Alerta en Santa Cruz: intensifican inspecciones por la aparición de la “tucura sapo”
El Consejo Agrario Provincial (CAP) convocó a productores para reforzar las inspecciones de campo ante la próxima eclosión de huevos de tucura sapo en la provincia. Esta medida busca evitar que focos localizados evolucionen hacia una plaga de vuelo que dificulte el control y amplifique el daño en pastizales y ganados.
La convocatoria fue suscripta además por COPOSA, SENASA, INTA y la FIAS, que pidieron vigilancia activa y comunicación inmediata de hallazgos. La coordinación entre organismos refuerza el seguimiento técnico y la emisión de alertas tempranas a productores y actores del sistema productivo.
Las autoridades advierten que los huevos permanecen bajo el suelo y en las próximas semanas, con el aumento de las temperaturas, comenzará la fase de eclosión y desarrollo de los primeros estadios ninfales. Detectarlos en esta etapa es crítico porque permanecen más localizados y la intervención resulta más eficaz y menos costosa que cuando alcanzan la etapa adulta y de vuelo.
En una reunión técnica encabezada por el CAP se resolvió fortalecer las acciones de monitoreo y difusión de alertas tempranas para anticipar la aparición de nuevos focos. Los organismos anticipan que la ventana de riesgo será la próxima primavera, por lo que piden a los productores intensificar recorridas y reportes.
Por qué es importante la detección temprana
Cuando la plaga alcanza la etapa de vuelo, la dispersión se vuelve masiva y el control químico pierde efectividad al requerir mayor cobertura y dosis, además de implicar mayores costos y riesgo ambiental. Por eso, los técnicos insisten en vigilar los sectores con antecedentes y pasturas con menor disponibilidad de forraje, donde la tucura suele concentrarse.
El CAP recordó que cualquier intervención con productos fitosanitarios debe realizarse bajo supervisión técnica, con productos autorizados y respetando la normativa vigente. El uso indebido de agroquímicos no solo es ineficaz contra infestaciones avanzadas, sino que también puede generar problemas de cumplimiento normativo y daños colaterales al ambiente.
Desde el organismo se pidió a los productores reportar de inmediato cualquier hallazgo y atender los primeros indicios en suelo y posibles concentraciones localizadas. “Actuar a tiempo permite contener los focos y reducir el impacto de la plaga sobre la producción ganadera de Santa Cruz”, indicaron desde el CAP.
Impacto esperado y antecedentes en la región
La tucura sapo es un insecto herbívoro endémico de la Patagonia que se alimenta de diversas especies vegetales y afecta pastizales naturales, cultivos y especies forrajeras. Aunque no representa un riesgo directo para la salud humana o animal, su presencia genera un fuerte impacto en la producción ganadera al reducir la disponibilidad de alimento y condicionar la productividad de establecimientos con pasturas ya limitadas.
A fines de octubre del año pasado, SENASA emitió una alerta fitosanitaria preventiva para las provincias de Río Negro, Chubut y Santa Cruz tras la detección de asentamientos de tucura sapo, y la medida se publicó en el Boletín Oficial. Esa alerta se fundamentó en monitoreos técnicos y en daños reportados en campos del oeste de Santa Cruz, donde la plaga provocó pérdidas significativas en cobertura forrajera.
Qué deben hacer los productores
Los técnicos recomiendan intensificar las recorridas de inspección en potreros, bordes de caminos y zonas con pasto corto, prestando atención a huevos en el suelo y a la presencia de individuos en estadios tempranos. Además solicitan documentar hallazgos con fotografías y coordenadas y comunicar de inmediato a las autoridades locales para activar medidas de contención.
Cómo reportar un hallazgo
- Tomar fotografías claras del ejemplar o del área afectada.
- Registrar coordenadas GPS o la ubicación lo más precisa posible.
- No aplicar tratamientos sin asesoramiento técnico y sin productos autorizados.
- Contactar al CAP provincial, a la delegación de SENASA o al INTA más cercano.
El llamado a la acción busca combinar la responsabilidad productiva con la asesoría técnica para minimizar riesgos y costos, sin recurrir a acciones precipitadas que puedan empeorar la situación. La coordinación entre productores y organismos estatales será clave para contener focos incipientes y preservar la oferta forrajera de la región.
Para los productores, la recomendación central es priorizar la detección temprana y el registro sistemático de observaciones para que las respuestas sean localizadas y efectivas. Mantener canales abiertos con las entidades técnicas permitirá acceder a protocolos de intervención y reducir la probabilidad de que la tucura se convierta en una plaga de mayor escala.




