Acelerador exitoso de un productor para multiplicar drásticamente la capacidad reproductiva de las vacas

En La Coincidencia, una cabaña de recría que suma 400 hectáreas, la apuesta por la tecnología reproductiva y la medición individual está cambiando la forma de producir carne en el país. Esta experiencia combina trasplante embrionario, selección genética y corrales RFI para acelerar la mejora del rodeo y optimizar la conversión de alimento en carne.

El responsable del establecimiento, Vidal Bada Vázquez, explica que la familia proviene del tambo y que trasladaron la lógica de intensificación a la producción de carne buscando mayor rentabilidad por unidad de producción. En el campo se mezclan pasturas, sorgo forrajero y verdeos de invierno con silajes y alimento balanceado según la campaña, además de un centro de trasplante embrionario instalado en la propia cabaña.

La explotación está en el partido de 9 de Julio y maneja 1.000 vacas, de las cuales se eligieron las 60 mejores por mérito genético y fenotipo para extraer óvulos y producir embriones in vitro. Esos embriones se implantan en receptoras del rodeo general con el objetivo de multiplicar rápidamente la genética de alto valor, explicó Lucio Scardaccione, de InOva Biotech, la firma que opera la parte biotecnológica.

Bada Vázquez resume la ventaja en términos prácticos: mientras una vaca puede dar por año una cría de alta calidad, con trasplante embrionario se pueden obtener hasta 20 terneras de la misma donante utilizando el semen del mejor toro. Esa multiplicación acelerada permite generar reproductores de pedigrí o controlados que alcanzan precios elevados en remates y que justifican la inversión en la técnica.

Cómo funciona la técnica y qué resultados reales se obtienen

El trasplante embrionario puede realizarse mediante aspiración de óvulos para fertilización in vitro o por superovulación con posterior lavado uterino in vivo, y cada método tiene ventajas específicas. En la aspiración se extraen entre 10 y 20 óvulos por procedimiento, y en el laboratorio aproximadamente el 30 % de esos óvulos llega a convertirse en embriones viables.

Una vez implantados, los embriones muestran una tasa de preñez del orden del 45-50 %, por lo que la cuenta de resultados concreta suele quedar así: de 100 receptoras sincronizadas, unas 75 presentan celo y reciben embriones, y de esas, cerca de la mitad se preña, lo que resulta en alrededor de 35 preñeces finales. Quienes no se preñan pueden sincronizarse nuevamente a los 30 días y repetir el ciclo o destinarse a servicio natural, según el caso.

La técnica in vivo, que usa hormonas para superovular a la donante y luego extraer embriones por lavado, ofrece entre un 7 y 8 % más de preñez respecto de la vía in vitro porque reduce la manipulación fuera del animal. Por eso, la elección del método depende de objetivos productivos, disponibilidad de receptoras y presupuesto, ya que el costo por ternero logrado equivale a aproximadamente 220 kilos de carne de novillo Cañuelas.

Genética, raza y selección: por qué eligieron Limangus

La cabaña trabaja con la raza Limangus, una combinación de 3/8 Limousin y 5/8 Angus que busca integrar musculatura, eficiencia de conversión y calidad de carne. Según Bada Vázquez, Limangus ofrece un cuarto trasero y un área de ojo de bife mayores que el Angus puro, al tiempo que evita la sobrecarga grasa al convertir alimento en carne.

La selección genética se apoya en la clasificación de terneros tras una primera recría a corral: los mejores se retienen para continuar el programa y el resto sigue el desarrollo en La Coincidencia o en otro campo del grupo en Ataliva Roca, La Pampa, según disponibilidad de pasto. El criterio de selección también se nutre de datos de eficiencia y crecimiento individuales recopilados en los corrales RFI montados en la cabaña.

Los corrales RFI miden cuánto consume cada animal en el comedero y cuánto gana en peso, lo que permite calcular indicadores de conversión y comparar individuos respecto de un promedio del lote. Ese registro posibilita decisiones más finas: para toros se buscan animales levemente por debajo del promedio de consumo relativo, y para feedlot se pueden priorizar los que muestran mayor ahorro alimentario por ganancia de peso.

La pista de corrales RFI de La Coincidencia es una de las más grandes del país y puede evaluar hasta 300 animales en forma simultánea, lo que aporta robustez estadística a la selección. Estas herramientas son clave para mejorar la eficiencia productiva y reducir costos por kilo producido, con implicancias ambientales por menor uso de recursos por unidad de carne generada.

La jornada en el establecimiento fue organizada por el Instituto de Promoción de la Carne Vacuna Argentina (Ipcva) y el INTA, y reunió a productores y técnicos interesados en tecnologías que aceleran la mejora genética y la eficiencia. Para los productores, la conclusión es clara: el trasplante embrionario y la medición individual no son para todo el rodeo, pero sí pueden transformar la rentabilidad y el valor de la oferta genética cuando se aplican con objetivos claros.

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