Saputo volvió a encabezar el ranking de industrias lácteas de Argentina elaborado por el Observatorio de la Cadena Láctea Argentina (OCLA), con un promedio de 3,8 millones de litros diarios procesados.
El dato confirma la persistencia de la multinacional en el primer puesto, aunque la compañía atraviesa un proceso de venta que podría modificar el mapa del sector.
Por tercer año consecutivo, Saputo superó a Mastellone y a Savencia en la medición anual por volumen de leche recibida para procesamiento.
Sin embargo, la transferencia del 80 % de las acciones de Saputo a Grupo Gloria pone en duda la continuidad del nombre en el ranking a partir del próximo año.
En segundo lugar quedó Mastellone, propietaria de La Serenísima, con un promedio de 3,5 millones de litros diarios, una diferencia estrecha frente al líder.
La compañía no declaró sus cifras a OCLA y su volumen fue estimado por “informantes calificados”, según el observatorio.
El ranking y sus protagonistas
El tercer puesto fue para la francesa Savencia, que consolida su presencia tras quedarse en 2023 con la productora Williner y la marca Ilolay, registrando 1,7 millones de litros diarios.
Fuera del podio quedaron empresas en crisis como Sancor y La Lácteo, y tampoco figura Elcor, propietaria de la manteca Tonadita.
El listado que publicó OCLA comprende un total de 40 firmas, mayoritariamente pymes, y refleja una estructura productiva fragmentada.
Entre las empresas regionales se destacan Punta del Agua y Noal, de Villa María, y la firma Adecoagro, que incrementa su influencia en el sector lácteo.

La inclusión de empresas fue abierta por OCLA, que invitó a participar a todas las industrias interesadas en formar parte del relevamiento.
El informe completo está disponible en la web del observatorio y aporta la metodología y las fuentes detrás de los números.
Concentración: Argentina frente al mundo
El informe subraya que la principal empresa argentina recibió el 11,9 % de la leche total del país, una marca sustancialmente menor que la observada en los principales países lecheros.
A nivel global, en cambio, las cinco mayores empresas concentran alrededor del 80 % del procesamiento, mientras que en Argentina ese porcentaje es apenas del 36 %.
La menor concentración local reduce el poder de mercado de los grandes procesadores, pero también muestra un escenario con mayor atomización y fragmentación de la oferta industrial.
Para los productores significa que las alternativas de comercialización son múltiples, aunque la competitividad y la escala de planta condicionan precios y renegociación de contratos.
Otro dato preocupante es el desplome de la participación cooperativa en la recepción de leche, que hoy representa aproximadamente el 3 % del total nacional.
Ese porcentaje contrasta con el más de un tercio que las cooperativas concentran a nivel mundial y con la participación que tuvieron en Argentina a mediados de los años 90.
La debacle cooperativa, especialmente por la crisis de Sancor, tiene implicaciones económicas y sociales para las cuencas lecheras y la gobernanza rural.
La pérdida de protagonismo cooperativo reduce alternativas de contrapeso frente a la industria y deja a los productores más expuestos a ciclos de precios y reconfiguraciones de mercado.
El informe de OCLA aporta un termómetro del sector y plantea interrogantes sobre consolidación, competitividad y políticas públicas necesarias para sostener la cadena.
La evolución del próximo ranking, tras la compra por parte de Grupo Gloria y la situación de las cooperativas, será clave para medir cambios estructurales en la industria láctea argentina.
Consulta el informe original de OCLA aquí: https://ocla.org.ar/noticias/37004968 para ver la tabla completa y la metodología utilizada.
Seguir estos números es imprescindible para productores, industrializadores y formuladores de políticas que buscan entender el futuro del sector lácteo en Argentina.



