Ruralistas alertan sobre posibles visitas sindicales de UATRE al VISEC que generan polémica

El reglamento europeo para poder exportar carne y soja no solo exige que provengan de campos libres de deforestación, sino cumplir las obligaciones laborales. Pero la posibilidad de que el gremio pueda realizar controles en cualquier momento genera alertas.

La presentación de una herramienta conjunta entre la Unión Argentina de Trabajadores Rurales y Estibadores (UATRE) y la asociación civil CRISOL para certificar el cumplimiento laboral en productores que exportan soja y carne bovina a la Unión Europea abrió un debate clave en el sector rural argentino. CRA advirtió que el mecanismo podría implicar inspecciones sindicales con facultades que la legislación vigente no les atribuye.

La iniciativa se plantea como un complemento de la trazabilidad ambiental gestionada por VISEC, buscando dar respuesta a las exigencias internacionales sobre derechos laborales y diligencia debida en cadenas de valor. Entender cómo funcionará la certificación y qué facultades tendrá su personal es esencial para productores, exportadores y compradores europeos.

Qué propone la UATRE y VISEC

Según el anuncio oficial, la herramienta permitirá emitir una Constancia de Legalidad que acreditará condiciones laborales y de derechos humanos en establecimientos rurales. La propuesta busca sumar la verificación social a la trazabilidad ambiental para facilitar el acceso a mercados con reglas estrictas de cumplimiento.

El aspecto que generó la mayoría de las controversias es que la emisión de esa constancia podría requerir la presencia de revisores que ingresen a campos adheridos al sistema en cualquier momento para realizar auditorías. Esa posibilidad es la que motivó la reacción inmediata de las entidades rurales, que piden garantías formales sobre los alcances de esas visitas.

Las advertencias de CRA

Confederaciones Rurales Argentinas (CRA) cuestionó que la iniciativa pudiera confundir la adhesión voluntaria a una plataforma privada con habilitar inspecciones sindicales autónomas. La entidad señaló que los productores deben conocer con precisión si al adherir autorizan el ingreso de representantes sindicales sin la intervención de los organismos públicos competentes.

CRA recordó además el marco normativo actual y sostuvo que los delegados sindicales deben actuar acompañados por inspectores de la autoridad de aplicación y solo en carácter de veedores, conforme al artículo 43 de la Ley 23.551 y al artículo 26 del Decreto Reglamentario 467/88. Ese punto legal es central para definir límites operativos entre fiscalización pública y verificación privada.

PUEDE INTERESARTE  Investigadores de Buenos Aires desarrollan primer triticale del mundo resistente a un tipo de herbicidas

La entidad reafirmó su compromiso con el trabajo registrado y el cumplimiento de la legislación laboral, pero exigió que cualquier mecanismo privado de certificación respete las competencias y garantías previstas por la ley. En términos prácticos, CRA pide protocolos claros, rol definido de los inspectores estatales y transparencia en los procedimientos de control.

Qué está en juego para productores y exportadores

Para los productores, la discusión implica un balance entre facilitar el acceso a mercados exigentes y preservar la seguridad jurídica en sus establecimientos. Para los exportadores y compradores europeos, la certificación laboral puede ser un valor agregado que reduzca riesgos reputacionales y comerciales.

En los próximos pasos será clave que el gobierno, los gremios y las entidades rurales definan acuerdos operativos y garantías procesales que eviten litigios y desconfianzas. También habrá que seguir la evolución de las regulaciones internacionales sobre diligencia debida y compras públicas verdes, que marcan el contexto de demanda de estas certificaciones.

Los productores interesados en adherir deben leer con detalle los términos de la plataforma, solicitar aclaraciones por escrito y exigir que las visitas de verificación se realicen en coordinación con la autoridad laboral competente. La claridad en los procedimientos será la mejor forma de proteger derechos de trabajadores y de los titulares de los establecimientos.

La tensión instalada requiere diálogo técnico y jurídico entre UATRE, VISEC, CRA y el Estado para evitar solapamientos de funciones y garantizar controles efectivos. Más allá de la polémica, la meta compartida debería ser ofrecer a los mercados internacionales productos argentinos con trazabilidad ambiental y laboral confiable.

MAS NOTICIAS

Most Popular