La compañía agroindustrial Los Grobo Agropecuaria solicitó a la Justicia una prórroga de 90 días hábiles del período de exclusividad en el concurso preventivo con el objetivo de ganar tiempo para completar su reestructuración financiera. Esta presentación busca posponer plazos procesales y evitar que el vencimiento de la exclusividad limite sus posibilidades de negociar una propuesta viable con los acreedores.
En el expediente la firma consignó que, de prosperar el planteo, la audiencia informativa se trasladaría del 27 de agosto al 5 de febrero de 2027 y el vencimiento del período de exclusividad pasaría del 3 de septiembre de este año al 16 de febrero del año próximo, según consta en la presentación. En el texto presentado ante el juzgado hay una aparente inconsistencia en las fechas, por lo que fuentes judiciales deberán confirmar el cronograma definitivo antes de que surta efectos la eventual prórroga.
Hace poco más de un año que Los Grobo se encuentra en concurso de acreedores y, según voceros de la empresa, busca ese margen adicional para consolidar una propuesta de acuerdo que resulte “seria y viable”. Mientras avanza el proceso concursal, los actuales accionistas analizan alternativas que van desde la entrada de nuevos inversores hasta una venta parcial o total de la compañía.
La firma afirma haber recuperado parte de la actividad que perdió durante la crisis y actualmente trabaja con alrededor de 1.200 productores, con unas 500.000 toneladas originadas, volumen que representa aproximadamente entre el 45 % y el 50 % de lo que manejaba antes del concurso. Por contexto, antes de la crisis la compañía operaba con cerca de 3.700 productores activos, lo que marca la dimensión del recorte productivo sufrido.

En términos comerciales, la empresa incorpora entre 80 y 85 nuevos clientes por mes y proyecta cerrar el año con entre 1.500 y 1.700 productores operando, según las fuentes consultadas. Además, comentaron que aproximadamente la mitad del volumen actual proviene de productores sin deudas concursales y el resto, en buena medida, de acreedores que decidieron seguir operando con la compañía durante la reestructuración.
Convenios, acuerdos y la negociación con AMaggi
El escrito ante la Justicia también menciona el acuerdo comercial con el grupo brasileño AMaggi, cuyo contrato vence el 30 de noviembre, y que según la empresa está cumpliendo los objetivos previstos mientras ambas partes conversan sobre una eventual renovación. La continuidad de ese acuerdo es un factor relevante porque puede sostener operaciones de mercado y dar señales a potenciales inversores sobre la viabilidad operativa del negocio.
La preservación del derecho exclusivo para negociar con los acreedores es clave en este tramo del concurso porque permite a Los Grobo reunir las mayorías necesarias para homologar un plan de reestructuración sin competencia formal de terceros. Según la empresa, disponer de un “plazo razonable” es necesario para explicar su capacidad de pago y construir consensos ante un número importante de acreedores.

Alternativas en estudio y el contexto macroeconómico
En la presentación judicial la empresa dejó en claro que una de las metas de la prórroga es contar con el tiempo necesario para definir la eventual incorporación de inversores o un esquema de venta parcial o total, sin que por el momento exista una definición tomada. Entre las alternativas en evaluación figuran estructuras mixtas en las que convivan los actuales accionistas con nuevos socios y la posibilidad de mantener a Agrofina, la unidad de fitosanitarios, con una estructura accionaria distinta.
Los Grobo advirtió además sobre el entorno económico local, que describió como complejo y con “altos niveles de incertidumbre”, retracción del consumo y escaso financiamiento, factores que dificultan proyectar flujos de fondos. La empresa también señaló que el nuevo cronograma de reducción gradual de los derechos de exportación modifica el escenario sobre el cual debe diagramar su propuesta, ya que muchos productores están expectantes frente a esos cambios y podrían demorar decisiones comerciales.
La compañía resaltó la volatilidad en los precios internacionales de las commodities y los efectos del conflicto en Medio Oriente sobre los mercados del petróleo y de los fertilizantes como riesgos que complejizan una propuesta de largo plazo. En suma, enumeró factores externos que, a su juicio, generan demoras adicionales para alcanzar consensos con los acreedores y presentar una oferta aceptable.
Qué sigue y por qué importa al sector agropecuario
La decisión judicial sobre la extensión del período de exclusividad definirá si Los Grobo dispone de más margen para negociar y cerrar un plan de reestructuración que preserve empleo y capacidad operativa en la cadena agroindustrial. Para productores y proveedores, el resultado marcará el ritmo de la recuperación comercial, la continuidad de servicios y la posibilidad de que ingresen nuevos actores al negocio si se autoriza la entrada de inversores.
En las próximas semanas habrá que seguir tres indicadores concretos: la resolución judicial sobre la prórroga, la renovación o no del acuerdo con AMaggi antes del 30 de noviembre y la evolución del volumen originado y del número de productores operando. Esos datos serán determinantes para medir si la reestructuración logra equilibrar obligaciones y operaciones en un sector clave para la economía nacional.


