Agroexportaciones: agosto cerró con entrada estable de divisas y mercados en tensión por el Mar Negro
Agosto cerró con una liquidación de divisas del agro por USD 2.750 millones, una cifra que confirma una relativa estabilidad en el flujo de dólares del sector exportador. Esta entrada eleva el acumulado anual a USD 19.018 millones, un nivel muy similar al observado en 2025 pero sin los sobresaltos de las medidas especiales sobre la venta de soja.
La estabilidad resulta clave para el bolsillo del productor y para las cuentas públicas, porque evita picos bruscos que tensionan al mercado cambiario y a las políticas fiscales. A la vez, marca que la comercialización se está moviendo por la lógica oferta-demanda y no por incentivos extraordinarios.
En el plano internacional, la suba de precios de los granos responde en buena parte a problemas logísticos vinculados a la guerra en el Mar Negro, que complica accesos y fletes. Ese escenario llega a Argentina después de dos campañas excedentarias en trigo y maíz, una cosecha de girasol muy buena y una soja en niveles medios.
Para los productores esto significa que no hay señales de una corrida por liquidar cosecha y que, por ahora, no se percibe riesgo de un salto cambiario inmediato que los obligue a vender. Ese clima influye en la decisión comercial y en la planificación de molienda e exportaciones.
Cosechas y dinámica de exportación por cultivo
En maíz ya están anotadas 34 millones de toneladas para exportar sobre un saldo que el USDA proyecta en 45 millones, pero la producción estimada por la SAGyP supera los 70 millones. Es decir, si el mercado lo exige, el maíz argentino está disponible y la presencia de países como Ucrania —con 23 millones— explica que Estados Unidos, Argentina, Brasil y Ucrania concentren cerca del 90 % del comercio mundial.
La campaña de trigo 2025/26 dejó un potencial exportable de 21 millones de toneladas y ya hay 16 millones anotados, aunque la calidad proteica redujo las expectativas de valor. Pese a eso, el conflicto en el Mar Negro, que representa alrededor del 30 % del intercambio global, reavivó la demanda desde julio y aceleró las anotaciones de julio y agosto.
La soja muestra un fuerte potencial industrial: en harina hay anotadas 16 millones de toneladas sobre un potencial de 26 millones, y en aceite la industria registra 3,3 millones sobre un techo alcanzable de 6 millones. La molienda se mantiene por encima de 4 millones de toneladas mensuales y los subproductos podrían generar alrededor de USD 7.000 millones en liquidaciones al valor actual.
En girasol, la campaña avanza con perspectivas de exportar cerca de 2 millones de toneladas de aceite y similar volumen de harina, y lo ya anotado supera la totalidad de 2025. En consecuencia, el aporte de divisas de la cadena girasolera podría duplicar al del año pasado si se mantienen los ritmos de comercialización.
Futuros, coberturas y señales para el corto plazo
Un dato operativo clave es que en agosto se registraron operaciones récord en A3, el mercado de futuros local, y las coberturas acumuladas ya rondan los 75 millones de toneladas. Con la perspectiva de cerrar el año por encima de las 100 millones de toneladas en cobertura, el mercado muestra una gestión activa del riesgo por parte de productores e industria.
Las ventas de granos en 2026 muestran que la dinámica de mercado suele reaccionar con mayor fuerza a la volatilidad internacional que a medidas desesperadas de corto plazo. En ese contexto, casi 13 millones de toneladas comercializadas superaron los 11 millones que se anotaron en septiembre del año pasado en pleno episodio del Dólar Soja.
Para la macroeconomía, la combinación de divisas estables y mayor uso de instrumentos de cobertura reduce la probabilidad de movimientos cambiarios abruptos a corto plazo. Sin embargo, las variables críticas a seguir son la evolución del conflicto en el Mar Negro, la disponibilidad logística y el ritmo de molienda interno.
En definitiva, la agroindustria argentina entra en la segunda mitad del año con abastecimiento para atender la demanda internacional y con señales de ordenamiento comercial más que de crisis. Mantener la mirada sobre las coberturas en A3, los embarques a partir de octubre y la salud macro serán claves para anticipar el cierre de campaña.



