Financiamiento del campo: crédito comercial predomina mientras tasas en pesos alcanzan 68 por ciento

La Bolsa de Rosario analizó las condiciones en que se financió la campaña agrícola 2025/26 y relevó las condiciones crediticias para el nuevo ciclo. De los US$ 14.747 millones invertidos en la siembra, el 70% se cubrió con fondos de terceros.

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La distancia entre el desembolso inicial y la recuperación del dinero convierte al financiamiento agrícola en una variable decisiva para la continuidad de las campañas y la planificación empresarial. Esta dinámica condiciona opciones de siembra, compra de insumos y la capacidad de afrontar ciclos con márgenes ajustados.

Para la campaña 2025/26 la inversión directa destinada a sembrar los principales cultivos alcanzó niveles excepcionales y obligó a revisar fuentes de financiamiento. Según la Bolsa de Comercio de Rosario (BCR), el monto estimado fue de US$ 14.747 millones, el tercer total más alto en al menos diez años.

El financiamiento 2025/26

Dos informes de la BCR elaborados por Franco Ramseyer, Emilce Terré y Julio Calzada describen el origen de los fondos y las condiciones disponibles para el ciclo siguiente. Los documentos permiten identificar la participación relativa de recursos propios, crédito bancario, mercado de capitales y crédito comercial.

La entidad estimó que cerca del 30 % de la inversión fue cubierta con capital propio, lo que equivale a unos US$ 4.424 millones. El 70 % restante, aproximadamente US$ 10.323 millones, provino de terceros, con variaciones importantes en coste y plazos.

Dentro de los fondos de terceros, los instrumentos bancarios y del Mercado Argentino de Valores (MAV) representaron alrededor del 45 %, unos US$ 4.609 millones. El otro 55 %, cerca de US$ 5.713 millones, correspondió al crédito comercial suministrado por acopios, cooperativas, proveedores y exportadores.

Las diferencias de tasas y de moneda obligaron a los productores a evaluar no solo el costo nominal, sino también la posibilidad de adecuar vencimientos al calendario de cosecha. En un sector con ingresos estacionales, la vinculación de la devolución con la producción siguió siendo un factor determinante en la elección de la herramienta.

Acopios y proveedores, protagonistas

El financiamiento comercial fue el motor del ciclo 2025/26 y ofreció modalidades adaptadas al flujo de caja de los productores, como el canje insumo por grano y acuerdos en dólares contra contratos. Dentro de ese segmento, corredores, acopios y cooperativas concentraron el 55 % del crédito comercial, equivalentes a unos US$ 3.142 millones.

Las operaciones comerciales se pactaron casi en su totalidad en dólares y, en general, con pago a cosecha, con tasas mayormente entre el 6 % y el 10 % anual. Para clientes con trayectoria se registraron casos con tasas cercanas al 5 %, lo que evidencia la heterogeneidad del mercado según confianza y volumen.

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Las tarjetas agro explicaron aproximadamente el 8 % del financiamiento comercial, unos US$ 346 millones, y las cuentas corrientes el 7 %, cerca de US$ 306 millones. Las mutuales aportaron otro 5 %, unos US$ 286 millones, con mayor presencia en localidades pequeñas y escenarios de crédito más informales.

Los proveedores de insumos y los exportadores fueron responsables del 40 % del crédito comercial, alrededor de US$ 2.285 millones, financiando mayormente mediante canjes, cheques y contratos forward. Estas fórmulas permitieron postergar los pagos hasta la comercialización, alineando el servicio de la deuda con la generación de caja del productor.

El panorama financiero 2026/27

Para el ciclo 2026/27 la BCR proyectó una superficie sembrada preliminar de 44,2 millones de hectáreas, muy cerca del récord previo de 44,4 millones. Ese escenario implica necesidades de financiamiento similares y mantiene al crédito comercial como eje central de la provisión de fondos.

El relevamiento de septiembre de 2026 mostró una amplia oferta de alternativas bancarias en pesos y dólares, con costos que dependen del instrumento, el plazo y la relación entre las partes. Entre las opciones en pesos, el descuento de cheques y pagarés mostró un rango de entre el 30 % y el 42,3 % anual para plazos de 30 a 365 días.

Los acuerdos en cuenta corriente en moneda local aparecen como una de las líneas más caras, con tasas que van del 35 % al 68 % anual y mayor concentración en el tramo del 40 % al 55 %. Las tarjetas agro registraron tasas entre el 19,5 % y el 43 %, con plazos de hasta 720 días y sustitución parcial por plataformas digitales de compra de insumos.

Una alternativa competitiva en pesos son los préstamos con convenios para compra en plataformas digitales, con tasas entre el 16,6 % y el 42 % nominal anual y plazos que van de 30 días hasta 36 meses. Estas líneas combinan acuerdos entre entidades financieras y proveedores, facilitando acceso a financiamiento a costos más bajos para usuarios vinculados.

En dólares, las tasas parten del 5 %

En moneda extranjera, las condiciones dependen del instrumento y la duración: los convenios para compra mediante plataformas se ubican entre el 5 % y el 12 % anual con plazos de 90 días a 48 meses. Para operaciones de hasta 365 días el rango se estrecha al 5 %–7,25 %, mientras que los créditos de mayor duración pueden llegar al 12 %.

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Los préstamos bullet en dólares tuvieron condiciones favorables para vencimientos cortos, con tasas del 5 %–5,3 % para 180 días y bandas más amplias a 365 días del 6,5 % al 12 %. Los préstamos hipotecarios y prendarios en moneda extranjera registraron tasas entre el 7,25 % y el 13 %, con plazos de 12 a 60 meses.

En el MAV, los instrumentos avalados en pesos mostraron condiciones diferenciadas por plazo: los echeqs avalados se ubicaron cerca del 25 % para vencimientos de hasta 60 días y hasta el 28 % para 181-365 días. Los cheques de pago diferido avalados mostraron tasas del 26 % en plazos de 61 a 120 días, mientras que las facturas electrónicas cotizaron entre el 25 % y el 27,5 % para plazos cortos.

Santa Fe bonifica hasta 10 puntos

Una novedad relevante es el convenio entre la Provincia de Santa Fe y el MAV para bonificar tasas a micro, pequeñas y medianas empresas con domicilio en la provincia. El programa permite disminuir hasta 10 puntos porcentuales la tasa de mercado, con un piso del 15 % para la tasa final tras la bonificación.

La BCR ejemplificó el mecanismo: un echeq avalado negociado al 25 % podría terminar costando al beneficiario alrededor del 15 %, mientras que un pagaré directo al 29 % podría reducirse al 19 %. La bonificación se aplica sobre la tasa inicialmente pactada y se transfiere posteriormente a la cuenta de la firma beneficiaria.

Un abanico de alternativas

El mapa de financiamiento agrícola combina capital propio, crédito bancario, herramientas bursátiles y acuerdos comerciales, con el circuito comercial como principal fuente de recursos en 2025/26. Siete de cada diez dólares invertidos en la siembra provinieron de terceros, lo que expone la dependencia del sector respecto de la financiación externa.

La elección entre alternativas exige evaluar más que la tasa nominal: la moneda, las garantías requeridas, el plazo y el momento de la entrada de fondos marcan la decisión. Para productores y asesores, la recomendación es mapear opciones con antelación, comparar costos efectivos y priorizar instrumentos que permitan sincronizar pagos con la cosecha.

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