El precio de la soja en Chicago subió casi U$S 11 y alcanzó U$S 484,19 por tonelada para el contrato a noviembre, según el cierre diario de la consultora Granar. Esta suba equivale a un avance de aproximadamente 2,3 % respecto del cierre del lunes y marca niveles no vistos desde finales de 2023 en términos nominales.
La escalada del precio tiene impacto en la cadena de valor agroindustrial, desde los márgenes de los productores hasta los costos para la industria del biodiésel. Comprender por qué sube la soja es clave para anticipar movimientos en los precios domésticos y en los mercados de derivados agrícolas.
Factores productivos en EE. UU.
Granar atribuye la presión alcista a una nueva desmejora en el estado de los cultivos reportada por el USDA, que puso en duda las previsiones oficiales de rinde de 35,44 quintales por hectárea y contrasta con la proyección del ProFarmer de 35,84 quintales por hectárea. El clima seco que afecta a extensas zonas productivas de Estados Unidos sigue siendo el factor productivo dominante detrás del repunte.
En Illinois y en Iowa la proporción de cultivos en estado bueno/excelente se ubicó en 59 % y 77 %, respectivamente, cifras que replican en parte la semana previa y que comparan con 53 % y 77 % en igual momento del año anterior. El USDA además ajustó la lectura nacional de 60 a 58 % de cultivos en condición buena/excelente respecto del 65 % del mismo momento de 2025, y señaló que el 95 % de las plantas ya formó vainas mientras que un 13 % está perdiendo hojas.
Influencia del petróleo y los biocombustibles
La suba del petróleo, que se movió cerca de los U$S 90 por barril en la última rueda, empujó al alza al aceite de soja y potenció la rueda alcista. El mercado también reaccionó a la decisión de la EPA de otorgar exenciones a 29 pequeñas refinerías por un total de 1.760 millones de créditos de combustible renovable para el año de cumplimiento 2025, casi el doble de lo estimado inicialmente por la agencia.
En el mercado de contratos, el aceite de soja para diciembre sumó U$S 33,29 y cerró en U$S 1.601,19 por tonelada, mientras que la harina de soja subió U$S 8,05 y terminó en U$S 388,67 por tonelada. La EPA, además, propuso reasignar el 100 % de la diferencia entre los volúmenes exentos proyectados y los reales a las obligaciones renovables de 2026 y 2027, un movimiento que será seguido de cerca por traders y exportadores.
Demanda china y movimientos comerciales
Los operadores también descuentan continuidad en las compras chinas, expectativa reforzada por la visita del presidente Xi Jinping a Washington y el posible acercamiento comercial entre Pekín y Estados Unidos. En ese marco, el USDA confirmó una venta de soja 2026/2027 a China por 136.000 toneladas, que alimenta la presión compradora en Chicago.
Además, el maíz y el trigo continuaron la senda alcista de las últimas semanas, con subas aproximadas de U$S 3 por tonelada en cada caso, lo que refleja un mercado de granos en sincronía alcista. Ese comportamiento conjunto amplifica las señales que deben seguir productores, exportadores y formuladores de política comercial y energética.
Los datos y las series de precios citadas en este artículo se encuentran en el informe completo de la consultora Granar, que reúne los cierres de mercado y los informes del USDA utilizados por esta nota. Consultar el informe permite revisar en detalle los volúmenes, contratos y proyecciones que están moviendo hoy los mercados agrícolas.




