Una fuente de San Ignacio describió como “muy avanzadas” las negociaciones para la venta de la compañía al grupo mexicano Mexicana de Industrias y Marcas (MIYM), y dijo a LA NACION que podría haber definiciones esta semana. MIYM, que desembarcó en la Argentina este año y ya adquirió las pymes Lácteos Aurora y Lácteos Karina, no divulgó el monto de la operación.
San Ignacio fue fundada en Rosario en 1939 por Ignacio Rodríguez Soto, quien comenzó elaborando dulce de leche artesanal. En 1978 realizó su primera exportación de dulce de leche a Alemania y fue pionera en obtener la certificación para ingresar al mercado de la Unión Europea. En 1997 trasladó su producción a Sauce Viejo y en 1998 adquirió una planta en Hipatia (Santa Fe) dedicada exclusivamente a la producción de quesos.
En 2011 el grupo francés Laiteries Hubert Triballat compró la empresa y en 2013 la vendió a los argentinos Alejandro Reca, Alejandro Bertín y Diego Temperley. Bajo la gestión local, San Ignacio se consolidó como líder en la exportación de dulce de leche —con destinos como Japón, Nueva Zelanda, Israel, Canadá, Estados Unidos y varios países europeos y latinoamericanos— y alcanzó una posición destacada en la producción de queso azul, del cual exporta cerca del 85% de su producción. Alejandro Reca es el CEO de la compañía.
MIYM, fundada en 2007 en Puebla (México), se dedica a la producción y envasado de leche y productos lácteos. En México es conocida por marcas como Delité, Tivoli, La Flor de Xalapa y La Flor de México. Según la propia empresa, en 2025 vendió el equivalente a 365 millones de litros con sus marcas y otros 225 millones de litros mediante elaboraciones para socios; en los últimos ocho años sus volúmenes crecieron 150%. En su expansión en Argentina ha adquirido empresas medianas regionales con el objetivo de optimizar cuencas lecheras y fortalecer la producción, con especial foco en leche en polvo y quesos.
MIYM distribuye sus marcas en México mediante alianzas con distribuidores minoristas y mayoristas, y cuenta con una división de “maquila” que trabaja para numerosas marcas líderes. En Argentina, la producción anual de dulce de leche ronda las 128.000 toneladas, de las cuales aproximadamente el 3% se exporta; el consumo per cápita es de 3,2 kg por año. El año pasado se realizó por primera vez el Foro Mundial de Dulce de Leche, que reunió a productores y especialistas internacionales, y el dulce de leche fue declarado Patrimonio Cultural Alimentario y Gastronómico de la Argentina. En 2023, un informe de la Secretaría de Agricultura señaló a San Ignacio como la principal exportadora argentina de dulce de leche y la segunda productora de queso azul.


