oficial. Visec no es obligatorio, según consignaron fuentes del sector, y la obligación legal es cumplir con el Reglamento 1115 que requiere la debida diligencia sobre origen y uso de la tierra.
Como alternativa, existen iniciativas públicas como Santa Fe Produce Sustentable (SFPS), una plataforma gratuita que permite acreditar que los establecimientos están libres de deforestación y que obtuvo avales para su desarrollo. Las plataformas recopilan datos como CUIT, razón social, Renspa, georreferenciación de establecimientos y movimientos de hacienda, pero, según la propia industria, no solicitan precios ni información patrimonial.
Plazos logísticos y operaciones comerciales
Un frigorífico consultado detalló la cuenta atrás que explica las compras de noviembre: aproximadamente cuatro semanas de navegación, más una o dos semanas de coordinación previa y otra semana en puerto de destino, lo que puede convertir un embarque en no conforme si la normativa ya rige. Por eso la toma de decisiones comerciales ya incorpora el riesgo de rechazo y la posibilidad de reencauzar hacienda a destinos alternativos con menor valor.
La preparación comercial incluyó reuniones sectoriales: hubo cuatro encuentros con 67 importadores y brokers europeos surgidos en la feria SIAL de París, además de reuniones con autoridades comunitarias para aclarar requisitos ambientales y sanitarios, como los vinculados con antibióticos. Ese diálogo muestra la magnitud del ajuste requerido en procesos comerciales, documentación y sistemas de trazabilidad para mantener mercados de alto valor.
Qué significa para productores y cadena de valor
Los frigoríficos advierten que la hacienda que no reúna los requisitos del EUDR tendrá que destinarse al consumo interno o a otros mercados con valores inferiores, y no se prevén incentivos económicos específicos para compensar la reconversión. La industria sostiene que la medida no busca castigar al productor sino preservar el acceso a un mercado que demanda pruebas ambientales y legales para la importación.
Entre los reclamos, algunos productores cuestionan la adhesión a Visec alegando intromisión en datos sensibles, pero desde la cadena exportadora niegan que la plataforma solicite información económica o contractual. La inscripción a Visec es gratuita y la inclusión en procesos sectoriales puede financiar análisis; no obstante, el procesamiento individual de polígonos podría implicar un costo para quienes no se integren al sistema colectivo.
Riesgos y decisiones inmediatas
En la práctica, la industria ya fijó criterios comerciales que separan lotes compatibles con la UE de los que no lo son, con descuentos pensados para cubrir el riesgo de un eventual rechazo en destino. “Si el productor no cumple el Reglamento 1115, el novillo de ese productor no va a poder ingresar a la Unión Europea”, advirtieron fuentes del sector, y reiteraron que la identificación individual del animal no reemplaza la acreditación de las condiciones del terreno.
Para muchos actores, perder acceso a la cadena europea implica renunciar a un mercado fidelizado por décadas y a cortes de alto valor, por lo que preservarlo es la prioridad comercial. En ese marco, las próximas semanas serán decisivas para que productores, frigoríficos y autoridades aceleren la adopción de sistemas de trazabilidad y clarifiquen responsabilidades para evitar pérdidas económicas y disrupciones en el comercio exterior.



