El Congreso Internacional de Drones se realizará entre el 23 y 25 de septiembre en la Sociedad Rural de Tucumán bajo el lema “Convergencia en vuelo para un desarrollo sostenible”. Este encuentro busca reunir ciencia, tecnología y producción para analizar por qué los drones dejaron de ser una herramienta puntual y pasaron a constituir un ecosistema de innovación.
La organización está a cargo del INTA, la Sociedad Rural de Tucumán, Kampu SRL y el ingeniero Carlos Bermúdez, y contará con la participación de empresas y universidades. Para productores y prestadores, el congreso promete mostrar aplicaciones prácticas, datos de impacto y debates sobre regulación y formación profesional.
En el foco del debate estarán las aeronaves, los sensores, la inteligencia artificial, las comunicaciones y el análisis de datos que permiten decisiones más precisas en el campo. Ese salto tecnológico es el que convierte a los drones en un recurso estratégico para la agricultura de precisión y otras industrias vinculadas al territorio.
Los organizadores estiman que existen aproximadamente 10.000 drones en circulación en el país para usos recreativos, profesionales, industriales y estatales, aunque no hay un censo público único actualizado. Esa falta de registro complica medir con precisión el impacto económico y sanitario, y obliga a debates sobre seguridad y trazabilidad.
El boom de los drones en el agro
En el sector agrícola se calcula que ya operan más de 2.000 drones agrícolas destinados a tareas que van desde la pulverización y la distribución de sólidos hasta la siembra, el monitoreo y el relevamiento multiespectral. Estas aplicaciones permiten obtener información de alta resolución y acciones focalizadas que reducen costos y riesgos fitosanitarios.
En el norte argentino, a partir de ventas y presencia observada en provincias como Tucumán, Salta, Jujuy, Santiago del Estero y Catamarca, se estima la operación de aproximadamente 600 drones agrícolas. Esa cifra refleja la incorporación por parte de contratistas, empresas de servicios y productores, aunque todavía no existe un registro público consolidado por provincia.
Las ventajas productivas incluyen la automatización de tareas, la reducción de tiempos operativos y la mejora en la calidad de las decisiones agronómicas a partir de datos. Sin embargo, el crecimiento plantea la necesidad de inversión en capacitación, mantenimiento, seguridad operacional y criterios claros de responsabilidad.
El uso agrícola se concentra en cultivos como caña de azúcar, citrus, soja, maíz, poroto, tabaco, hortícolas y frutales, además de pasturas y zonas de difícil acceso. Esa diversidad productiva muestra que los drones no son una solución única, sino una caja de herramientas que se adapta a distintas necesidades técnicas y logísticas.
Panelistas internacionales y agenda técnica
La agenda del Congreso incluye especialistas de Brasil, Irlanda, España, Alemania, Bolivia y Argentina, entre ellos Fernando Tino, el doctor Emilio Gil Moya, el doctor Juan Ignacio Giribet y el doctor Andrés Bilmes del CONICET. También participarán representantes vinculados a proyectos internacionales y centros de investigación aplicada.
Se abordarán temas como la relación entre inteligencia artificial, sistemas autónomos, movilidad aérea y conectividad, con mesas técnicas y estudios de caso. La presencia de expertos internacionales permitirá confrontar experiencias de operación, normativa y escalamiento tecnológico.
Otra parte central del programa estará dedicada a la formación, la seguridad y la profesionalización de los operadores, con módulos sobre mantenimiento preventivo y gestión del riesgo. Este enfoque responde a la idea de que la adopción masiva no es sostenible sin personal capacitado que interprete datos y actúe con criterio técnico.
Impacto regional y desafíos regulatorios
Para Tucumán y la región norte, la expansión de los drones representa una oportunidad concreta para mejorar la competitividad, generar nuevos servicios y crear empleos especializados. La articulación entre empresas, universidades, organismos públicos y productores será clave para transformar la tecnología en valor local.
Entre los desafíos, la ausencia de un registro consolidado y la necesidad de normas claras sobresalen como temas urgentes para garantizar seguridad, trazabilidad y cumplimiento ambiental. La construcción de un marco regulatorio coherente también facilitará la integración de los drones dentro de la agricultura de precisión y otras cadenas productivas.
El desarrollo de la cadena de valor involucrará a fabricantes, distribuidores, servicios y centros de investigación, por lo que la estandarización de protocolos y la generación de datos comparables serán decisivas. Si se articulan políticas públicas, inversión privada y formación técnica, la tecnología puede escalar en forma segura y eficiente.
El Congreso Internacional de Drones será una plataforma para discutir esas tensiones técnicas, regulatorias y comerciales entre el 23 y 25 de septiembre en la Sociedad Rural de Tucumán. Para productores, contratistas y técnicos, el encuentro ofrecerá herramientas prácticas y criterios para decidir cómo incorporar esta tecnología en sus procesos productivos.



