Las autoridades pakistaníes ordenaron a las fuerzas de seguridad detener a cualquier ciudadano afgano que carezca de visado para residir en el país, en una directiva que entrará en vigor el 10 de julio.
La orden ministerial, confirmada el lunes a la AFP por un responsable y enviada a todas las provincias del país, señala que “A partir del 10 de julio de 2026, cualquier ciudadano afgano que resida en Pakistán sin visado válido será inmediatamente detenido”.
Millones de afganos huyeron a Pakistán en las últimas cuatro décadas a causa de la guerra. Cientos de miles también llegaron después de que las fuerzas extranjeras se retiraran de Afganistán en 2021, muchos con la esperanza de que, con el tiempo, los dejaran instalarse en los países con cuyos ejércitos habían colaborado.
En los últimos años, Pakistán ha llevado a cabo varias oleadas de expulsiones, pero estas atañían en principio a personas carentes de la tarjeta de registro emitida por la ONU o por las autoridades.
Pero la nueva directiva parece formalizar y endurecer una política de detención de afganos, al tiempo que el gobierno pakistaní ha prometido actuar contra las actividades milicianas procedentes, según él, de Afganistán. Las autoridades talibanas rechazan estas acusaciones.
La orden no precisa si las personas detenidas serán procesadas, sancionadas o expulsadas.
Esta orden provocó “miedo e incertidumbre entre miles de personas a las que les cuesta renovar su estatus migratorio” y que, en muchos casos, “han pasado décadas en Pakistán”, declaró Samar Abbas, abogado especializado en derechos humanos radicado en Karachi, y que defiende a refugiados afganos.
La directiva fue fechada el domingo, un día después de un ataque contra un campo paramilitar de Karachi en el que, según las autoridades pakistaníes, estaban involucrados un ciudadano afgano y un grupo armado.
En respuesta, Islamabad afirmó que había bombardeado almacenes de armas y escondites de ese grupo en Afganistán.
El gobierno afgano, que asegura que en su territorio no operan milicianos armados, declaró que esos ataques dejaron decenas de civiles muertos.


