Productor relata como un aluvion lo sorprendio y destruyo su camioneta tras tormenta en Salta

El relato de Sergio Parra, productor agropecuario de Salta, resume con detalle el impacto de la tormenta que afecto el Valle de Lerma la semana pasada. Segun cuenta, la lluvia intensa cayo en forma subita y concentrada: casi 100 milimetros en menos de una hora en algunas localidades como Cerrillos, La Merced y Rosario de Lerma. La pendiente natural del terreno amplifico la escorrentia y el agua arrastro vehiculos, dano cultivos y dejo caminos practicables solo con dificultad. Parra perdio su camioneta: el motor se lleno de agua, el interior recibio el ingreso de un aluvion y quedo inutilizada bajo una mora, a la espera de la pericia del seguro. Afortunadamente el y su esposa pudieron salir del vehiculo y resguardarse, pero el episodio ilustra la rapidez con que se produjo el fenomeno y la ausencia de alertas previas.

La zona afectada es relevante para la produccion tabacalera de la provincia. El Valle de Lerma tiene unas 100.000 hectareas en total, con concentraciones significativas de tabaco, ademas de chacras de chia y parcelas de maiz. Parra estima que alrededor de 2.000 hectareas de tabaco resultaron directamente danadas por la combinacion de granizo e inundacion en el episodio principal, y que en total hasta un 40% de la superficie tabacalera de su zona recibio algun grado de impacto. El cultivo se encontraba en un momento clave: la cosecha, que en esta region comienza tras la floracion de diciembre y puede extenderse hasta finales de febrero, ya estaba en marcha. Por eso el golpe fue especialmente costoso: afecto la etapa en la que los productores comienzan a recuperar la inversion acumulada a lo largo de ocho meses de trabajo.

Tras el temporal, el clima ceso parcialmente y las fuertes precipitaciones dieron paso a dias de calor. Ese cambio puede complicar la recuperacion: las plantas que resistieron el impacto del granizo y la inundacion quedan hoy mas expuestas a enfermedades por el exceso de humedad y por el dano mecanico en tejidos y follaje. Parra senalo que, ademas del tabaco, el aji sufrio danos visibles. La chia todavia no estaba en su etapa de desarrollo mas avanzadas, y el maiz comenzaba su campana, por lo que sus efectos varian segun el estado fenologico de cada cultivo. En el caso del maiz, que tolera mejor el agua, la lluvia intensa en algunos sectores podria no resultar tan perjudicial como lo fue para el tabaco.

En materia de seguros agricolas, la experiencia relatada permite observar limitaciones y algunos recursos disponibles. Parra cuenta que tiene una cobertura contra granizo mediante un sistema de reparto propio del sector tabacalero, vigente desde hace quince anos, y que ya fue evaluado por peritos que reconocieron un 80% del dano por granizo en su produccion. Esa cobertura ayuda a cubrir costos y evita una quiebra, aunque no compensa completamente la perdida de ingresos. En cambio, las polizas tradicionales contra inundacion y viento todavia no estan generalizadas en la zona: hasta hace cuatro o cinco anos estos riesgos eran menos frecuentes y por eso no formaban parte de las coberturas habituales. La intensificacion de estos eventos ha generado debate sobre la necesidad de nuevas alternativas de seguro, ya sea mediante contratacion privada o ampliaciones del fondo comun que regula la cobertura de granizo.

El mecanismo de reparto del seguro de granizo funciona con aportes del propio sector y permite una distribucion del riesgo entre productores. No obstante, en casos de catastrofe que afecten mas de un determinado umbral de hectareas -por ejemplo, cuando se superan 3.000 hectareas danadas- el sistema puede colapsar y reducir el valor a pagar por productor. Esto plantea la necesidad de evaluar soluciones complementarias, como contratos con aseguradoras privadas que asuman eventos de mayor magnitud o instrumentos de respaldo estatal en situaciones extraordinarias.

El problema no es exclusivo del Valle de Lerma. Unos 170 kilometros al norte, en la region de Oran y la Colonia Santa Rosa, tambien hubo afectaciones significativas. Fernando Ortiz, productor horticola, describe como el viento, la lluvia y el granizo danaron cultivos de hortalizas y frutas: tomates, pimientos, zapallitos, berenjenas, zapallos y otros. La zona, conocida por su clima tropical que favorece frutas como bananas, maracuya y mango, sufrio un episodio con vientos intensos el 21 de enero que motivo la declaracion de emergencia agropecuaria en la provincia. Ortiz explico que la forma organizativa del seguro alli es tambien colectiva: un fondo comun del sector que funciona para grandes volumenes de granizo, pero que se enfrenta a limites cuando la catastrofe afecta extensas superficies. En su caso, el dano fue importante y se evaluan perdidas productivas y de infraestructura.

El mensaje general de productores como Parra y Ortiz describe una realidad en la que condiciones climaticas que antes se consideraban excepcionales se estan volviendo mas frecuentes e intensas. Eso obliga a repensar la gestion del riesgo en el agro: ampliar las coberturas, mejorar los sistemas de alerta temprana, invertir en infraestructura de drenaje y caminos, y planificar medidas preventivas para reducir la vulnerabilidad de cultivos en etapas criticas. Para los productores, asegurar la infraestructura basica, como vehiculos y equipos, es tambien una decision relevante. Parra atribuye a haber contratado una poliza todo riesgo el haber evitado la perdida economica total por su camioneta; en otros lugares la cobertura comun suele ser contra terceros, ya que el robo de vehiculos es menos frecuente.

La interrupcion de energia registrada tras la tormenta y los danos en caminos son factores adicionales que complican la logistica de cosecha y la llegada de tecnicos y peritos para evaluar danos. La rapida respuesta institucional y la coordinacion con seguros sera clave en las proximas semanas para determinar montos de indemnizacion, rehabilitar superficies productivas y restablecer los servicios basicos. A nivel productivo, la atencion sanitaria a plantas danadas -manejo de enfermedades oportunistas, poda de tejidos afectados y control de humedad en almacenes- sera fundamental para limitar las perdidas posteriores a la emergencia.

En sintesis, la tormenta en el Valle de Lerma y en otras zonas agricolas de Salta dejo danos directos en vehiculos, caminos e infraestructura, y provoco perdidas en cultivos, principalmente tabaco y hortalizas, en un momento critico de la campana. La experiencia de los productores revela que los mecanismos actuales de seguro mitigan algunos impactos, como los del granizo, pero quedan brechas importantes frente a inundaciones y vientos, riesgos que han aumentado en frecuencia e intensidad. Las lecciones apuntan a la necesidad de mejorar prevencion, ampliacion de coberturas y adaptacion productiva para reducir la vulnerabilidad ante futuros eventos extremos.

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