La compañía de agricultura biotecnológica Moolec Science SA convocó a sus accionistas a votar la liquidación voluntaria de la sociedad bajo la ley de las Islas Caimán, según el formulario de poder distribuido a inversores y al que accedió este medio. La medida llega tras la declaración de quiebra de Bioceres SA y en medio de una denuncia penal por presuntas maniobras de lavado de activos contra directivos vinculados al grupo.
El directorio recomienda aprobar la disolución y propuso nombrar como liquidadores a Cassandra Ronaldson y Amiel Gottlieb, de Interpath (Cayman) Limited, según la tarjeta de poder enviada a los accionistas. La asamblea será de manera virtual el 20 de octubre a las 9 (hora del este de Estados Unidos) y la decisión final dependerá del voto de los propietarios de acciones.
Moolec cotiza en el NASDAQ bajo el símbolo MLEC, y la última cotización consignada fue de US$1,65 por acción, con una baja del 8,33 % respecto del cierre anterior. En su mejor momento, la firma llegó a ser considerada un unicornio en diciembre de 2022 al superar los US$1000 millones de valor de mercado, un contraste que subraya la volatilidad del segmento de biotecnología aplicada al agro.
La convocatoria plantea, además, conservar los libros y registros societarios durante 5 años tras la disolución y autoriza su posterior destrucción, así como facultades para aplazar la asamblea si no se consigue el quórum necesario. Aunque el directorio recomienda avanzar, la liquidación sólo será efectiva si obtiene el respaldo mayoritario de accionistas convocados conforme a la ley de las Islas Caimán.
En junio de 2025 Moolec se transformó en controlante indirecta de Bioceres SA mediante una reorganización que implicó un canje de acciones; así, la firma pasó a ser dueña del 100 % del holding que previamente controlaba Bioceres Group. Dicha operación dejó a la compañía argentina bajo el control indirecto de Moolec después de que Bioceres Group poseyera el 89,93 % de Bioceres SA, según presentaciones ante la SEC.
Qué significa para inversores y el sector agroindustrial
Fuentes cercanas a la operatoria indicaron que la eventual liquidación no necesariamente afectará a Bioceres Crop Solutions (BIOX), una de las sociedades con cotización propia en mercados de valores. Sin embargo, para socios fundadores y pequeños accionistas de la vieja Bioceres SA la decisión tiene consecuencias patrimoniales concretas, y según una fuente reservada algunos habrían perdido la totalidad de su inversión tras la reorganización.
Moolec llegó a reunir un portafolio valorado en más de US$160 millones en empresas dedicadas a semillas, proteínas vegetales y fermentación de precisión en Argentina, Estados Unidos y Europa, lo que explica el interés del mercado y de reguladores por el desenlace. Aun así, la liquidación propuesta refleja la complejidad de sostener modelos de negocio de biotecnología agrícola con elevados costos de desarrollo y presiones financieras.
La convocatoria se produce en paralelo a una causa penal iniciada ante la delegación local de Procelac, donde un inversor afirma haber perdido US$2 millones colocados en pagarés emitidos por Bioceres SA. Según la denuncia, el denunciante cobró un único vencimiento por US$250.000 y quedó un saldo impago de US$1,75 millones, lo que motivó la investigación por posible ocultamiento de la situación financiera y desvío de fondos.
Entre los desarrollos más conocidos vinculados al grupo figura Piggy Sooy, una soja modificada para producir proteína de cerdo que alcanzó informes empresariales de hasta 26,6 % de proteína porcina sobre la proteína soluble de las semillas. El proyecto, que en marzo de 2024 obtuvo una aprobación del APHIS (USDA), muestra el tipo de innovación disruptiva que generó expectativas de mercado, pero también preguntas sobre su viabilidad comercial y regulatoria.
Gastón Paladini dejó la conducción de Moolec el 22 de abril de 2025 en el marco de la combinación societaria, y desde diciembre de 2025 el nuevo directorio quedó bajo la presidencia del empresario uruguayo Juan Sartori. Ese cambio de gestión aparece en varios documentos públicos y forma parte del contexto que algunos accionistas califican como determinante para la situación actual de las sociedades vinculadas.
Para el sector agroindustrial y los mercados de capitales, la posible liquidación de Moolec representa una prueba sobre cómo se resuelven los activos tecnológicos en crisis, y plantea interrogantes sobre la protección de pequeños inversores y el rol de las estructuras off‐shore. La decisión que adopten los accionistas el 20 de octubre definirá si el proceso avanza conforme al plan del directorio o si quedan alternativas legales y financieras abiertas para buscar otras salidas.



