Fuerte temporal dejó más de 200 milímetros en horas en Misiones y preocupa El Niño

El fuerte temporal que azotó el norte de Misiones dejó registros de lluvia extraordinarios en pocas horas y reavivó la preocupación por un posible empeoramiento con la llegada de El Niño. En Colonia Aurora se midieron más de 200 milímetros en menos de seis horas y en la zona de San Javier alrededor de 160 milímetros, según reportes locales.

Las precipitaciones provocaron desbordes de arroyos, anegamientos en campos bajos y cortes en caminos rurales, con impacto directo en la logística productiva y el bienestar animal. Por eso, los productores ribereños comenzaron a trasladar hacienda a terrenos más altos y a activar medidas preventivas recomendadas por las asociaciones rurales.

“Les estamos avisando a los productores que empiecen a llevar la hacienda a los lugares más altos para evitar problemas si el río sigue creciendo“, dijo a LA NACION Miguel Mendoza, presidente de la Federación de Asociaciones Rurales y Forestales de Misiones (FARM), y esa recomendación ya se tradujo en movimientos en varios establecimientos. Además, municipios, el Ejército, Gendarmería, Prefectura y las áreas de Salud y Educación comenzaron a coordinar protocolos para asistir a familias en caso de emergencia.

Preparativos y riesgo para la producción ganadera y los cultivos

En el corto plazo los mayores inconvenientes se limitaron al anegamiento de pasturas y el desborde de arroyos que inundan accesos y corrales, con riesgo sanitario para el ganado en ambientes húmedos. La yerba mate prácticamente no presentó daños porque se desarrolla en terrenos más altos, mientras que el tabaco está en preparación de suelos y aún no sufrió efectos definitivos.

El climatólogo Leonardo De Benedictis describió el episodio como “muy localizado pero de intensidad poco habitual”, con áreas que registraron hasta 200 milímetros en forma puntual y con caudales significativos. El especialista advirtió que si bien tormentas fuertes pueden ocurrir en julio y agosto, el efecto más marcado de El Niño suele sentirse desde septiembre y octubre, por lo que el monitoreo debe intensificarse.

El pronóstico internacional y la señal de alerta

El último informe del Instituto Internacional de Investigación para el Clima y la Sociedad (IRI) de la Universidad de Columbia confirma que El Niño ya está establecido y avanza hacia un evento de intensidad moderada, con una probabilidad estimada entre el 97 % y el 98 % de persistir durante el invierno y la primavera del hemisferio sur. El reporte señala que las anomalías en las capas profundas del Pacífico superan en más del doble los valores de 2023, lo que podría potenciar precipitaciones arriba de lo normal en la región.

Ese escenario aumenta la probabilidad de crecientes en el río Paraná y el río Uruguay, y cuando esos cauces suben se genera un “efecto tapón” que impide el desagote natural de arroyos afluentes, multiplicando los anegamientos río arriba. Por eso, la vigilancia meteorológica y la coordinación entre organismos nacionales, provinciales y productores son clave para reducir el riesgo y mitigar impactos sobre la ganadería y la infraestructura rural.

En los campos la recomendación técnica es priorizar el traslado de animales a zonas altas, revisar corrales y reservorios de agua, y preparar planes de contingencia para la sanidad y el abastecimiento de forraje. Los productores y las comunidades ribereñas, concluyen los referentes locales, buscan anticiparse para evitar pérdidas y proteger a las familias en los meses críticos que se aproximan.

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