Súper Niño provoca tregua temporal de lluvias, autoridades advierten que los problemas regresarán pronto

En medio de la preocupación por el avance del agua y la evacuación de miles de cabezas de ganado de las islas del Paraná, los meteorólogos prevén una disminución de las precipitaciones durante aproximadamente una semana

spot_img

Los pronósticos meteorológicos anticipan una reducción temporal de las precipitaciones en el sur de Brasil, el este de Paraguay y el nordeste argentino, zonas que inciden directamente en los caudales del río Paraná y de otros cursos en la Mesopotamia. Según el climatólogo Leonardo De Benedictis, este jueves podría ser el último día con lluvias importantes antes de una mejora que se mantendría por aproximadamente una semana.

La pausa esperada ofrece un respiro para las localidades anegadas, pero los especialistas subrayan que no significa que el agua vaya a bajar inmediatamente ni que se haya cerrado el ciclo de riesgo hídrico. En el terreno, productores ganaderos continúan con tareas urgentes para retirar animales de las islas y evitar pérdidas cuando el río vuelva a reaccionar.

El otro especialista consultado, Germán Heinzenknecht, recordó que en la primera quincena de octubre Misiones acumuló cerca de casi 300 milímetros de lluvia, un volumen que aumentó la presión sobre los caudales de la Mesopotamia. Esa cifra explica por qué, pese a la mejora temporal, la región sigue bajo vigilancia por el elevado almacenamiento hídrico en sus suelos y cursos de agua.

De Benedictis añadió que la estabilización esperada en los próximos días dependerá también del manejo de las compuertas aguas arriba, que puede influir en si los ríos quedan estables o vuelven a crecer. Su pronóstico indica que la mejora durará por una semana y que hacia el jueves o viernes de la próxima semana se prevé el ingreso de nuevas precipitaciones y tormentas.

Los focos de mayor preocupación hoy se concentran en el norte de la Mesopotamia y en sectores del centro-oeste bonaerense, donde los suelos muestran alta humedad y son más vulnerables a nuevos acumulados de lluvia. Fuera del Litoral, hay zonas que podrían experimentar mejoramientos temporarios, pero sin descartar eventos localizados que compliquen la operativa agropecuaria.

En términos generales, los expertos señalan que aunque El Niño sigue muy intenso, la escala regional está moderando por ahora el desarrollo de lluvias extremas en gran parte del país. Esa combinación de factores explica la pausa que se espera, pero también la fragilidad de la situación para los productores y las comunidades ribereñas.

Qué esperar en los próximos días

En la región central del país continuará la humedad con lloviznas y algunas lluvias durante el jueves y el viernes, según indicó De Benedictis, y se aguarda una mejora entre el sábado y el lunes. A partir del martes de la semana que viene ingresaría otro frente frío que podría volver a provocar lluvias y tormentas entre el martes y el jueves.

Heinzenknecht prevé que el tiempo seguirá gris a corto plazo, aunque durante el fin de semana podría aparecer más sol y, desde el lunes, un aumento de temperaturas que favorecería inestabilidad posterior. Además, aclaró que los núcleos más importantes están corridos hacia el oeste, lo que reduce, por ahora, el riesgo de eventos de gran volumen sobre zonas ya saturadas.

Para los productores, la situación exige coordinación entre autoridades y operadores privados en el manejo de las compuertas y en la logística de traslado de hacienda desde las islas, donde los trabajos se aceleraron frente al avance del agua. También vuelven a ponerse en agenda medidas de seguridad y controles para mitigar el riesgo de robo de ganado durante las operaciones de evacuación.

Impactos y recomendaciones prácticas

Las consecuencias ya observadas incluyen postergación de los movimientos comerciales de hacienda, dificultades en el acceso a campos y aumento de los costos por transporte y alimentación alternativa para los animales. Estos efectos se traducen en un impacto económico que golpea especialmente a productores de menor escala y a comunidades rurales con escasa infraestructura.

Ante ese panorama, las autoridades y técnicos recomiendan seguir de cerca los mapas de precipitación y los boletines de INTA y servicios meteorológicos, y mantener protocolos de contingencia para la movilización de animales y maquinaria. Preparar permisos de tránsito, reforzar vinculación con municipios y coordinar puntos de embarque pueden reducir pérdidas cuando el nivel del agua vuelva a subir.

En resumen, la pausa de lluvias ofrece un alivio temporal pero no implica el fin de la emergencia hídrica, por lo que es clave mantener la vigilancia en los niveles del río y las alertas locales durante las próximas dos semanas. Mantenerse informado y coordinar acciones entre productores, autoridades y técnicos es la mejor vía para minimizar daños y garantizar la recuperación de las zonas afectadas.

MAS NOTICIAS

Most Popular