Agroexportaciones liquidaron 2000 millones de dólares menos en primer semestre por explicación contundente

La liquidación de divisas de la agroexportación retrocedió un 13 % en el primer semestre de 2026 frente al mismo período de 2025, informó la Cámara de la Industria Aceitera y el Centro de Exportadores de Cereales (CIARA-CEC). El acumulado de enero a junio alcanzó US$13.378 millones, es decir aproximadamente US$2.000 millones menos que en 2025.

Este descenso importa porque reduce el flujo de dólares que necesita la economía para reservas, importaciones y cumplimiento de compromisos externos, y condiciona la liquidez del sector agropecuario. Además, la dinámica comercial tiene efectos directos en el ingreso de los productores y en la planificación de la próxima campaña.

Analistas y cámaras señalan que la explicación combina factores de precio, volumen y comportamientos puntuales de venta, incluidos episodios extraordinarios del año pasado que generaron picos de ingreso. Según Javier Preciado Patiño, de RIA Consultores, se vivió un año de comercialización atípico por la distorsión que provocaron medidas como los incentivos al llamado “dólar soja” y la suspensión temporal de derechos, que impulsaron ventas extraordinarias.

Preciado Patiño resaltó que mientras en 2025 hubo picos en mayo, junio y un máximo en septiembre por esos efectos puntuales, en 2026 la comercialización fue más lenta y ordenada, aunque confía en una recomposición hacia julio y agosto. Esa diferencia en el ritmo de ventas explica, en parte, por qué mayor volumen no se tradujo automáticamente en más liquidación de divisas.

Qué dicen los volúmenes y las DJVE

Los datos de las Declaraciones Juradas de Ventas al Exterior (DJVE) muestran lecturas cruzadas: en toneladas hubo un aumento interanual pero con menor participación del complejo soja, el principal generador de divisas. El análisis de AZ-Group, por mano de Mateo Schildknecht, indica que el crecimiento de volumen se concentró en cereales como maíz y trigo.

Según las DJVE, en mayo y junio de 2026 se declararon 48,2 millones de toneladas frente a 39,1 millones de toneladas en igual período de 2025, impulsadas por incrementos en maíz y trigo. En concreto, se registraron aumentos aproximados de 4,4 millones de toneladas para maíz y 3,7 millones de toneladas para trigo, mientras que girasol sumó cerca de 1 millón de toneladas.

En términos de ventas acumuladas comparadas con la campaña previa, las DJVE muestran subas de 7,4 millones de toneladas para maíz, 4,1 millones de toneladas para trigo y 1,1 millón de toneladas para girasol. El complejo soja, por su parte, mostró una menor dinámica con ventas con precio cerradas de aproximadamente 4,7 millones de toneladas, debajo de lo observado un año atrás.

El detalle por subproducto del complejo soja revela caídas: poroto (-525.000 toneladas), harina (-235.000 toneladas) y aceite (-26.000 toneladas) frente al año anterior. Esa menor participación de la soja, que aporta mayor valor por tonelada, ayuda a entender por qué aumentó el volumen físico pero disminuyeron las divisas liquidadas.

Consecuencias y perspectivas

La combinación de precios internacionales más bajos para algunos commodities y la menor venta relativa del complejo soja redujo el valor total de las exportaciones agroindustriales pese a mayor tonelaje. Para economistas y dirigentes del sector, el dato plantea un desafío para la estrategia de oferta de divisas y la estabilidad del ingreso rural durante el resto del año.

Los expertos consultados coinciden en que el segundo semestre puede mostrar una mejora si persisten incentivos de precio y se acelera la comercialización, aunque alertan sobre la sensibilidad a factores externos como la demanda global y la evolución de los precios de granos. En ese escenario, las decisiones de siembra, venta y cobertura de los productores serán clave para la recuperación del flujo de divisas.

El seguimiento mensual de las DJVE y los reportes de CIARA-CEC será determinante para evaluar si la caída del primer semestre responde a una anomalía temporal o inaugura una tendencia más sostenida. Para los actores del agro y los formuladores de política, la prioridad es traducir volumen físico en liquidez exportable sin depender exclusivamente de medidas puntuales.

MAS NOTICIAS

Most Popular